Detectado un caso de tuberculosis entre los trabajadores de las obras del Camp Nou
El organismo, que se desplazó a las obras del estadio, sigue analizando los contactos del trabajador, hasta 23, para descartar más posibles casos de tuberculosis
La Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB) detectó un caso de tuberculosis entre los trabajadores del Camp Nou. El organismo, que se desplazó a las obras del estadio, sigue analizando los contactos del trabajador, hasta 23, según El País, para descartar que haya más personas infectadas de tuberculosis, una enfermedad que se transmite a través de pequeñas partículas de saliva al hablar, estornudar o toser.
La constructora turca publicó un comunicado para negar que se tratara de un brote. "Hasta la fecha sigue siendo un caso aislado", aseguró Limak, que ha seguido "de inmediato todos los protocolos oficiales" en coordinación con la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB).
"El trabajador afectado fue retirado de inmediato del sitio de construcción y está recibiendo tratamiento médico especializado para su recuperación", explica el escrito. La empresa turca añade que realizó "exhaustivos controles y seguimientos al personal que pudo haber tenido contacto" y "por el momento todas las pruebas han resultado negativas, lo que descarta la existencia de un brote".
Limak remarca que trabaja "en estrecha coordinación con todas las autoridades sanitarias, de las que ha seguido sus recomendaciones" y "no considera necesarias medidas adicionales en este momento", por lo que "los empleados pueden continuar asistiendo a su trabajo con normalidad, siguiendo las recomendaciones habituales de higiene y ventilación".
"Desde la detección del caso, se han implementado diversas medidas de desinfección, como la distribución de mascarillas al personal que trabaja en el área afectada, y los espacios identificados han sido minuciosamente limpiados y desinfectados", sentencia el comunicado de Limak.
La Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB) detectó un caso de tuberculosis entre los trabajadores del Camp Nou. El organismo, que se desplazó a las obras del estadio, sigue analizando los contactos del trabajador, hasta 23, según El País, para descartar que haya más personas infectadas de tuberculosis, una enfermedad que se transmite a través de pequeñas partículas de saliva al hablar, estornudar o toser.