Sabemos lo que Florentino le hizo a Xabi como futbolista: ¿lo repetirá ahora como entrenador?
En el verano de 2014, el presidente del Real Madrid 'invitó' a Alonso a irse al Bayern, aunque se vendió que el ahora cuestionado técnico blanco era quien se iba "por motivos extradeportivos"
En el verano de 2014, Xabi Alonso abandonó el Real Madrid pese a tener dos años más de contrato. El ahora entrenador blanco decidió aceptar la oferta de Pep Guardiola para jugar los últimos años de su carrera en el Bayern de Múnich. El club alemán pagó por su traspaso alrededor de 9 millones de euros. Una ganga, sobre todo después de ver el gran rendimiento que el centrocampista ofreció durante las tres temporadas que jugó en la Bundesliga antes de colgar las botas.
Desde el entorno del Real Madrid, aunque en realidad fuera el entorno del presidente—, se vendió que era Alonso quien se marchaba "por motivos extradeportivos". Es decir, asuntos que tenían que ver con su vida personal y no la profesional. Sin embargo, lo cierto es que fue Florentino Pérez quien le invitó a marcharse. Para sorpresa, incluso, de Carlo Ancelotti, su entonces entrenador y después antecesor en el banquillo del Bernabéu.
Basta con escuchar alguno de los audios que aparecen en el CD anexo a una edición especial de 200 ejemplares del libro Asalto al Real Madrid para entender por qué el tolosarra salió del Real Madrid por la puerta de atrás. La misma por la que anteriormente lo hicieron otros grandes futbolistas que vistieron la camiseta blanca. Desde Fernando Hierro a Iker Casillas, pasando por Raúl. Los dos últimos gravemente insultados por su presidente, como puede comprobarse en los mencionados audios.
Avalado por José Ángel Sánchez, no por Pérez
Once años más tarde, Xabi Alonso ha regresado al Real Madrid como entrenador. Lo ha hecho después de los tres en los que fue jugador del Bayern. Uno de transición entre la etapa de futbolista a entrenador. Otro, al frente del Infantil A del Real Madrid. Tres dirigiendo al Sanse, el segundo equipo de la Real Sociedad, al que ascendió a Segunda División. Y casi otros tres en el Bayer Leverkusen, al que llegó con la primera temporada empezada.
Sus éxitos al frente del equipo germano, con el que arrebató la Bundesliga al Bayern, además de la Copa y la Supercopa de Alemania, le llevaron a entrar en la lista de posibles sustitutos de un agotado Ancelotti. Eso sí, enseguida llegaron los primeros problemas para un Xabi que, quizás, aún no estaba del todo preparado para afrontar lo que le venía por delante. Aunque, claro, al mismo tiempo, sabido es aquello de que hay trenes que solo pasan una vez en la vida.
Su primer problema fue llegar de la mano del director general, José Ángel Sánchez, y no de la del presidente. El segundo, debutar en el Mundial de Clubes disputado en Estados Unidos en el colofón de la temporada anterior. Esto le impidió hacer pretemporada, además de sufrir la derrota por 4-0 ante el PSG que le dejó tocado. Y el tercero fue que no le ficharon al futbolista que más necesitaba. Un centrocampista que hiciera olvidar a Kroos o, al menos, renovar a Luka Modric, como él quería.
"Llega a nuestro banquillo uno de los nuestros"
Solo una vez cerrada la contratación de Alonso como sustituto de Ancelotti, a quien públicamente nunca se le dio por despedido, sino que directamente firmó como nuevo seleccionador de Brasil, Florentino hizo suyo el fichaje: "Llega a nuestro banquillo uno de los nuestros porque sabe lo que significa esta camiseta. Bienvenido de nuevo a la que es tu casa. Estamos muy orgullosos de que vuelvas a representar al Real Madrid", dijo Pérez en la presentación del nuevo técnico.
"Como jugador, has dejado huella no solo con el Real Madrid, sino también con el Liverpool y el Bayern de Múnich, además de la histórica Selección española que ganó el Mundial de 2010 en Sudáfrica", añadió Florentino. De esta forma, ya fuera voluntaria o involuntariamente, omitió a la Real Sociedad, con la que Alonso a punto estuvo de ganarle Liga al Madrid de los Galácticos. Sí, los mismos a los que Pérez reconoció haber "maleducado", para a continuación dimitir.
"El camino que has tenido te convierte en una de las grandes figuras del fútbol y uno de los mejores entrenadores del mundo. Te acompaña tu mejor compañera de viaje, tu esposa Nagore", remató su discurso el presidente del Real Madrid. Un comentario que sonó a una especie de expiación después de todo lo que Xabi tuvo que aguantar en 2014. Un verano en el que, como reza el título de una famosa película, sabemos lo que hizo Florentino, por más que él nunca apareciera.
"Contarás con una afición que te quiere y que te admira, pero que tiene hambre de títulos y que no se rinde nunca. Querido Xabi, bienvenido a tu casa", sentenció Pérez. Una promesa que poco o nada le ha durado. Y es que, si Alonso se ha comido el turrón como entrenador del Real Madrid, no es porque a su presidente le hayan faltado ganas de destituirle. Así lo comentan quienes conocen un club en el que, aunque resulte paradójico, lo peor que puede hacer un técnico es querer entrenar.
Una encuesta que no le gustará al presidente
"Xabi es un entrenador con un talento enorme que, eso sí, en Madrid se encuentra con un contexto diferente", explicó el director general del Bayer Leverkusen. "Si el presidente dice que un entrenador es un mal necesario, si se le deja solo y siempre es él quien recibe las críticas, pues entonces la situación es bien distinta a la que vivió en Leverkusen, donde todos remamos en la misma dirección y no dejamos solo al entrenador políticamente", añadió el español Fernando Carro.
Este análisis lo comparte la mayoría de la afición. Según una encuesta realizada por Marca, y en la que han participado más de 120.000 lectores del diario que encumbró el recientemente fallecido Luis Infante, el 76% respalda la labor de Xabi, el 61% considera como principales responsables del juego a los futbolistas y, quizás lo más llamativo y lo que menos habrá gustado a Florentino, tan fan de las encuestas: el 86% vendería a Vinícius.
Por último, muchos sugieren que habría que fichar un centrocampista. Una pieza sin la que, tal y como comentaron varios entrenadores a El Confidencial, "Xabi no tiene nada que hacer". Evidentemente, se referían al juego más que a los resultados, pues tratándose del Real Madrid, con el mejor portero y el mejor 9 del mundo, los segundos pueden llegar sin necesidad de jugar bien.
Además, a Florentino y, por extensión, a su entorno mediático, solo les importa ganar. En el campo, para poder seguir apelando a su incontestable palmarés. Y en los despachos, donde Vinícius lleva tiempo echando un pulso y, de momento, el brasileño lo sigue ganando. Prueba de ello es la delicada situación de Xabi Alonso, al borde de volver a salir del Real Madrid, pese a tener dos años más de contrato...
En el verano de 2014, Xabi Alonso abandonó el Real Madrid pese a tener dos años más de contrato. El ahora entrenador blanco decidió aceptar la oferta de Pep Guardiola para jugar los últimos años de su carrera en el Bayern de Múnich. El club alemán pagó por su traspaso alrededor de 9 millones de euros. Una ganga, sobre todo después de ver el gran rendimiento que el centrocampista ofreció durante las tres temporadas que jugó en la Bundesliga antes de colgar las botas.