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El vestuario del Real Madrid se parte en dos y Tchouaméni señala el pecado capital blanco
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Una gran decepción

El vestuario del Real Madrid se parte en dos y Tchouaméni señala el pecado capital blanco

Los jugadores del Real Madrid han devorado a Xabi Alonso, quien ha pasado de ser una inyección de adrenalina a protagonizar los mismos vicios de Carlo Ancelotti en el Bernabéu

Foto: El tolosarra está en la cuerda floja. (AFP7)
El tolosarra está en la cuerda floja. (AFP7)
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El Real Madrid de Xabi Alonso pende un hilo. El entrenador tolosarra aterrizó en el Santiago Bernabéu como uno de los técnicos más codiciados del panorama europeo. No era para menos, ya que en su currículum futbolístico estaba una de las grandes hazañas de las últimas décadas: destronar al Bayern de Múnich. Después de 11 años consecutivos ganando la Bundesliga, el Bayer Leverkusen selló el primer título liguero de su historia sin perder ni un partido. Xabi Alonso había desembarcado en un equipo que era penúltimo en la Bundesliga y lo catapultó a la cima del fútbol alemán.

La historia del entrenador alemán encajaba a la perfección en un Real Madrid indolente, vulgar y al que el Barça le había pasado por encima como un tren de mercancías. Su figura, labrada en el mourinhismo y la meritocracia, estaba llamada a ser la inyección de adrenalina necesaria para una plantilla acomodada, con demasiados vicios, desequilibrada en el campo y que, en palabras de Carlo Ancelotti, no escuchaba a su entrenador.

Después de un año en blanco, Xabi Alonso debía sacudir la jerarquía del vestuario, solucionar los problemas en el campo e incluso instalar una ética de trabajo en el Real Madrid. Seis meses más tarde, nada de lo anterior ha sucedido con éxito. La presión alta del Mundial de Clubes ha desaparecido, la apuesta por Gonzalo (máximo goleador del torneo) es residual, los pesos pesados del vestuario han maniatado la idea del entrenador y el tolosarra ha perdido los pulsos con Vinícius y Valverde.

placeholder Fede Valverde, el capitán del Real Madrid sin Carvajal. (AFP7)
Fede Valverde, el capitán del Real Madrid sin Carvajal. (AFP7)

La pereza del Real Madrid

La implosión ha sido tal que el equipo blanco ha pasado de sacarle cinco puntos al Barça tras El Clásico a estar a cuatro puntos de los azulgranas... en seis jornadas. Los malos resultados, algo insoportable para cualquier entrenador del Real Madrid, han hurgado en los problemas internos, lo que ha debilitado el futuro de Xabi Alonso. Especialmente si la mitad del vestuario no está contigo y se desata una división que termina en conato de guerra civil.

No fue casualidad que el futbolista que acompañara al entrenador en la rueda de prensa previa al trascendental partido contra el Manchester City fuese Aurélien Tchouaméni. Los periodistas preguntaron al francés sobre la dolorosa derrota contra el Celta de Vigo en el Bernabéu y sobre los últimos encuentros. "La culpa no es de Xabi Alonso. La culpa es nuestra, de los jugadores. El plan de partido contra el Celta era bueno y somos nosotros los que jugamos en el campo. El problema es nuestro por falta de intensidad", respondió el centrocampista galo.

Xabi cedió y así se lo están pagando

"El partido contra el Celta de Vigo claro... y otros partidos también. Si no jugamos con la intensidad máxima va a ser muy difícil ganar partidos. Tenemos que dar el máximo y tenemos que hacerlo contra el Manchester City". Es decir, Tchouaméni insistía en el mismo aspecto del juego en que incidió Thibaut Courtois tras ganar al Athletic Club. Y no hubo ni rastro de Fede Valverde, el capitán del Real Madrid si no está Dani Carvajal.

"Tenemos que saber que hoy en día en el fútbol, si no jugamos al 100% de intensidad, cada equipo te puede poner en peligro. No podemos pensar que vamos a remontar porque no siempre es posible". Sucede que Xabi Alonso dio su brazo a torcer con el modelo de juego del Real Madrid, colocando a Valverde lejos del lateral, manteniendo a Bellingham todo el partido, soltando a Vinícius y Mbappé, dejando la presión alta para otro día y sacando a Rodrygo como primer cambio revulsivo.

placeholder Vinícius y Mbappé celebran un gol. (AFP7)
Vinícius y Mbappé celebran un gol. (AFP7)

El resultado fue lo que los jugadores del Real Madrid no tuvieron intensidad. Y es más, las verdaderas ganas de ganar no aparecieron hasta ir 0-1 abajo y con un hombre menos. Los futbolistas del Real Madrid necesitaron verse en una situación límite para hacer su trabajo. Sin embargo, como el estudiante que trata de absorber una hora antes del examen todo el conocimiento del que no se empapó, la plantilla blanca suspendió. Xabi Alonso es, hasta el momento, un profesor que no ha sabido convencer a sus pupilos. El tolosarra prometió un Real Madrid de rock and roll y este equipo ni divierte ni gana.

El Real Madrid de Xabi Alonso pende un hilo. El entrenador tolosarra aterrizó en el Santiago Bernabéu como uno de los técnicos más codiciados del panorama europeo. No era para menos, ya que en su currículum futbolístico estaba una de las grandes hazañas de las últimas décadas: destronar al Bayern de Múnich. Después de 11 años consecutivos ganando la Bundesliga, el Bayer Leverkusen selló el primer título liguero de su historia sin perder ni un partido. Xabi Alonso había desembarcado en un equipo que era penúltimo en la Bundesliga y lo catapultó a la cima del fútbol alemán.

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