España y la sombra de Yamal: cuando la dimensión de tu estrella se mide en su ausencia
El caso Lamine Yamal monopoliza la previa del partido contra Georgia, con la clasificación muy encaminada, pero con espacio para susto. Morata, otro nombre que resuena
Yamal, en una imagen con la Selección. (EFE/Alberto Estévez)
El rifirrafe se elevó a bronca el pasado martes, con un comunicado de la Real Federación Española de Fútbol en el que afeaba la mala comunicación del Fútbol Club Barcelona en el caso Lamine Yamal. No fue plato de buen gusto en Las Rozas, donde tuvieron que atender el gran enfado de sus servicios médicos, mientras que en la directiva había más incomprensión que cabreo.
La situación entre la federación y el club catalán viene de largo. Escenificado, principalmente, entre Hansi Flick y Luis de la Fuente. Al de La Rioja le duele que su homólogo, que ejerció de seleccionador en Alemania, no comprenda su trabajo. Flick, por su parte, defiende su lado del tablero: quien paga la nómina al futbolista es el Barça y es el que debe disfrutar de él. Sin peros.
Desde el Barça, defienden que se ejecutó todo con transparencia y que se avisó con los plazos adecuados. Borrón y cuenta nueva. Los ánimos se calmaron con el paso de los días, ayudados por los compañeros de vestuario de la Roja, que en todas sus declaraciones dieron cariño a Yamal y recordaron que tanto Selección como club buscan lo mejor para su gran estrella. Tregua confirmada.
Y con todas, la Selección viaja a Georgia para terminar de confirmar su clasificación al Mundial del 2026. Virtualmente lo tiene hecho... pero hay carambola de susto. Si no se gana a Georgia y Turquía vence a Bulgaria (en casa), España podría perder el primer puesto del grupo perdiendo en La Cartuja frente a los turcos. Lo que le llevaría a jugársela vía repesca.
En Sevilla, la afición española se quedará sin ver a Lamine Yamal y a De la Fuente le toca reorganizarse. Hacía mucho tiempo que la Selección no gozaba de un crack de tales dimensiones en su equipo. Un claro aspirante a mejor jugador del mundo. Sustituirle no es fácil. Futbolistas como Dani Olmo, al que por fin le están respetando las lesiones, deben dar un paso al frente.
Morata, otro que no está
En la última ventana internacional del 2025, tampoco está Álvaro Morata. El capitán y líder del grupo confeccionado por Luis de la Fuente. El seleccionador recalca, en todas las ocasiones, que el delantero es "especial" para él y que este impasse no significa que haya perdido su billete de tren a Estados Unidos. Cada día es más difícil. Otros goleadores españoles están rindiendo mejor y a Morata se le está atragantando su aventura en el Como.
Todavía no ha marcado defendiendo la camiseta del equipo entrenado por Cesc Fábregas, incluso con la mala fortuna de haber errado penaltis. Pese a eso, sus compañeros defienden su papel de líder. "Morata está con ganas y con hambre. Es un jugador histórico y todo lo que nos ayuda a nosotros, tanto dentro como fuera del campo, intentando ayudar a los jóvenes, es increíble. Ayuda en el campo y fuera del campo. Tiene muchas ganas de ayudar a la Selección, le veo motivado. No se ha venido abajo", confesó Jesús Rodríguez en 'El Larguero'.
Morata, en Italia. (EFE/EPA/Michele Maraviglia)¡
De la Fuente sigue teniendo fe y le esperará. Su rendimiento dictará si sumará un nuevo torneo con la Roja o será hora de apostar por una nueva hornada de jugadores.
El rifirrafe se elevó a bronca el pasado martes, con un comunicado de la Real Federación Española de Fútbol en el que afeaba la mala comunicación del Fútbol Club Barcelona en el caso Lamine Yamal. No fue plato de buen gusto en Las Rozas, donde tuvieron que atender el gran enfado de sus servicios médicos, mientras que en la directiva había más incomprensión que cabreo.