Xabi Alonso cumple lo que prometió al Real Madrid y rompe el embrujo de Vinícius
El brasileño escenificó su enfado por su situación actual. Ha perdido la estela de indiscutible con el tolosarra, quien demuestra que ha llegado a Madrid para tomar decisiones
Vinícius y Xabi Alonso, en un momento del pasado encuentro. (EFE/Sergio Pérez)
Todo lo que sucede en el Real Madrid se magnifica. Para bien y para mal. Es el precio a pagar de los focos del Santiago Bernabéu. Eso lo sabía Xabi Alonso cuando aceptó el reto más importante de su corta, pero fulgurante, carrera en los banquillos. El de Tolosa conocía a la perfección los entresijos de Concha Espina y no era ajeno de la situación que iba a vivir con Vinícius Jr, indiscutiblemente, una de las grandes figuras mediáticas y deportivas del club en los últimos años. Apenas los primeros pasos de esta temporada 2025/26 han demostrado dos cosas: que Xabi Alonso ha llegado a Madrid para tomar decisiones y que Vini, a día de hoy, ha perdido el rol de futbolista indiscutible.
Después de la era de Carlo Ancelotti, el madridismo pedía a gritos a un entrenador valiente. Que sentase a quien tuviese que sentar. La crítica que más se le hacía al italiano, independientemente de su cosecha de títulos, señalaba su poco margen de maniobra en su fútbol, tanto a nivel estratégico como en gestión de vestuario. Después del bajonazo que supuso para Vini perder el Balón de Oro del pasado año (y que desembocó en un plantón a UEFA y France Football por parte del Real Madrid que se prolonga en el tiempo), su nivel individual naufragó.
Primero bajaron sus números; inferiores a su mejor año, pese a lograr una más que notable estadística de 22 goles y 19 asistencias en 58 encuentros, incluyendo una mala racha de tres meses y medio sin marcar en LaLiga; luego, bajó los brazos: Vini exhibió esa imagen que tanto frustra al aficionado del Real Madrid, más centrado en el enfrentamiento con rivales o hinchas que en su propio fútbol.
Vini, en una imagen reciente. (Europa Press)
El Real Madrid ofreció una absoluta implicación con el futbolista en cualquiera de las agresiones racistas que sufrió. Respaldo absoluto, también, en la cruzada contra el Balón de Oro para Rodri. En el césped la cosa dejaba de funcionar y parte del Santiago Bernabéu así lo hizo saber a finales del curso pasado. Y en los despachos... Demasiadas informaciones cruzadas sobre la renovación de un contrato que se termina en el 2027, con una ristra de agentes e intermediarios haciendo la guerra por su cuenta y la amenaza de una supuesta oferta faraónica de Arabia Saudí, un interés que salió desde el entorno del brasileño y que nunca se plasmó.
La mano de Xabi Alonso
Y, entonces, llegó Xabi Alonso. Se le pidió ser valiente y el técnico vasco respondió afirmativamente. Sus decisiones fueron cristalinas. Kylian Mbappé es la estrella del equipo, el jugador franquicia desde el que cimentar el resto. Los números hablan por sí solos. Siete goles y una asistencia en seis partidos. Sensaciones aún mejor que la estadística. Tras no fraguarse la salida de Rodrygo Goes en agosto, y con las incorporaciones de perfiles como Franco Mastantuono o Gonzalo, el resto del ataque del Real Madrid estaba por determinar: a competir por el puesto.
Esto choca con el status quo que vivía Vinícius. Mucho, muchísimo mejor futbolista de lo que se intuía en sus primeros pasos en el Real Madrid, carne de bromas y memes que envejecieron mal. Pero algo cambió en Vini. Su nivel descendió y, juicio de su entrenador, no está para ser indiscutible. Eso choca con lo que piensa el futbolista. En rueda de prensa, Xabi Alonso quitó hierro a las imágenes del enfado del brasileño por ser sustituido (unas imágenes más anecdóticas que polémicas, por otra parte). Pero dejó una frase: "Todos los jugadores entienden el rol que queremos para el equipo y todos van sumando".
Jorge Valdano, a medio camino entre mito del madridismo o renegado del club según a qué aficionado se pregunte, criticó la actitud del brasileño para los micrófonos de Movistar: "Es un hombre que ha sido muy respaldado por el Real Madrid. Se ha peleado contra el mundo. La gente, e incluso el club, entre el mundo y Vinícius, prefería a Vinícius. Pero aquí empezamos a entrar en otra cuestión. Ya no se enfada con el mundo, se enfada con su propio entrenador, y la gente del Real Madrid siempre ha antepuesto al club antes que al jugador. De manera que debería ser algo más cuidadoso, porque también hay implícito en este tipo de gestos una falta de respeto al jugador que va a entrar al campo".
Xabi no ha tirado la toalla con Vini, pero no está dispuesto a pasar por cualquier aro. Esa es la personalidad que tanto se le pedía al heredero del banquillo del Real Madrid. Por el momento, los resultados le respaldan. La visita a casa del Levante, próxima parada en el camino.
Todo lo que sucede en el Real Madrid se magnifica. Para bien y para mal. Es el precio a pagar de los focos del Santiago Bernabéu. Eso lo sabía Xabi Alonso cuando aceptó el reto más importante de su corta, pero fulgurante, carrera en los banquillos. El de Tolosa conocía a la perfección los entresijos de Concha Espina y no era ajeno de la situación que iba a vivir con Vinícius Jr, indiscutiblemente, una de las grandes figuras mediáticas y deportivas del club en los últimos años. Apenas los primeros pasos de esta temporada 2025/26 han demostrado dos cosas: que Xabi Alonso ha llegado a Madrid para tomar decisiones y que Vini, a día de hoy, ha perdido el rol de futbolista indiscutible.