El plan de Xabi pasa por Güler y Ceballos, espera a Mastantuono... ¿y una sorpresa por el Mundial?
El conjunto blanco sigue encajando sus piezas, especialmente en el medio del campo, donde Xabi sigue buscando a ese dinamizador que sea capaz de dar el ritmo necesario al equipo, tras unas primeras pruebas donde ya hay resultados
Arda Güler celebra con el puño en alto su gol ante Pachuca en el Mundial. (Reuters/Susana Vera)
En la madrugada del jueves para el viernes, el Real Madrid tiene un partido fundamental para buscar los octavos de final del Mundial de Clubes. Los blancos saben que dependen de sí mismos para meterse en la fase de eliminatorias del torneo, para lo que necesita vencer al Salzburgo, conjunto con el que está empatado en la cabeza de la tabla. El equipo madridista ha ido mejorando con el paso de los minutos y empiezan a verse los primeros mimbres de Xabi Alonso.
Como histórico centrocampista del fútbol mundial, el entrenador del Real Madrid es consciente de la importancia que tiene la medular en el funcionamiento de un equipo, precisamente la zona más débil del equipo el pasado curso. Y es que, desde la retirada de Toni Kroos, el equipo blanco ha sufrido mucho en la creación de juego, en la ordenación de las piezas de ataque con balón y, sobre todo, a la hora de evitar que el equipo se rompa en dos en defensa.
Por todo ello, una de las asignaturas claras de Xabi Alonso era ver cómo solucionaba el gran problema del equipo. Durante el pasado curso, Carlo Ancelotti trató de hacer diferentes pruebas, pero no dio con la tecla y el equipo sufrió muchísimo. Ahora, después de 180 minutos de juego y solo un puñado de entrenamientos, el técnico tolosarra sigue tratando de buscar la manera de confeccionar un medio del campo solvente. Y las primeras ideas empiezan a estar sobre la mesa.
Hasta el momento,Xabi ha contado con dos esquemas diferentes de inicio: un 4-3-3 ante Al-Hilal y un 4-1-2-3 ante Pachuca. Pero en ambos casos, uno por buscar la victoria y otro por arreglar el desaguisado de la expulsión de Raúl Asencio, ha introducido variantes en el equipo, que han pasado desdejugar con dos carrileros, a formar con un doble pivote o a meter a Gonzalo en banda y Vinícius en punta, entre otras modificaciones. Pero varias piezas empiezan a darle la razón.
Parece evidente que Aurélien Tchouaméni, Fede Valverde y Jude Bellingham se han convertido en piezas importantes del esquema blanco. Pero, a la hora de mover el balón, otros han tomado cierto protagonismo: Arda Güler y, algo menos, Dani Ceballos. Especialmente relevante ha sido el papel del turco que, desde que saltar al campo en el descanso ante Al-Hilal, le ha demostrado a Xabi que puede dar dos pasos hacia atrás para hacerse con la responsabilidad de mover al Madrid.
Güler baja a recibir, dota de sentido al equipo en salida de balón, tiene gran visión de juego y, por si fuera poco, lo complementa con mucha llegada y gol. El otomano pierde potencia de fuego cuando deja la banda, pero el equipo se beneficia, al encontrar un futbolista al que no le quema la pelota, que ofrece soluciones y que disfruta asociándose. Los dos partidos que ha jugado en el Mundial han sido brillantes y empieza a mostrar credenciales de lo que puede ofrecer.
Un papel diferente es el de Ceballos. El utrerano no jugó un solo minuto en el primer partido y solo disputó media hora ante Pachuca. Pero esos treinta minutos fueron suficientes para confirmar que es otro de los dinamizadores que tiene Xabi Alonso en la plantilla. Empotrándose entre los centrales en salida de balón, ofrece soluciones al equipo para llegar a posiciones de ataque con buenas decisiones. Puede ser un futbolista importante para tramos de partido que estén atascados.
Ambos jugadores han demostrado en estos dos partidos que son los de mayor calidad y clarividencia en salida del balón. Es cierto que el Madrid sigue sin tener el creador al uso que tanto bien le haría, peor no es menos cierto que aún le falta una pieza por incorporar: Franco Mastantuono. El argentino también está demostrando unas características similares en River Plate, aunque caído en banda derecha. Podría ser otra solución, pero deberá de probarla Xabi primero.
¿Una sorpresa más?
Mastantuono es un futbolista con evidente calidad en su zurda, buena lectura de juego y gran precisión en sus pases. Y, por si fuera poco, también tiene carácter, intensidad y fuerza, lo que le permite ocupar un hueco en la medular. Pero queda por ver cómo encajaría en el Madrid y si es más brillante jugando por dentro o caído a banda. Es algo que Xabi no sabrá hasta que empiece la competición doméstica, pues el argentino no vestirá de blanco hasta el 14 de agosto.
Pero es posible que pudiera haber alguna sorpresa más en el Madrid. Dependiendo de hasta qué ronda avance el Madrid, los blancos podrían hacerse con una importante cantidad económica, que podría llegar a los 140 millones en caso de ser campeones. O, dicho de otra manera, si el equipo madridista logra avanzar hasta una fase muy avanzada, percibirá una buena cantidad que le puede llevar a hacer un desembolso extra en el mercado estival para reforzar la medular.
Podría haber una sorpresa en una zona donde no estaría de más contar con un futbolista que quiera el balón y que dé sentido al juego blanco, especialmente teniendo en cuenta que Luka Modric abandonará el equipo en los próximos días. Xabi Alonso empieza a despejar sus ideas en el centro del campo, con una idea clara de cómo quiere jugar el Madrid con balón. Ahora solo falta que los delanteros presionen tras pérdida para facilitar la labor del mediocampista en esa fase del juego.
En la madrugada del jueves para el viernes, el Real Madrid tiene un partido fundamental para buscar los octavos de final del Mundial de Clubes. Los blancos saben que dependen de sí mismos para meterse en la fase de eliminatorias del torneo, para lo que necesita vencer al Salzburgo, conjunto con el que está empatado en la cabeza de la tabla. El equipo madridista ha ido mejorando con el paso de los minutos y empiezan a verse los primeros mimbres de Xabi Alonso.