A Xabi Alonso le empiezan a mover el banquillo (y ya ha pagado suficientes peajes)
Aunque sabía dónde se metía, Alonso sufre lo que supone entrenar al Real Madrid. Con filtraciones de quejas de sus futbolistas hacia él y una peligrosa ratificación desde el club
"Hoy he visto a Xabi muy tocado", comentó un periodista tras la rueda de prensa del entrenador del Real Madrid previa a la visita del equipo blanco a Vallecas. La derrota en Anfield, donde Alonso regresó un año después de hacerlo con el Bayer Leverkusen, borró de un plumazo la euforia generada por ganar el Clásico y reabrió la herida de la manita sufrida en el derbi. Una herida que, tras el 0-0 ante el Rayo, ha llevado incluso a la ratificación de Xabi, con lo que esto supone.
Desde el vestuario del Madrid se filtran mensajes tan infantiles como que a los futbolistas les cansa ver videos o que hay cosas que Alonso les pide hacer y algunos no las entienden. Será la falta de costumbre, tras llevar años sin entrenar la táctica. El último de ellos, sin el jugador que lo compensaba. Aunque suene extraño, para un entrenador, entrenar es lo más complicado de hacer en un club donde el poder del técnico acaba donde empieza el del plenipotenciario presidente.
Esto es algo que una vez más ha quedado demostrado con el affaire Vinícius, en el que, tras el impresentable comportamiento del brasileño, el club no se puso del lado del futbolista, pero tampoco respaldó a su entrenador. Fue el propio Xabi quien tuvo que resolverlo mirando para otro lado y tirando de mano izquierda. La misma que posiblemente tuviera que sacar alguna vez en Leverkusen, aunque en el club de la aspirina nadie le dio tantos dolores de cabeza como Vini.
Eso sí, al mismo tiempo que a Alonso le empiezan a mover la silla —en su caso, el banquillo—, desde los despachos donde se toman las decisiones, utilizan su hilo directo con los medios afines para transmitir "tranquilidad y confianza". No sin dejar caer que el equipo les recuerda al del año pasado, con lo que ello supone. Y, lo más sorprendente de todo, quejándose de que no juega todo lo bien que se le supone y exige, dado el nivel de sus futbolistas.
La pieza que tanto busca, pero no tiene
Curiosamente, en las zonas nobles del Bernabéu y Valdebebas solo les preocupa que el Madrid juegue bien cuando no gana. Para un equipo con tantas figuras, desde el portero al delantero, ganar es algo que puede lograr por inercia, sin necesidad de jugar bien. Y esto es precisamente lo que Xabi Alonso pretende cambiar. Él quiere que su equipo gane por juego y no por jugadas, lo que le permite medirse a los de su nivel. Aunque para ello, y no es una excusa, sino una obviedad, necesita una pieza que, por más que la busque, no tiene.
El pasado 11 de agosto ya expusimos en este diario la opinión de entrenadores que, desde un lógico anonimato, veían lo que podía pasar. "Como no fiche un jugón top en el medio, Xabi no tiene nada que hacer", comentó uno de ellos sobre un equipo al que, por si fuera poco, Alonso llegó sin acabar la temporada pasada. Con el asiento de Carlo Ancelotti aún caliente y el Mundial de Clubes de por medio, sin tiempo para hacer pretemporada.
Se vio en esta nueva competición que la FIFA y su propio presidente se han sacado de la manga y financia Arabia con 1.000 millones de euros para premiar a los participantes y otros tantos a DAZN para que lo ofreciera de manera gratuita. El 4-0 del Paris Saint-Germain fue un aviso de lo que podía pasar y se repitió en el Metropolitano con el sonrojante 5-2.
Vinícius le da menos de lo que le quita
Para ser entrenador de este Real Madrid hay que pagar muchos peajes. Xabi, que conocía la casa de su etapa como jugador y ya salió de ella como salió, ha pagado algunos. Como coger el equipo en marcha, aceptar que no le ficharan el centrocampista que más necesitaba y tragar con un Vinícius que tácticamente le quita más de lo que le da. Y aún más teniendo a Rodrygo, menos explosivo, pero más completo y dinámico. Sobre todo cuando se pretende jugar como un equipo.
La duda que surge es si Alonso está dispuesto a seguir pagando peajes aun a riesgo de no poder desempeñar su labor de entrenador y acabar siendo un simple alineador y gestor de egos. En Vallecas, su equipo no fue capaz de superar a un Rayo Vallecano que, con un buen técnico como es Iñigo Pérez, no solo le jugó de tú a tú, sino que logró desactivar por completo a Mbappé, a quien Vinícius no complementa como lo hace Rodrygo, y a los datos basta con remitirse.
Los que empiezan a ver a Alonso como un entrenador intransigente con algunas de las figuras del Madrid son los mismos que acabaron criticando a Ancelotti por justo lo contrario. Quién sabe, para ellos quizás la solución puede estar en un punto medio. Sin embargo, en un club como el que preside Florentino, la única media de medir es ganar. Si se gana, el juego no importa. Xabi ya ha demostrado en Alemania que es un buen entrenador. Veremos si puede y le dejan hacerlo en el Madrid.
"Hoy he visto a Xabi muy tocado", comentó un periodista tras la rueda de prensa del entrenador del Real Madrid previa a la visita del equipo blanco a Vallecas. La derrota en Anfield, donde Alonso regresó un año después de hacerlo con el Bayer Leverkusen, borró de un plumazo la euforia generada por ganar el Clásico y reabrió la herida de la manita sufrida en el derbi. Una herida que, tras el 0-0 ante el Rayo, ha llevado incluso a la ratificación de Xabi, con lo que esto supone.