La venganza de Laporta contra los nuevos ultras del Barça tras expulsar a los Boixos Nois
Laporta amenaza con desterrar a los grupos de animación del Barça si no pagan sus multas por cánticos ofensivos, disturbios y uso de bengalas. La tensión se ha disparado este año
El presidente azulgrana, en el palco de Montjuic. (EFE/Alejandro García)
Joan Laporta está en guerra con la Grada d'Animació del Barça. El presidente azulgrana expulsó a los Boixos Nois del Camp Nou en su primera etapa y oficialmente no pueden entrar al Estadi Olímpic Lluís Companys. Eso no ha evitado que sigan estando presentes en desplazamientos, donde es mucho más difícil controlar su actividad, en redes sociales, en las afueras del estadio azulgrana y en las inundaciones provocadas por la DANA en Valencia, donde los grupos ultras españoles se han desplazado para colaborar con las tareas de reparación y, de paso, limpiar su imagen.
En su lugar y, como sustituto para crear ambiente y animar al equipo, el club creó la Grada d'Animació. El colectivo, situado en el Gol Nord de Montjuic y conformado por hasta cuatro grupos distintos como Almogàvers, Front 532, Nostra Ensenya y Supporters Barça, mantiene un conflicto público con la junta directiva dirigida por Joan Laporta desde hace meses y ahora las relaciones se encuentran en su momento más tenso.
Las alarmas saltaron al inicio de esta temporada, cuando el Barça jugó en Mónaco su primer partido de la Champions League. Dos aficionados culés enseñaron una pancarta donde se podía leer Flick Heil, en un claro juego de palabras que involucraba la nacionalidad del técnico alemán, Hansi Flick, y los orígenes del dictador Adolf Hitler. La UEFA multó al Barça con 10.000 euros y la prohibición de vender entradas a sus aficionados para el próximo partido a domicilio que disputara en competiciones europeas.
Indigne. Vergonyant. Fàstic i tristor que algú qui diu estimar al Club actui així. Tot té un límit. No es pot tornar a reperit mai més. Mai més. https://t.co/NJGHEWizO4
Un mes más tarde, en el Barça-Sevilla, llegaría una nueva multa de más de 2.000 euros por insultos contra el conjunto andaluz y contra el Espanyol, ya que el derbi barcelonés estaba a la vuelta de la esquina. La directiva azulgrana, que la temporada pasada ya tuvo que pagar cerca de 21.000 euros en concepto de multas por los comportamientos de este sector de la afición, como cánticos ofensivos y uso de bengalas, avisó a la plataforma de animación de que sus grupos deberían abonar dicha cantidad ose cerraría un sector que comprende hasta casi 600 socios.
Comunicat dels 4 grups de l'Espai d'Animació del FCB en referència a les multes que el club ens vol fer pagar. pic.twitter.com/zDRt1vgPe3
Según avanzó RAC1, los integrantes de la Grada d'Animació se niegan a pasar el importe de las distintas sanciones que les reclama el club. La reacción de la junta directiva de Laporta fue tajante y la cúpula culé lanzó un ultimátum a los miembros de los grupos de animación. O pagan la cifra de 21.000 euros antes del martes, o los miembros del espacio no podrán al Estadi Olímpic Lluís Companys el martes en el partido de Champions League contra el Brest.
"Cuando nos hicieron el requerimiento del pago, pedimos una reunión para que nos detallaran las sanciones. Queríamos saber cuáles eran los cánticos. Desde la junta directiva nos dijeron que estaban de acuerdo, pero a última hora nos dijeron que solo la haríamos si efectuábamos el pago. No entendemos este chantaje", explicó el presidente de la Penya Almogàvers en el programaQuè t'hi Jugues, de Cadena SER.El representante del grupo mayoritario de la Grada d'Animació azulgrana también añadió que se les suspendía el abono si no pagaban la sanción. "Evidentemente, tenemos la sensación de que nos quieren fuera", remató.
Un franquista en la directiva
El organismo que rige el fútbol europeo ya amonestó al club azulgrana el curso pasado por el comportamiento racista de algunos de sus aficionados en París, donde realizaron el saludo nazi a los fans del PSG y llamaron "monos" a sus seguidores. La vicepresidenta institucional del Barça, Elena Fort, mostró su enfado por redes sociales. "Indigno. Vergonzoso. Asco y tristeza que alguien que diga querer al club actúe así. Todo tiene un límite y no se puede volver a repetir nunca más. Nunca más".
Sin embargo, algunos aficionados azulgranas rápidamente recordaron a la directiva azulgrana el nombre de Alejandro Echevarría. El excuñado de Joan Laporta, más conocido como el cuñadísimo en los círculos azulgranas y que tuvo que dimitir en su primera etapa al ser descubierto como patrono de la Fundación Francisco Franco. La mano derecha de Laporta no aparece en el organigrama del club, pero es una de las figuras que conforman el núcleo duro del presidente.
"Barça sí, Laporta no"
Sin embargo, hay dos motivos de fondo que subyacen en esta guerra entre grada de animación y directiva. La primera es que estos han cantado múltiples veces "Barça sí, Laporta no" cuando la crisis deportiva, institucional y económica azotaba a la entidad el curso pasado. Los miembros de la Grada d'Animació también apoyaron a Xavi Hernández cuando Laporta tenía su cabeza encima de la mesa y mostraron su rechazo al presidente.
El presidente azulgrana, al que los cánticos en su estadio le generaban urticaria, no olvida la animadversión de la Grada d'Animació hacia su figura. Por su parte, desde la plataforma de animación recuerdan el corte en el número de abonados en la zona de animación, cuando en el Camp Nou superaban las 1.000 personas y tuvieron que reducirlo a la mitad en Montjuic.
‼️ Gritos de "BARÇA SÍ, LAPORTA NO" en los aledaños de Montjuic
Los responsables de los cuatro grupos denunciaron la reducción del aforo en su zona, incumpliendo el Barça algunos acuerdos previamente establecidos con ellos. "Claramente, se está dando prioridad al público extranjero, al turista ocasional y no al público local que sentimos los colores", se quejaron los grupos de animación en la mudanza de 2023. Los nuevos ultras del Barça sospechan de las intenciones de la directiva cuando vuelvan al Camp Nou.
Joan Laporta está en guerra con la Grada d'Animació del Barça. El presidente azulgrana expulsó a los Boixos Nois del Camp Nou en su primera etapa y oficialmente no pueden entrar al Estadi Olímpic Lluís Companys. Eso no ha evitado que sigan estando presentes en desplazamientos, donde es mucho más difícil controlar su actividad, en redes sociales, en las afueras del estadio azulgrana y en las inundaciones provocadas por la DANA en Valencia, donde los grupos ultras españoles se han desplazado para colaborar con las tareas de reparación y, de paso, limpiar su imagen.