Los entrenadores piden a la RFEF un convenio colectivo, "para tener unas condiciones dignas"
Mientras la asociación Entrenadores de Fútbol Asociados Profesionales (EFA Pro) lucha por la libre circulación, una alianza con Afiador, SiEnPrE y AITF añade otra legítima reivindicación
Rafael Louzán, en el Nuevo Economía Fórum. (EFE/JJ Guillén)
Como venimos contando en este diario, un grupo de entrenadores españoles ha emprendido una lucha para lograr algo que en el primer cuarto del Siglo XXI se antoja inaudito que no tengan, como es la libre circulación de su colectivo. Para los más jóvenes, la misma reivindicación que en 1995 los futbolistas lograron sacar adelante con la famosa Ley Bosman.
Así, unidos en torno a la asociación Entrenadores de Fútbol Asociados Profesionales(EFA Pro), interpusieron un recurso de reposición ante la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por considerar ilegal la decisión de someterles a una "reevaluación" de sus Certificados de Reconocimiento de Competencias UEFA, los llamados RoC UEFA.
Como quiera que la RFEF no solo no atendió a su demanda, sino que incluso respondió a su recurso con una nota informativa, cuando debería haberlo hecho con una resolución, decidieron presentar un recurso de alzada ante el Consejo Superior de Deportes (CSD). Sin embargo, su presidente, el ausenteJosé Manuel Rodríguez Uribes, emitió una resolución en la que lo inadmitió, que no desestimó.
Es por ello que presentaron un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional, en el que sostienen que el RoC UEFA cumple una función equivalente a la licencia deportiva, al ser imprescindible para entrenar en competiciones oficiales nacionales e internacionales, por lo que su expedición o denegación debería estar sometida a control administrativo y ser plenamente revisable por los tribunales.
Un caso que puede terminar en Europa
A la espera de noticias desde la Audiencia Nacional, y sin descartar que el siguiente paso sea acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), algo que sin duda preocupa en la RFEF e inquietaría en la UEFA, la causa de estos entrenadores ha despertado a un colectivo tradicionalmente desunido, lo cual le convierte es más débil de lo que es.
📢 Alianza histórica El Sindicato de Entrenadores Profesionales de España (SIEnPRE) se une con AFIADOR, AITF y EFA para fortalecer la voz de los entrenadores de fútbol y futsal del país.
La semana pasada, estas cuatro organizaciones decidieron elevar a la RFEF una petición formal para la apertura de la mesa de negociación del convenio colectivo. “Este convenio busca vertebrar las condiciones de desempeño de todos los entrenadores, con independencia de la categoría en la que desarrollen su cometido, garantizando así un marco laboral digno y adecuado para todo el colectivo”, informaron.
"Con pasos cortos, pero firmes y determinados"
Tal y como se recoge en el comunicado que Roberto González, presidente de Afiador, hizo llegar a este diario, la reunión sirvió para "poner en común la voluntad de colaboración con pasos cortos, pero firmes y determinados, reafirmando el compromiso conjunto por la dignificación de la profesión y la mejora de las condiciones laborales de los entrenadores y entrenadoras".
"Creemos que trabajando de manera coordinada, creceremos como colectivo tanto profesional como amateur, porque todos tenemos derecho a unas condiciones dignas", señalan desde EFA Pro, mientras que desde SiEnPre reivindican que "trabajamos por un objetivo común: convenios colectivos para entrenadores/as en España, el único país europeo que aún no los tiene. Ah, pero si se trata de asignar un Mundial...".
"Desde las cuatro entidades seguimos trabajando unidos y ya hemos programado nuevas reuniones para continuar avanzando en nuestra hoja de ruta compartida. Agradecemos a todos los entrenadores su apoyo y confianza en este proceso histórico que estamos construyendo juntos", añaden.
"Porque juntos somos más fuertes", concluyen en su comunicado conjunto estas asociaciones, que esperan que la RFEF tenga a bien recibirles. Algo que, al menos por su presidente, Rafael Louzán, es de esperar que así sea. Aunque en el chiringuito que los entrenadores tienen en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas les incomode.
Como venimos contando en este diario, un grupo de entrenadores españoles ha emprendido una lucha para lograr algo que en el primer cuarto del Siglo XXI se antoja inaudito que no tengan, como es la libre circulación de su colectivo. Para los más jóvenes, la misma reivindicación que en 1995 los futbolistas lograron sacar adelante con la famosa Ley Bosman.