Por qué La Cartuja y Sevilla son las favoritas para acoger a España en el Mundial 2030
Mientras Bernabéu y Camp Nou rivalizarán con Casablanca para albergar la final, el estadio sevillano, única sede andaluza, ha realizado una gran inversión para acoger a la Selección
Oyarzabal celebra su gol a Turquía en La Cartuja. (EFE/José Manuel Vidal)
Antes incluso de que la FIFA concediera hace un año la organización del Mundial 2030a la candidatura formada por España, Portugal y Marruecos, empezó a hablarse de cuál sería el estadio que albergará la final. El remodeladoSantiago Bernabéu, con capacidad para 85.000 espectadores, y el nuevo Camp Nou, en el que entrarán 105.000, son las dos opciones españolas, aunque con un claro favoritismo por el primero.
Sin embargo, el hecho de que Marruecos está construyendo en Casablanca el Grand Stade Hassan II, una faraónica obra y 115.000 asientos, lo que le convertirá en el estadio de fútbol más grande del mundo, es una seria amenaza. Sobre todo, si el Bernabéu se queda finalmente sin el parking que la exige la FIFA para albergar la ansiada final. En su caso, la segunda, pues el coliseo madridista ya lo hizo en el Mundial de 1982.
En lo que no parece haber dudas es qué ciudad y qué estadio serán la sede de la Selección española en su condición de una de las anfitrionas. Sevilla, la segunda capital de España, después de Madrid, que más partidos ha acogido a la Roja, tiene en el recientemente remodelado Estadio La Cartuja una apuesta más que segura. Aún más, tras la retirada de Málaga como ciudad candidata, lo que deja a la ciudad hispalense como única sede de Andalucía.
Con una inversión pública de más de 20 millones de euros, la transformación realizada en los últimos años ha cambiado la experiencia del estadio sevillano. Acercar las gradas al césped, para lo cual han sido retiradas las pistas, e incrementar el aforo a 72.000 espectadores, lo ha convertido en el tercer campo de España con más capacidad. Solo por detrás de los mencionados Camp Nou y Bernabéu, y con 1.308 asientos más que el Metropolitano.
Construido en 1999 para acoger el Mundial de Atletismo
El Estadio La Cartuja fue construido en 1999 en la isla que le da nombre para acoger el Mundial de Atletismo, aunque es desde hace unos pocos años cuando se ha convertido en uno de los grandes motores de la actividad económica, social y cultural de la ciudad.
Sin ir más lejos, este jueves volverá a albergar la Jornada Nacional de Periodismo Deportivo, que en esta segunda edición pasa a llevar el nombre de José Ángel de la Casa. Si en la de 2023 se recordaron los 40 años del famoso 12-1 a Malta y fue homenajeado el difunto periodista de RTVE, esta vez se conmemorarán los 15 años del Mundial que España ganó en Sudáfrica.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en el Estadio La Cartuja. (Europa Press/María José López)
La vinculación con Sevilla de la Real Federación Española de Fútbol(RFEF) y su Selección es muy estrecha. No en vano, la capital andaluza es la segunda ciudad que más partidos ha albergado en la historia de la Roja. Con un total de 54, solo es superada por Madrid, con 71, y seguida a larga distancia por Valencia (35), Barcelona (19), Gijón y Málaga (9).
Eso sí, Andalucía es la comunidad autónoma que más veces ha recibido a la Selección española, con 88 partidos, y Jaén es su única provincia que no lo ha hecho nunca. Le siguen la Comunidad de Madrid, con 73, la Comunidad Valenciana (56), Cataluña (19), Asturias (17), Galicia (16), Castilla y León (12) y Canarias (11).
La capital andaluza es, con 54, la segunda ciudad que más partidos ha albergado de la Selección española, solo superada por Madrid, con 71
“La Cartuja ha dejado de ser un estadio del pasado para convertirse en un recinto preparado para el futuro”, señala Daniel Oviedo, director gerente de la Sociedad Estadio La Cartuja de Sevilla. “Aún quedan fases importantes por completar: la cubierta, la eficiencia energética, los nuevos espacios comerciales y la mejora de las áreas destinadas a los medios. La ambición es clara: llegar al Mundial 2030 en plenitud de condiciones”, añade el director gerente.
Unos retornos económicos de entre 8 y 25 millones
Esa evolución ha tenido un reflejo inmediato. Después de un 2024 en blanco, con la Selección de Luis de la Fuente visitando Tenerife, Córdoba, Murcia, Mallorca, Badajoz y Madrid, este año ha regresado a Sevilla, y más concretamente a La Cartuja. Un estadio que, después de haber estado completamente abandonado, ha generado un notable impacto en la ciudad. Con ocupaciones hoteleras muy elevadas y retornos económicos que oscilan entre los 8 y los 25 millones de euros según el evento.
