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El baile de fechas en la justificación de la RFEF del espionaje a Aganzo que salpica a Rubiales
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DE MAYO DE 2019 A MAYO DE 2020

El baile de fechas en la justificación de la RFEF del espionaje a Aganzo que salpica a Rubiales

El presidente de la RFEF hace referencia a una denuncia que se produjo un año después de cuando él puso un detective al presidente de AFE, el sindicato que intentó volver a controlar

Foto: Luis Rubiales, con David Aganzo, en su despedida de AFE. (EFE)
Luis Rubiales, con David Aganzo, en su despedida de AFE. (EFE)
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La exclusiva de El Confidencial sobre la contratación de una agencia de detectives privados por parte de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para investigar al presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), David Aganzo, no solo ha servido para constatar que el motín que se produjo en este sindicato en el verano de 2019 estaba liderado por Luis Rubiales, sino que el desmentido y al mismo tiempo justificación del presidente de la RFEF sobre este espionaje han tenido un efecto bumerán. Así, basta con cuadrar las fechas para situar al de Motril en el 'lugar del crimen', además de 'incriminar' a quien él mismo puso al frente de AFE, eso sí, dejándose una puerta abierta para volver si las cosas iban mal dadas.

Según el informe de Cryptex al que ha tenido acceso este diario, las vigilancias a Aganzo tuvieron lugar entre el lunes 19 y el jueves 22 de agosto de 2019, justo después de que, como aquí también informamos, un grupo de afiliados a AFE próximos a Rubiales empezó a intentar convocar una asamblea extraordinaria y activar una moción de censura. Efectivamente, a mediados de ese mes de agosto de 2019, desde la RFEF se fraguó un movimiento interno para desbancar de la presidencia de AFE al que fuera delantero del Real Madrid y Rayo Vallecano, entre otros equipos.

Foto: David Aganzo durante el seguimiento. (EC)

"Nosotros pusimos a dedo a David Aganzo; no está capacitado", llegó a confesar Jesule, su vicepresidente y director deportivo, uno de los leales a Rubiales junto a Queco Piña, Xavi Oliva y Antonio Saiz. Fue entonces cuando el presidente de LaLiga, Javier Tebas, conocedor de estos movimientos, se hizo con el control de AFE, precisamente al salir al rescate de un Aganzo que no dudó en echarse en sus brazos. De hecho, así se explica que la patronal del fútbol español y el sindicato mayoritario —aunque cada vez lo sea menos, como ha sucedido en el fútbol femenino— no se hayan soltado desde entonces de la mano.

Unidos contra Futbolistas ON

Casi tres años después, la respuesta de la RFEF a las revelaciones de El Confidencial sirve para que, al menos de manera indirecta y tácita, Rubiales confiese su participación en lo que ahora él mismo denuncia para justificar la contratación de una agencia de detectives. "Los comportamientos de David Aganzo acabaron por confirmar la preocupación existente entre un nutrido grupo de afiliados con la imputación del actual presidente por soborno a un funcionario público con el objetivo de obtener ilegalmente documentación reservada del sindicato Futbolistas ON, una cuestión que está en manos de la Justicia", puede leerse en el citado comunicado. Curioso que a Rubiales le preocupara lo que pudiera pasarle a Futbolistas ON, cuando él fue el primero, junto al propio Aganzo, que hizo todo lo posible por hundirlo. ¿Recuerdan las continuas calificaciones de sindicato amarillo o, directamente, sindicato de Tebas?

Foto: Imagen: EC Diseño.

Sin embargo, la denuncia del delito al que hace referencia el presidente de la RFEF no se conoció hasta casi un año después. Fue nada menos que a través de la portada del diario 'Marca' y en una extraña maniobra que acabó con Morientes visto y no visto como alternativa. Por contra, tal y como adelantó el diario 'AS', con Rubiales y Aganzo aún aliados contra Tebas, ese mes de mayo de 2019, "Futbolistas ON se querelló contra su extesorera Ana Vila, por sustraer supuestamente información confidencial". Lo más sospechoso es que lo hizo solo un día antes de dimitir, aunque lo más grave sería que lo hubiera hecho a cambio o con la presunta intención de pasársela a los únicos que realmente podían estar interesados en tener acceso a sus archivos.

