La extensión de la leyenda de Messi: otro título en Estados Unidos y la incógnita del Mundial
El astro argentino conquista un nuevo trofeo con Inter Miami y dispara impacto comercial, mientras persiste la incógnita sobre su presencia en la próxima cita mundialista
El fútbol, sin duda una máquina de narrativas inverosímiles, escribió otro episodio digno de Hollywood: Leo Messi levantó un nuevo título en Estados Unido, la Copa de la MLS. No tiene el brillo del Balón de Oro ni el misticismo de la Champions. Pero el argentino sigue empeñado en echarle un pulso al tiempo. Y en mantener la incertidumbre hasta el final: todavía se desconoce si jugará el próximo Mundial.
Messi se ha convertido en el arquitecto del proyecto del Inter de Miami, liderado por David Beckham en los despachos y por él en el césped. El que era un equipo moribundo se ha transformado en uno campeón, con un aura inconfundible que solo la presencia del astro argentino podría otorgarle.
El efecto Messi ha ido mucho más allá del césped en el Inter de Miami. Desde su llegada se han colapsado las taquillas, las audiencias han experimentado un crecimiento mayúsculo y ha redefinido el fútbol, deporte minoritario en Estados Unidos. La amargura de París ha dado paso a la tranquilidad en Miami.
Una vez cumplido el objetivo de conseguir otro título más a nivel de clubes, secundado por buenos compañeros y amigos como Rodrigo de Paul, Luis Suárez, Jordi Alba y Sergio Busquets, toda Argentina sigue con la misma incógnita: ¿qué pasará con su capitán de cara al Mundial en el que defienden el título que tardaron 36 años en revalidar?
El recuerdo de otras leyendas
"Dependerá de cómo me sienta", siempre ha sido la respuesta de Messi cuando le han consultado sobre su presencia. A pesar de que ya se ha celebrado el sorteo, aún no hay respuesta del argentino sobre el asunto. Al menos, ya conoce cuáles serán sus rivales en la fase de grupos, si es que decide estar: Austria, Argelia y Jordania.
Los aficionados esperan que Messi emule a otras leyendas como Cristiano Ronaldo, Lothar Matthäus o Gianluigi Buffon, que extendieron al máximo su carrera. Pero para el argentino siempre ha sido una prioridad alcanzar el torneo en un buen estado físico y la edad no acompaña: cumplirá en junio 39 años y él quiere ser relevante para Lionel Scaloni.
El paso por la MLS
La adaptación a los Estados Unidos juega a su favor. Cuando llegue el Mundial, Messi llevará tres años en el país, adaptado por completo al clima y a los estadios del país. Se trata, sin duda, una ventaja respecto a un amplio porcentaje de jugadores que disputarán el torneo. Y que no participan en esa Liga.
Por ahora, se ha dedicado a seguir disfrutando del fútbol en una liga menor. La pasada noche, tras el título, tocó una buena fiesta de celebración. Pero ha llegado el momento, sin eventos con su club, de deshojar la margarita. Todo un país lo espera.
El fútbol, sin duda una máquina de narrativas inverosímiles, escribió otro episodio digno de Hollywood: Leo Messi levantó un nuevo título en Estados Unido, la Copa de la MLS. No tiene el brillo del Balón de Oro ni el misticismo de la Champions. Pero el argentino sigue empeñado en echarle un pulso al tiempo. Y en mantener la incertidumbre hasta el final: todavía se desconoce si jugará el próximo Mundial.