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Ancelotti entra en una deriva peligrosa con un Real Madrid menor por la falta de fútbol y liderazgo
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el técnico italiano está en problemas

Ancelotti entra en una deriva peligrosa con un Real Madrid menor por la falta de fútbol y liderazgo

La derrota en Bilbao produce malestar e inquietud en el Real Madrid por la mala dinámica de un equipo que no gana los partidos grandes y tiene una propuesta más defensiva que ofensiva

Foto: Bellingham, Mbappé y Modric en la derrota en San Mamés. (Reuters/Vincent West)
Bellingham, Mbappé y Modric en la derrota en San Mamés. (Reuters/Vincent West)

El Real Madrid va sin rumbo en los grandes partidos de la temporada y el mayor cante lo está dando Carlo Ancelotti con cinco derrotas y la imagen de un equipo que no está trabajado. El italiano entra en una deriva peligrosa. En una semana, el Madrid sucumbe y aburre en Anfield y en San Mamés con un bloque metido en su campo y un juego plomizo. No sale a por los partidos, se dedica a defender y se lanza al ataque con pelotazos largos o cuando le marcan el primer gol. El Liverpool y el Athletic son los dos últimos verdugos que desnudan los problemas de fútbol y liderazgo.

En Bilbao dio el cante Mbappé con acciones inofensivas y otro fallo desde el punto de penalti, además de otros jugadores. Como el error de Fede Valverde, la inoperancia de Tchouaméni para construir juego y darle salida al balón; y el despiste en cadena de Asencio, Courtois y Rüdiger en el primer gol. Por encima de todo esto está Ancelotti y su propuesta de fútbol rácana en los días en los que hay que demostrar superioridad.

La clave, según Ancelotti, es defender bien y con compromiso colectivo. De tanto repetirlo, está haciendo un equipo pequeño. Si a este planteamiento conservador le acompañaran los resultados, se podría justificar la tacañería. Pero es que ni eso. El Athletic ganó de manera justa. Lo mismo que el Liverpool y también el Barcelona, el Milan y hasta el Lille. Es sorprendente que el entrenador italiano diga que en San Mamés merecieron el empate y no haga más autocrítica. Lo ven hasta sus jugadores, que no comulgan tanto con la idea defensiva.

Al Real Madrid le falta un plan más ambicioso y en Bilbao tenía un once para haber ido a por el partido desde el inicio. Pero no. Se metió atrás e hizo el ridículo en otro partido grande. A los jugadores les compete seguir las instrucciones del entrenador, pero no es la primera vez que hablan, de puertas para adentro, que les gustaría tener un plan más atrevido.

placeholder Carlo Ancelotti, pensativo en el banquillo de San Mamés. (Maciej Rogowski/SOPA)
Carlo Ancelotti, pensativo en el banquillo de San Mamés. (Maciej Rogowski/SOPA)

Esto choca con la manera de entender el fútbol de Ancelotti, agarrado a la importancia del equilibrio, la solidez y hacerlo bien cuando tienes la pelota y cuando no la tienes. En Anfield y en San Mamés no disparó a portería en la primera parte. En la segunda salió atrás y solo reaccionó cuando se vio por detrás. En la falta de confianza de Mbappé influye que recibe balones llovidos del cielo. Pelotazos que hay que bajar, forcejear con el rival y correr muchos metros para llegar a la portería.

Inquietud en el club

Ancelotti juega en función del rival con un equipo en el que tiene a Mbappé, Bellingham y Rodrygo. Los tres salieron de inicio en San Mamés y apenas generaron peligro. El Madrid juega lento y andando. Estuvo más pendiente de juntar líneas y no dejar espacios a Nico Williams, con el doble marcaje de Lucas Vázquez y Fede Valverde, e Iñaki Williams, con Fran García y Ceballos. Lo mismo hizo contra el Liverpool para minimizar a Salah, Luis Díaz y Darwin Núñez. En los partidos menores o más asequibles también se suceden los problemas para generar fútbol, pero en los últimos ha sido Ceballos el que ha sacado al equipo del colapso.

Sería más interesante y fiable que los rivales estuvieran más pendientes de los atacantes del Madrid. Hacer sentir que es un equipo con amenaza y riesgos. El Real Madrid ni gana ni es un equipo atractivo. Es la opinión generalizada tras jugar contra el Atlético de Madrid, Barcelona, Milan, Liverpool y Athletic. Le da para coger una racha de victorias contra Osasuna, Leganés y Getafe. Entre la falta de fútbol y liderazgo a Ancelotti se le está quedando un Real Madrid menor.

Foto: mbappe-penalti-athletic-san-mames-critica

El Real Madrid de la temporada pasada ganó muchos partidos jugando mal y con el instinto de supervivencia. Se le pasó por alto su racanería con las bajas de jugadores que sufrieron lesiones de gravedad y la ausencia de un delantero de primer nivel. Estaba Joselu, que dio un rendimiento por encima del esperado. Hasta el punto que fue clave con sus dos goles al Bayern de Múnich en la vuelta de las semifinales. Pero con Mbappé se esperaba un cambio. Un Real Madrid incisivo e intrépido. Más ofensivo que defensivo y con una idea de juego en el ataque trabajada.

Hay inquietud en el club por la mala dinámica de resultados y juego, a lo que se une la preocupación por las lesiones y futbolistas que no alcanzan la regularidad en su rendimiento. En Anfield no estuvo Florentino Pérez y fue un partido, como la goleada en el Clásico, que señala directamente a Ancelotti. La derrota en Bilbao hace todavía más daño en una recta final de año donde hay partidos importantes y entre ellos está la final de la Copa Intercontinental.

El Real Madrid va sin rumbo en los grandes partidos de la temporada y el mayor cante lo está dando Carlo Ancelotti con cinco derrotas y la imagen de un equipo que no está trabajado. El italiano entra en una deriva peligrosa. En una semana, el Madrid sucumbe y aburre en Anfield y en San Mamés con un bloque metido en su campo y un juego plomizo. No sale a por los partidos, se dedica a defender y se lanza al ataque con pelotazos largos o cuando le marcan el primer gol. El Liverpool y el Athletic son los dos últimos verdugos que desnudan los problemas de fútbol y liderazgo.

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