Presunto amaño de las elecciones sindicales

Cabe recordar que en junio de 2019 se produjo el presunto amaño de las elecciones sindicales, las primeras que celebraron los futbolistas tras la aparición hacía poco más de un año del mencionado Futbolistas ON, que puso fin al monopolio de cuatro décadas de AFE. Las votaciones celebradas en nueve de los 41 vestuarios de Primera y Segunda División fueron impugnadas y a día de hoy, sí, casi tres años después, las votaciones de cinco vestuarios aún siguen en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), pendientes de repetición. Es lo que tiene la estrecha y extraña vinculación entre LaLiga y AFE que algún día se esclarecerá.

placeholder Luis Rubiales y David Aganzo, con Iker Casillas al fondo. (EFE)
Luis Rubiales y David Aganzo, con Iker Casillas al fondo. (EFE)

Según el comunicado de la RFEF emitido este martes para desmentir la información de El Confidencial, "cuando [Rubiales] conoció el posible soborno denunciado por el exempleado de AFE Antonio Saiz y despedido por hacerlo, colaboró con quienes también estaban indignados por esa posible práctica". Sin embargo, esta denuncia no llegó hasta un año después, mayo de 2020, mientras que la denuncia de Futbolistas ON es de mayo de 2019, cuando los miembros de AFE que eran fieles a Rubiales aún no estaban enfrentados a Aganzo, por lo que ellos también fueron presuntamente partícipes de esa "posible práctica" de la que habla la RFEF y con Antonio Saiz posteriormente autoinculpado.

"Miembros de la Junta de AFE y otros destacados militantes contactaron con Rubiales, que se prestó a ayudar y colaborar en busca de que aflorara la verdad con el fin de propiciar un cambio de rumbo y de dirección en el organismo, siempre en el marco de su filiación sindical y amparado por la ley", añade el comunicado de la RFEF, para de este modo intentar justificar que el presidente de la RFEF colaborara en el desalojo de Aganzo de la presidencia de AFE, algo que más tarde intentaría en las elecciones a las que se presentó Gaizka Toquero, quien denunció el proceso ante la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta (UCDEV) por fraude e irregularidades.

Foto: El presidente de AFE, David Aganzo. (EFE/David Fernández)

"En AFE entendemos que debe actuarse con contundencia frente a este tipo de actuaciones por parte de una institución que actúa por delegación pública y que, por tanto, tiene una proyección de los poderes públicos, que deben intervenir para salvaguardar el buen nombre del fútbol y de una institución de la importancia de la RFEF", podía leerse en el comunicado del sindicato que sigue presidiendo el imputado e impugnado Aganzo, a quien sus propios empleados acusaron de ponerles detectives... y pagarlos con dinero de AFE.

"Desde AFE, estamos comprometidos con los valores del deporte. Por tanto, consideramos que episodios como este deben ser reprobados y las personas que los protagonizan deberían estar fuera del ámbito del deporte", sentencia el sindicato con sede en la Gran Vía. Es irónico que sea Aganzo quien da el primer paso de solicitar al Consejo Superior de Deportes (CSD) que abra una investigación por haberle espiado, cuando el primero que está siendo investigado por la Justicia y por un presunto delito más grave es él. Vamos, que, cuando quiera el señor José Manuel Franco, el CSD tiene trabajo, y por partida doble...

La exclusiva de El Confidencial sobre la contratación de una agencia de detectives privados por parte de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para investigar al presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), David Aganzo, no solo ha servido para constatar que el motín que se produjo en este sindicato en el verano de 2019 estaba liderado por Luis Rubiales, sino que el desmentido y al mismo tiempo justificación del presidente de la RFEF sobre este espionaje han tenido un efecto bumerán. Así, basta con cuadrar las fechas para situar al de Motril en el 'lugar del crimen', además de 'incriminar' a quien él mismo puso al frente de AFE, eso sí, dejándose una puerta abierta para volver si las cosas iban mal dadas.

Real Federación Española de Fútbol Luis Rubiales Consejo Superior de Deportes (CSD)
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