La deuda de España con Luis de la Fuente y por qué el contrato no es la única injusticia
De Luis de la Fuente dudaron la Federación y los aficionados. El Gobierno sacó rédito al éxito de la Eurocopa y ahora reclama que se le pague como un campeón y se le valoren sus méritos
Pedro Sánchez saluda a Luis de la Fuente en la Moncloa con Pedro Rocha detrás. (EP/Ricardo Rubio)
Por
Ulises Sánchez-Flor
En la Federación Española de Fútbol se quedaron de piedra con las declaraciones de Luis de la Fuente sobre su contrato. Niegan la postura del seleccionador y ratifican que su salario ha sido mejorado con respecto al que tenía hace dos años como técnico de la Sub-21. Ese aumento de 200.000 euros, aproximadamente, le parece poco al riojano y es uno de los motivos por los que su cabeza echa humo.
Luis de la Fuente reclama más cosas que el nuevo contrato que apalabró con el inhabilitado Pedro Rocha. Protesta porque no se siente valorado en lo económico y en lo personal. Su caché ha subido. Su metodología en la gestión del vestuario y en la revolución de un equipo más versátil, vertical, con diferentes registros y que se adapta a lo que necesita el partido, triunfa. Saca rendimiento de los futbolistas sin la necesidad de tener que ir de líder y tratarlos como soldados. La Selección es competitiva y el ambiente en el grupo es más saludable que en la etapa de crispación con Luis Enrique.
El asunto contractual, unido al del reconocimiento personal y deportivo, no se le está dando la importancia que tiene, según el riojano. "No es verdad que Luis de la Fuente no tenga contrato. Es de alta dirección", afirman fuentes de la Federación, que lamentan el bloqueo en el que se encuentran por la inhabilitación de Pedro Rocha y las manos atadas que tiene la Comisión Gestora para tomar decisiones que están bajo la amenaza de denuncias.
Luis de la Fuente conoce la problemática entre el Gobierno y la Federación, pero le afecta en el bolsillo. También en el orgullo de un profesional que se sintió menospreciado cuando accedió al cargo de seleccionador absoluto y se dijo que se lo habían regalado. Se dudó de sus capacidades. Tiene su autoestima y ejerce su presión. Ahora los que están en deuda con él son la Federación, el Gobierno y los aficionados.
— Selección Española Masculina de Fútbol (@SEFutbol) October 10, 2024
La Federación porque fue la primera que tuvo dudas y le colocó como un seleccionador interino con un contrato que finalizaba el 30 de junio, en mitad de la Eurocopa. El Gobierno, con Pedro Sánchez a la cabeza, ha rentabilizado el éxito de España en la Eurocopa yendo al palco a los partidos en Alemania y con la foto de campeones en la Moncloa. Y los aficionados, en general, le deben haber vuelto a vibrar con España por ganar a Croacia, Italia, Alemania, Francia e Inglaterra en la Eurocopa.
El agrandado
Ya no es el Luis de la Fuente de perfil bajo que sustituyó a Luis Enrique y del que se desconfiaba por inexperto y pelota por aplaudir a Luis Rubiales en la bochornosa Asamblea. Es otro que se ha venido arriba y saca pecho por haber devuelto el prestigio a España con el título de la Eurocopa y el estilo de juego atractivo y ganador. En las oficinas de Las Rozas hay malestar y se refieren a él como el "agrandado", según desvela la Ser.
Esto influye en el cambio de un Luis de la Fuente que, si bien dice que está feliz, tranquilo y a la espera de que la Federación recupere la normalidad en el momento que tenga un presidente electo, aprovecha su buen momento para aclarar muchas cosas: tiene ofertas, los acuerdos verbales hay que cumplirlos y pide que se le reconozca más que es el artífice en la construcción de un proyecto de presente y futuro que ha ganado la Liga de Naciones, la Eurocopa y está entre las favoritas para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
Luis de la Fuente empezó la Eurocopa reivindicando a Fabián tras su excelente partido en el debut contra Croacia y de él dijo que "si no se llamara Fabián, hablarías mucho más de él". Tres meses después se lanza al ruedo, nunca mejor dicho para un apasionado de los toros, y presume de su éxito. Si en lugar de Luis de la Fuente se llamara Luis Enrique, esta situación de no tener firmado el nuevo contrato tendría más repercusión y ya estaría solucionado. Si Luis Enrique hubiera ganado la Eurocopa, estaría en el top de seleccionadores españoles.
Esto lo tiene claro el riojano, que se siente perjudicado por el atasco en la Federación, pero también porque es Luis de la Fuente, el que siempre está de buen humor y que nunca se queja. Un perfil al que se le dice que debe ser agradecido por tener el cargo de seleccionador absoluto, ya que no ha tenido trayectoria en los banquillos de clubes y le falta el carisma y el liderazgo del anterior seleccionador.
En la Federación Española de Fútbol se quedaron de piedra con las declaraciones de Luis de la Fuente sobre su contrato. Niegan la postura del seleccionador y ratifican que su salario ha sido mejorado con respecto al que tenía hace dos años como técnico de la Sub-21. Ese aumento de 200.000 euros, aproximadamente, le parece poco al riojano y es uno de los motivos por los que su cabeza echa humo.