Del agravio con Sonia Bermúdez al silencio de Uribes: los entrenadores, cada vez más indignados
Los técnicos que reclaman la libre circulación de su colectivo denuncian la incoherencia de la RFEF, al dar la Selección a una entrenadora sin experiencia, y la desidia del presidente del CSD
Sonia Bermúdez, en el Mundial Sub 20. (EFE/Luis Eduardo Noriega)
La pasada semana, la Real Federación Española de Fútbol(RFEF) anunció que la nueva seleccionadora de la actual campeona del mundo era Sonia Bermúdez, una entrenadora cuya experiencia en los banquillos se limita al cadete del Real Madrid y a varias selecciones de categorías inferiores. Claro que lo peor —o mejor, si se toma en clave de humor— es que la directora de fútbol femenino de la RFEF, Reyes Bellver, aseguró ante la Junta Directiva que "tampoco hace falta que la seleccionadora tenga un talento a nivel de élite".
A quienes el nombramiento de Bermúdez y el comentario de Bellver no hizo ninguna gracia fue a los once entrenadores, agrupados en torno a Entrenadores de Fútbol Asociados Profesionales (EFA Pro), que interpusieron un recurso de reposición conjunto ante la RFEF por considerar ilegal someterles a una "reevaluación" de sus Certificados de Reconocimiento de Competencias UEFA. "¿Qué pasa, que a nosotros se nos pide la experiencia que no tiene la seleccionadora femenina?", se preguntan desde la mencionada EFA Pro.
Tras el acuerdo alcanzado a principios de año entreRafael Louzán, presidente de la RFEF, y Miguel Galán, de CENAFE, estos entrenadores fueron declarados aptos tras acreditar su experiencia profesional en el extranjero. Sin embargo, el 3 de junio recibieron una notificación que revocaba su certificación y les exigía iniciar un nuevo proceso. Los afectados denuncian que se aplica retroactivamente una norma restrictiva, vulnerando la seguridad jurídica y el principio de irretroactividad.
"¿Qué pasa, que a nosotros se nos pide la experiencia que no tiene la seleccionadora femenina?", se preguntan desde EFA Pro
A principios de 2025, estos entrenadores presentaron la solicitud de reconocimiento de competencias UEFA, conforme a la Circular 63/2025 de la RFEF. Trancurrido el plazo legal de tres meses sin resolución expresa, pues la contestación que les dieron fue una simple nota informativa a través de un correo electrónico sin firma y desde una cuenta genérica de la RFEF, entendieron desestimada por silencio administrativo negativo.
Casi un mes del recurso de alzada presentado al CSD
Como explican sus servicios jurídicos, "esta presunta desestimación permite interponer recurso de alzada ante el Consejo Superior de Deportes (CSD), como órgano competente en materia de supervisión federativa". Y, efectivamente, esto fue lo que hicieron el pasado 20 de julio por correo electrónico, dado que tuvieron problemas con la sede electrónica del CSD. Pero les contestaron que así no valía y que debían presentarlo por correo certificado, cosa que hicieron.
Rafael Louzán y José Manuel Rodríguez Uribes, presidentes de la RFEF y del CSD. (EFE)
Sin embargo, casi un mes después, y tal y como sucede con otros recursos o denuncias que inevitablemente tienen que pasar por las manos del ausente José Manuel Rodríguez Uribes, no han vuelto a tener noticias del CSD, al menos sobre lo más prioritario, como es una posible suspensión cautelar.
"La ejecución del acto impugnado se entenderá suspendida si transcurrido un mes desde que la solicitud de suspensión", avisan sus abogados
En este sentido, sus servicios jurídicos apuntan que "es importante tener en cuenta que, según el artículo 117.3 de la LPAC, la ejecución del acto impugnado se entenderá suspendida si transcurrido un mes desde que la solicitud de suspensión haya tenido entrada en el registro electrónico de la Administración u Organismo competente para decidir sobre la misma, el órgano a quien competa resolver el recurso no ha dictado y notificado resolución expresa al respecto".
Secretario de Estado, ¿para el Deporte o para Florentino?
Uribes, que se sepa, secretario de Estado para el Deporte y no solo para lo que le pida Florentino Pérez, es todo un experto en silencios administrativos. Exactamente, lo que los entrenadores denuncian que hizo la RFEF. "Nuestro recurso se basa en el silencio administrativo negativo, es decir, una vulneración del principio de buena administración y falta de motivación por parte de la RFEF, con respecto a la expedición o denegación de licencias deportivas que tiene un carácter público".
"Nuestro recurso se basa en el silencio administrativo negativo, una vulneración del principio de buena administración"
"La modificación posterior de criterios mediante la Circular 91/2025 no puede aplicarse a solicitudes ya resueltas conforme a la Circular 63/2025. Y luego está la libre circulación de trabajadores en la Unión Europea", prosiguen. La falta de reconocimiento del certificado impide el ejercicio profesional en otros Estados miembros, vulnerando el artículo 48 del Tratado de Funcionamiento de la UE y la jurisprudencia de su Tribunal de Justicia, con el famoso caso Bosman".
Reunión de la RFEF con los entrenadores en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas
Según explican, "al CSD se le solicita el reconocimiento del derecho a obtener el certificado RoC UEFA conforme a la normativa vigente en el momento de la solicitud, así como la suspensión de cualquier acto que implique reevaluación o revocación del reconocimiento ya otorgado. El plazo máximo para dictar y notificar la resolución es de tres meses. Transcurrido este tiempo, se podrá entender desestimado el recurso".
Y concluyen: "Si el CSD lo desestima, el plazo para la interposición del recurso contencioso-administrativo es de dos meses. Si no contesta, se podrá entender desestimado el recurso de alzada y el plazo para el citado recurso será de seis meses".
"La RFEF ha escogido libremente a esta entrenadora, perfecto, pero que nos dejen a nosotros buscarnos la vida", piden desde EFA Pro
Este grupo de entrenadores, cuya aspiración es lograr la libre circulación de su colectivo —para los más jóvenes, la misma que en 1995 los futbolistas lograron con la Ley Bosman— reivindican "lo que hemos defendido siempre, que sean los clubes o las federaciones las que valoren nuestro trabajo y que la RFEF no decida si estamos preparados o no para ir a entrenar fuera de España. Ellos han escogido libremente a esta entrenadora, perfecto, pero que nos dejen a nosotros buscarnos la vida".
La verdad es que la reivindicación no parece difícil de entender. Salvo que no se quiera, claro. Y esto es lo que da la sensación que pasa en el chiringuito que tienen los entrenadores en la RFEF. ¿Se lo dirá alguien a Louzán o el gallego seguirá fiándose de quienes solo le generan problemas donde él propone soluciones?
La pasada semana, la Real Federación Española de Fútbol(RFEF) anunció que la nueva seleccionadora de la actual campeona del mundo era Sonia Bermúdez, una entrenadora cuya experiencia en los banquillos se limita al cadete del Real Madrid y a varias selecciones de categorías inferiores. Claro que lo peor —o mejor, si se toma en clave de humor— es que la directora de fútbol femenino de la RFEF, Reyes Bellver, aseguró ante la Junta Directiva que "tampoco hace falta que la seleccionadora tenga un talento a nivel de élite".