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Fede Valverde, el compromiso social del jugador del Real Madrid que no es ostentoso
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Fede Valverde, el compromiso social del jugador del Real Madrid que no es ostentoso

El uruguayo está comprometido con el apoyo a los sectores sociales más desfavorecidos que atiende la Comunidad de Madrid. Fede Valverde colabora en proyectos de la Cruz Roja

Foto: Fede Valverde participa en un proyecto de Cruz Roja. (@CruzRojaMadrid)
Fede Valverde participa en un proyecto de Cruz Roja. (@CruzRojaMadrid)

La imagen que tenemos de los futbolistas está asociada al lujo, a jóvenes que son famosos, privilegiados por sus elevados sueldos, con contratos millonarios y un estilo de vida inaccesible. En las redes sociales dan visibilidad a coches de alta gama, viajes a lugares paradisiacos, en aviones privados, con marcas de ropa y relojes carísimos. Es el lado ostentoso del futbolista. Hay otro más humano, solidario y comprometido. Es el caso del jugador uruguayo del Real Madrid, Federico Valverde.

El joven futbolista (23 años) está comprometido con el apoyo a los sectores sociales más desfavorecidos que atiende la Comunidad de Madrid. Fede Valverde colabora activamente en proyectos de la Cruz Roja, con los que se involucra y se siente realizado aportando su granito de arena. Este lunes, en el día de descanso que dio Carlo Acelotti a la plantilla tras el derbi, en su agenda estaba asistir a uno de estos proyectos en los que está volcado. Fede Valverde acudió a Alcorcón, a una sede en la que la sección de Cruz Roja Juventud lleva a cabo el proyecto ‘Éxito Escolar’.

Foto: Florentino Pérez, en un acto en el Santiago Bernabéu. (EFE/Emilio Naranjo)

Allí pudo conocer cómo los voluntarios ejercen una labor de apoyo en talleres socioeducativos para los niños en una situación de vulnerabilidad y riesgo social. El jugador del Real Madrid compartió con los niños y las niñas sus inquietudes, las experiencias y vivencias de su infancia en el barrio de La Unión de la ciudad de Montevideo. Fede Valverde va a donar material deportivo. Se le vio emocionado. Fue un día especial, agradeció el trabajo a los responsables de este proyecto y transmitió sus inquietudes. “Yo vengo de Uruguay. No es lo peor ni lo mejor. Sí que hay muchas familias que les cuesta a la hora de los estudios por diferentes motivos. Yo le agradezco a mi familia que dio todo porque yo pudiera tener estudios o dedicarme a lo que quería”, es parte del discurso y el mensaje que envió el futbolista a los asistentes.

La felicidad de los niños

Fede Valverde es hoy padre de un niño (Benicio) que puede tener todas las comodidades y facilidades que él no tuvo. El mérito, si puede llamarse de esta manera, es que no olvida sus orígenes, recuerda lo que le costó a sus padres llevar dinero a casa, llegar a fin de mes y cubrir las necesidades más básicas de la familia. “Ver la sonrisa de un niño es lo que te llena el alma, lo conozcas o no”, dice el futbolista uruguayo en la sede de Alcorcón. Esas sonrisas son las de niños en riesgo de pobreza que necesitan ayuda de organizaciones sociales y a las que se suma el jugador del Real Madrid. El año pasado estuvo en el Centro de Atención Social de San Blas interesándose por la situación de personas de origen migrante.

placeholder Fede Valverde con los voluntarios de Cruz Roja Juventud. (@CruzRojaMadrid)
Fede Valverde con los voluntarios de Cruz Roja Juventud. (@CruzRojaMadrid)

“Lo más importante es hacer feliz a un niño. No hay nada mejor ni comparable”, dice el uruguayo, marcado por una infancia difícil de olvidar. Fede Valverde se crió en un barrio obrero de Montevideo, con un alto índice de criminalidad y una familia en la que la educación de los padres es clave. Este tipo de encuentros con los más desfavorecidos sirven para compartir los valores de la sencillez, solidaridad, generosidad y esfuerzo. Julio, el padre, trabajaba en la seguridad de un casino. Doris, la madre, vendía ropa y juguetes en un mercado de segunda mano.

El barrio de Montevideo

El fútbol le sacó de la pobreza por su talento y también por esos golpes de suerte que se necesitan en determinaros momentos y sirven para construir una carrera precoz con el balón. La imagen que hay de Fede Valverde en el barrio de La Unión es la del niño que se pasaba horas y horas jugando con la pelota en una pared. Ese primer golpe de suerte llegó cuando tenía poco más de tres años y una persona le recomendó a Doris que lo inscribieran en el equipo del barrio, el Estudiantes de La Unión. La anécdota que ha quedado para el recuerdo es la de un niño que celebró un gol quitándose el pañal. Así empezó Fede Valverde su primera relación seria con la pelota.

Los siguientes años siguieron siendo complicados, de mucho esfuerzo familiar, pero ya se intuía el potencial de ‘El Pajarito’. Le llamaron así por la delgadez de sus piernas y el tono de su voz. Hoy conserva ese apodo. El niño del pañal creció y un ojeador le captó para que ingresara, con 13 años, en la cantera de Peñarol. Consiguió entrar en uno los grandes equipos del país, donde su madre tenía que llevarle en coche a los entrenamientos y en donde centró todas sus motivaciones. Fede Valverde ya solo pensaba en fútbol y llegó el momento de decirle a sus padres que dejaba los estudios. El consejo que le dieron es que si estaba convencido tenía que tomárselo como si estuviera haciendo la carrera de derecho.

Dejó de estudiar, se centró en el fútbol y supo encauzar una correcta y acertada progresión que le llevó a destacar con solo 16 años con compañeros y rivales más hechos y experimentados. En 2015, con 16 años y 10 meses, fichó por el Real Madrid. No a todos los chicos les sucede lo mismo y los que están en situaciones vulnerables lo tienen todavía más complicado. Esto no lo olvida Fede Valverde. Hay talentos que, por diferentes factores sociales, personales y familiares, ven cortadas sus trayectorias. Necesitas un buen entorno familiar, el apoyo en los malos momentos, la suerte y tener una constancia y pasión para no acabar tirando la toalla.

Fede Valverde lo consiguió. Juega en el Real Madrid y lleva una vida acomodada. Pero vale una frase de la madre, que le repite cuando destaca en un partido, para darse cuenta de cómo fueron esos años de la infancia. “Mi familia se encarga todos los días de repetirme que no soy nadie”, ha manifestado en una ocasión el uruguayo.

‘El Pajarito’ está considerado en el Real Madrid como un futbolista de presente y futuro, con contrato hasta 2027, y la apuesta más fiable para coger el relevo de Kroos y Modric en el centro del campo. Todos los entrenadores que ha tenido (desde Lopetegui, Solari, Zidane y Ancelotti) destacan su capacidad de trabajo, actitud, humildad y polivalencia. Un futbolista que está casado con la periodista argentina, Mina Bonino (cinco años mayor que él), y otra de las personas claves que influyen en un estilo de vida comprometido con la sociedad y alejado de lo ostentoso.

La imagen que tenemos de los futbolistas está asociada al lujo, a jóvenes que son famosos, privilegiados por sus elevados sueldos, con contratos millonarios y un estilo de vida inaccesible. En las redes sociales dan visibilidad a coches de alta gama, viajes a lugares paradisiacos, en aviones privados, con marcas de ropa y relojes carísimos. Es el lado ostentoso del futbolista. Hay otro más humano, solidario y comprometido. Es el caso del jugador uruguayo del Real Madrid, Federico Valverde.

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