"La Cartuja ha dejado de ser un estadio del pasado para convertirse en un recinto preparado para el futuro", asegura su director gerente
También ha sido muy importante la renovación de accesos, la mejora de los espacios de hospitality, la modernización de la iluminación, la actualización de vestuarios y una adecuación progresiva que continuará hasta 2030 para cumplir con las exigencias derivadas de su designación como sede mundialista.
Por último, ser la casa provisional del Betis mientras el club sevillano acomete la remodelación integral del Benito Villamarín, ha intensificado su actividad y lo ha situado aún más en el centro del mapa futbolístico español. Precisamente como uno de los campos más grandes de LaLiga y su inquilino disputando competición europea.
Estadio La Cartuja, tras las obras acabadas en abril de este año. (Europa Press/Mª José López)
Sede habitual de las finales de la Copa del Rey
Además, La Cartuja se ha consolidado como sede de las finales de la Copa del Rey. Una estrecha vinculación que la RFEF acaba de reforzar con la concesión de tres nuevas ediciones, las de 2026, 2027 y 2028, y ha confirmado la solvencia organizativa del recinto y la calidad de la experiencia que ofrece a clubes, aficionados y operadores. Las tres nuevas ediciones se suman a las ocho finales que ya se han celebrado en La Cartuja, con un impacto económico que en 2025 superó los 75 millones de euros.
"Sevilla necesitaba un recinto polivalente y moderno que respondiera a proyectos de diversa naturaleza, y hoy La Cartuja es exactamente eso"
Aunque el estadio había acogido la final en dos ocasiones previas, en 1998 y 2000, su condición de sede prácticamente permanente se consolidó en 2019, cuando la RFEF, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla firmaron un acuerdo que lo convirtió en un escenario estable y estratégico para esta competición. La renovación de este compromiso el pasado mes de noviembre confirma la confianza institucional en La Cartuja y su papel central en el fútbol español.
"Sevilla necesitaba un recinto polivalente y moderno que respondiera a proyectos de diversa naturaleza, y hoy La Cartuja es exactamente eso: un espacio útil, sostenible y abierto a toda la ciudadanía", explica el mencionado Daniel Oviedo. “Este estadio no se detiene”, añade el responsable de su gestión. Sus gradas, sus espacios funcionales y su historia reciente hablan de ambición, de transformación y de una ciudad que ha decidido situar el deporte como un eje fundamental de impulso económico, social y cultural.
Los jugadores de la Selección, tras el partido contra Turquía en La Cartuja. (EFE/Julio Muñoz)
San Mamés albergó el primer partido de España en 1921
Mientras Sevilla avanza hacia 2030, el Estadio La Cartuja continúa preparándose para consolidarse como uno de los estadios de referencia del sur de Europa. Con nuevas mejoras en camino, una oferta creciente de eventos y un reconocimiento institucional cada vez mayor, el recinto se ha convertido en una infraestructura estratégica para Andalucía y para España.
Siempre a la espera de lo que suceda con el Nou Mestalla, de Valencia, y dando por hecho que el Metropolitano renunciará finalmente a ser sede del Mundial 2030, el otro estadio que podría rivalizar con La Cartuja es San Mamés, con capacidad para 53.331 espectadores. Curiosamente, el viejo campo bilbaíno acogió el primer partido de la Roja como local. Fue el 7 de octubre de 1921, ante Bélgica. Con siete jugadores vascos en el once inicial y victoria por 2-0.
Más de un siglo después, las cosas han cambiado, de ahí que resulte sencillo pensar que, a diferencia de lo que pasa con la de la final, la sede de España en el Mundial 2030 será Sevilla y, concretamente, el Estadio La Cartuja, donde recientemente se certificó la clasificación para jugar el de 2026 y este jueves se conmemorarán los 15 años de la Copa del Mundo levantada en Sudáfrica en 2010 con la presencia de Ángel María Villar, Vicente del Bosque, Jesús Navas y Carlos Marchena.
Antes incluso de que la FIFA concediera hace un año la organización del Mundial 2030a la candidatura formada por España, Portugal y Marruecos, empezó a hablarse de cuál sería el estadio que albergará la final. El remodeladoSantiago Bernabéu, con capacidad para 85.000 espectadores, y el nuevo Camp Nou, en el que entrarán 105.000, son las dos opciones españolas, aunque con un claro favoritismo por el primero.