Kortabarria y Aranburu renunciaron a España sin las medias tintas del indepe Iñigo Martínez
Los dos exrealistas pidieron no ir a la Selección por razones ideológicas. No como el central del Al-Nassr, quien dice que estar a favor de la independencia de Euskadi no le impide ir
Iñigo Martínez, con la Selección española. (EFE/Rodrigo Jiménez)
"Que esté a favor de la independencia no quiere decir que no tenga que ir a la Selección española". Este fue el titular que Iñigo Martínez dejó hace unos días en una entrevista con la Cadena Cope. Esta incoherencia surgió a raíz de preguntarle sobre su polémica ausencia en el parón del pasado mes de marzo por unas molestias en la rodilla. El central, entonces todavía en el FC Barcelona, fue muy criticado porque unos días después, sí estaba para jugar con su equipo frente a Osasuna.
"Ha habido mucho revuelo respecto al tema mío de la Selección", aseguró el ahora central del Al-Nassr, de Arabia Saudí. "Si no hubiese querido ir, sería el primero en decir 'olvídate, ni me apetece, ni quiero, ni siento y estoy mejor en casa'. Una cosa no tiene que ver con la otra. No, no, no. Eso no es así. Si hay gente que une estas cosas es porque soy vasco", añadió en referencia al hecho de que durante la celebración de la Liga que ganó con el Barça ondeara una estelada.
El primer partido de Iñigo Martínez con la camiseta de España fue cuando aún tenía 19 años y Julen Lopetegui le convocó para la Sub 20. Después llegaron 15 encuentros con la Sub 21 de Luis Milla, 4 con la Sub 23 y dos en la Selección olímpica en los Juegos de Londres 2012. Con 22 años y dos meses, Vicente del Bosque le hizo debutar con la absoluta, con la que ha jugado 21 partidos. Si bien en otros tantos se quedó en el banquillo y el doble entró en la lista de convocados.
Renunciar a la Selección por cuestiones ideológicas
El primer futbolista en decir no a vestir la camiseta de la Selección española fue Inaxio Kortabarria. El que fuera central y capitán de la Real Sociedad bicampeona de Liga llegó a disputar cuatro partidos con ella, pero en 1977 decidió renunciar por cuestiones ideológicas. Unos meses antes, el 5 de diciembre de 1976, Inaxio saltó al campo de Atocha con una ikurriña cuando esta aún no había sido legalizada. Lo hizo junto a José Ángel Iribar en los prolegómenos de un derbi vasco.
Kortabarria e Iribar, con la ikurriña en Atocha antes de ser legalizada.
Este partido pasó a la historia por esa imagen, además del 5-0 de la Real al Athletic de Bilbao. A diferencia de Kortabarria, aunque es cierto que en otras circunstancias, Iribar jugó 49 partidos con España. Lo hizo entre 1964, cuando se coronó campeón de Europa, y el 24 de abril de 1976. Es decir, unos meses antes del citado derbi. Mientras, Kortabarria, que había debutado con el primer equipo de la Real en 1971, siguió jugando hasta 1985. En total, 439 partidos y 14 goles.
Años más tarde, otro guipuzcoano y también one club man de la Real como es Mikel Aranburu fue citado en dos ocasiones por Iñaki Sáez para ir a la Selección española Sub 20 que ganó el Mundial de Nigeria en 1999, pero no acudió alegando estar lesionado. El propio Aranburu lo reconoció en el libro La Patria del Gol. "Si la Selección española me llamase, no iría", dijo. Para añadir que "un jugador vasco quiere jugar con su selección, que es la que siente y con la que se identifica. No hay que mezclar deporte y política, pero no pueden obligarme a jugar con España, una selección que no puedo sentir".
La misma coherencia de Mikel Oyarzabal
Claro que la coherencia de Kortabarria o Aranburu es la misma que la de Mikel Oyarzabal, quien, al igual que el medio centenar de jugadores de la Real que han vestido la camiseta de la Selección española, nunca se ha pronunciado en contra de sus actos. "Yo siempre me he sentido respaldado por la gente de allí cuando me ha tocado venir aquí. Obviamente, va a haber opiniones distintas, como para todo. Pero mayoritariamente la gente te apoya, está contigo", explicó el eibartarra.
Oyarzabal celebra un gol con la Selección española. (Reuters/Susana Vera)
La historia de la Selección española está escrita por muchos futbolistas vascos. Desde los Arrate, Belauste, Eguiazabal, Pagaza, Patricio, Sesúmaga, Pichichi y Acedo, que formaron parte del primer once en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920. Una competición en la que la convocatoria la formaron cinco jugadores de la Real Sociedad, cuatro del Athletic de Bilbao, dos del Arenas de Getxo y dos del Real Unión, de Irún.
Patricio Arabolaza fue el autor del primer gol en la historia de la Selección española. El guardameta Andoni Zubizarreta, con 129 partidos, es el máximo internacional vasco, mientras que el campeón del mundo, Xabi Alonso, es el jugador de campo vasco con mayor número de internacionalidades, 114. El máximo goleador vasco es Julio Salinas, con 22 tantos, aunque Oyarzabal ya suma 18, por lo que lo más probable es que le supere.
Cuando la verdadera identidad es el dinero
"Para mí, personalmente, que estemos cinco jugadores de la Real aquí es un orgullo", dijo Mikel Oyarzabal durante la Eurocopa de Alemania, en la que un gol suyo a Inglaterra dio el título a la Selección española. "Que haya otros tres del Athletic, también. Que de un sitio tan pequeño haya tanta representación, creo que es bueno y estamos todos para lo mismo. Para ayudar e intentar que el equipo vaya para adelante y ojalá podamos conseguir el objetivo", añadió el capitán de la Real.
A diferencia de su excompañero Iñigo Martínez, Oyarzabal no dice una cosa y hace otra. Además de no moverse únicamente por dinero y ser fiel a su equipo. No como el central, que abandonó la Real a mitad de temporada para irse a Bilbao, de donde también salió mal tras no renovar para irse con la carta de libertad al Barça. El hecho de que haya acabado en Arabia, una liga menor a la que solo se va por dinero, lo dice todo. Como ir de indepe, pero sin renunciar a la Selección española.
"Que esté a favor de la independencia no quiere decir que no tenga que ir a la Selección española". Este fue el titular que Iñigo Martínez dejó hace unos días en una entrevista con la Cadena Cope. Esta incoherencia surgió a raíz de preguntarle sobre su polémica ausencia en el parón del pasado mes de marzo por unas molestias en la rodilla. El central, entonces todavía en el FC Barcelona, fue muy criticado porque unos días después, sí estaba para jugar con su equipo frente a Osasuna.