Dani Ceballos, el invento que saca al Real Madrid del colapso y deja en evidencia a un francés
El Real Madrid sale del atasco con la novedad de ver a Ceballos como pivote, una posición que no es la suya. Pero funciona y reabre el debate de lo mal que lo hace Tchouaméni
Ceballos, en una acción del partido contra el Getafe. (AFP7)
Dani Ceballos, un mediapunta de los tantos que hay en la plantilla, es la solución que ayuda al juego del Real Madrid a salir del colapso. El utrerano da un buen rendimiento en la posición de pivote. No es una posición cualquiera.Es por la que se ha roto el equipo desde la marcha de Kroos y la que más quebraderos de cabeza provoca en Ancelotti. Por la que han pasado Tchouaméni, Camavinga, Fede Valverde y Modric y sigue sin dueño. Había que inventarse algo para coser el equipo, sacarle del fútbol deslabazado, en ocasiones vulgar, y Ancelotti se ha agarrado a Ceballos.
El juego desnortado del Real Madrid empieza a coger el rumbo con la presencia de Dani Ceballos como mediocentro. Ancelotti estaba perdido, daba bandazos con la posición de los jugadores, el equipo tenía problemas para sacar el balón jugado desde atrás y se le partía en dos. Ha probado con diferentes alineaciones, cambios de posiciones, sacando a jugadores de su puesto y en dos partidos de Liga (Leganés y Getafe) el que le ordena y equilibra el equipo es Ceballos.
El problema a resolver era construir un Real Madrid que encontrara una forma diferente de jugar al fútbol con la marcha de Kroos. El plan del entrenador es apostar por Tchouaméni, Camavinga y Fede Valverde. Puro músculo y rock and roll, como dice el italiano. Estos tres se la pegaron en el Clásico. Ninguno de los dos franceses acabó el partido. Imprecisos en el pase para conectar con los delanteros y desajustados en la presión.
Del primer plan pasó al segundo con Modric de titular, junto a Tchouaméni y Fede Valverde, contra el Milan. Otro naufragio en el centro del campo del Real Madrid y un gran señalado: Tchouaméni fue sustituido en el descanso. La imagen de un equipo sin fútbol, desorganizado y caótico.
Dani Ceballos gana a Salah un balón en el partido de Anfield. (EFE/EPA/Peter Powell)
Ancelotti, desesperado por el atasco, la fragilidad del bloque y el descontrol, confió en Arda Güler como titular en Anfield. Sorprendente. El turco no aprovechó su primera gran oportunidad en la Champions. No es el único culpable. Estuvo mal todo el equipo por el planteamiento rácano del entrenador.
El centro del campo hecho unos zorros. Pero en Leganés ya se vio un brote verde. En Butarque salió Ceballos de inicio junto a Camavinga y el utrerano gobernó el partido con un fútbol sencillo, práctico y mucha energía. A Ceballos se le abrieron las puertas del once por la lesión de Tchouaméni y el cambio de Fede Valverde al lateral derecho. Repitió contra el Getafe y volvió a funcionar el invento.
Una brújula inesperada
El Real Madrid necesita urgentemente una brújula. Un jugador que coja la pelota en su área y la saque jugada sin trompicones, supere la presión del rival y dé verticalidad al juego. No sabemos si con Ceballos se habría visto un mejor Real Madrid en Anfield, pero en los partidos contra el Leganés y el Getafe, el juego del equipo ha fluido y está más ordenado.
Ceballos ha sufrido muchos parones con las lesiones, le penaliza la inactividad y su rol es el de un recambio. Ancelotti siempre habla bien de él, de su calidad y comportamiento, pero a la hora de la verdad, no le ha dado mucha bola. Llegó a decir que había sido injusto porque merecía haber jugado más minutos. Ahora se acuerda de que tiene criterio para ordenar el caos.
Lo cierto es que Ceballos pasa por un buen momento, a sus 28 años, y le da al Real Madrid algo de lo que carecía en los tres primeros meses de la temporada. Sostiene al equipo ubicado entre los centrales, pone ritmo y velocidad al juego, anticipa la jugada con pases cortos y cambios de dirección en largo. Tiene visión de juego. Algo que le cuesta a Tchouaméni, principalmente, y a Camavinga cuando se hiperventila y entra en modo alocado.
No es Kroos. Pero a los compañeros se les ve cómodos con Ceballos repartiendo juego y sacrificándose en defensa. Ayuda a tapar huecos y en la recuperación de balones. Las lesiones y el pésimo rendimiento de varias pruebas en el centro del campo, le han abierto las puertas de la titularidad a un Ceballos que, cada cierto tiempo, se le relaciona con su regreso al Betis.
Esta nueva versión de Ceballos como organizador reabre uno de los grandes debates en el Real Madrid. Si tiene que jugar Tchouaméni en la posición de pivote, donde sigue sin despejar las dudas, o hay que confiar más en Dani Ceballos.
Dani Ceballos, un mediapunta de los tantos que hay en la plantilla, es la solución que ayuda al juego del Real Madrid a salir del colapso. El utrerano da un buen rendimiento en la posición de pivote. No es una posición cualquiera.Es por la que se ha roto el equipo desde la marcha de Kroos y la que más quebraderos de cabeza provoca en Ancelotti. Por la que han pasado Tchouaméni, Camavinga, Fede Valverde y Modric y sigue sin dueño. Había que inventarse algo para coser el equipo, sacarle del fútbol deslabazado, en ocasiones vulgar, y Ancelotti se ha agarrado a Ceballos.