Hansi Flick se ve obligado a regatear el enfado del verdadero jefe del Barça: Lamine Yamal
Lamine Yamal terminó cabreado y con una tarjeta amarilla por una patada fea contra el Eintracht de Frankfurt. El técnico alemán lo mandó al banquillo y al jugador no le gustó nada
Lamine Yamal se marchó cabreado y frustrado del Camp Nou. No fue un día fácil para la estrella azulgrana, permanentemente marcado de cerca por hasta dos futbolistas del EIntracht de Frankfurt y protagonista de la pérdida que terminó en el 0-1 de Knauff. A nadie se le escapa que Lamine Yamal ya es el jugador más desequilibrante del Barça. Por ese motivo, los rivales dedican una gran parte de sus sistemas defensivos a saber cómo detener a un jugador tan creativo como especial. Marcar la diferencia en partidos de altos vuelos cada vez va a suponer un reto mayor.
Especialmente cuando Lamine Yamal quiere disparar sus cifras goleadoras con lanzamientos de faltas y de penaltis incluidos. Sucede que los deseos anotadores de Lamine Yamal chocan ahora con la gran atención defensiva y mediática que recibe en cada encuentro. El joven astro culé se marchó con una asistencia decisiva para Jules Koundé, quien también recibió el MVP del encuentro contra el Eintracht de Frankfurt.
Sin embargo, Lamine Yamal no pudo marcar en el primer partido de Champions League que vivió el nuevo Camp Nou. Con 8 goles (tres de penalti) y 10 asistencias en los 17 encuentros que suma con el FC Barcelona este curso, Lamine Yamal tiene la Champions League y el Mundial de 2026 entre ceja y ceja. El delantero culé tan solo está a 10 goles de igualar sus registros anotadores del curso pasado... con 38 encuentros menos.
Lamine Yamal estuvo marcado de cerca. (AFP7)
El cabreo de Lamine Yamal
Lamine Yamal sabe que ganar el Balón de Oro es mucho más fácil si las cifras se multiplican y van acompañadas de trofeos colectivos. De ahí que el extremo azulgrana se marchara muy enfadado en el minuto 89, cuando Hansi Flick le sustituyó en el minuto 89. Las cámaras de Movistar+ captaron el instante preciso en que Lamine Yamal se marchó al banquillo, lamentándose por el cambio y por no poder marcar un gol en una ocasión clara del Barça.
No es la primera vez esta temporada en que Lamine Yamal frunce el ceño cuando Hansi Flick le manda al banquillo. Ya sucedió en Londres contra el Chelsea, donde Marc Cucurella le superó claramente. Y la temporada pasada, cuando le retiró del campo contra el Benfica. Ni será la última, aunque el técnico alemán siempre ha optado por la vía pacífica para proteger al futbolista, justificar su decisión y dejar las pataletas en el olvido. Incendios con Lamine Yamal, los justos y necesarios.
El difícil equilibrio de Flick
"Lamine es un jugador especial, es joven y siente que puede quedarse en el campo 90 o 100 minutos. Lo entiendo, porque yo también he sido jugador y es normal. Lo he cambiado porque tenía una amarilla y necesitábamos piernas frescas. Nada más", argumentó Hansi Flick tras el encuentro. "No, no es un problema", añadió el técnico, quien reconoció que entendía que el jugador estaba "molesto y sentía una pequeña decepción". Lamine Yamal no marcó y vio una amarilla por una patada muy fea.
Lamine Yamal sufrió contra el Eintracht de Frankfurt. (AFP7)
Hansi Flick intenta que Lamine Yamal esté más cerca de Leo Messi que de Neymar, pero el segundo es el ídolo de Lamine Yamal (quien ya estuvo con él en Brasil) y por eso insiste en sus comportamientos y su ética de trabajo. "Los egos matan el éxito del equipo", llegó a decir el alemán. "Los campeones nunca descansan y creo que es el mejor consejo que puedo darle. Si quiere ser un gran campeón no podrá descansar mucho, tiene que seguir y seguir", le aconsejó este mismo año.
No es nada fácil para el entrenador alemán controlar el fenómeno Lamine Yamal. La directiva de Joan Laporta le dio las llaves del club con tan solo 18 años y será el jugador que más cobre y el que tendrá más poder. El mismo lo sabe, tal como desveló en una entrevista concedida a CBS al ser preguntado por su precocidad como estrella. "Les diría, por ejemplo, que tú tienes un trabajo y te preguntan si quieres ser el jefe, ¿dirías si o no, que voy muy rápido? Esa es mi respuesta".
Lamine Yamal se marchó cabreado y frustrado del Camp Nou. No fue un día fácil para la estrella azulgrana, permanentemente marcado de cerca por hasta dos futbolistas del EIntracht de Frankfurt y protagonista de la pérdida que terminó en el 0-1 de Knauff. A nadie se le escapa que Lamine Yamal ya es el jugador más desequilibrante del Barça. Por ese motivo, los rivales dedican una gran parte de sus sistemas defensivos a saber cómo detener a un jugador tan creativo como especial. Marcar la diferencia en partidos de altos vuelos cada vez va a suponer un reto mayor.