El locutor que narró un gol sin verlo: “Si no hubiera entrado... habría sido un escándalo”
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El televisor se apagó

El locutor que narró un gol sin verlo: “Si no hubiera entrado... habría sido un escándalo”

El periodista José Antonio Sánchez Araújo, locutor sevillano, cantó el tanto de Diego Rodríguez en el Paok de Salónica-Sevilla en octubre de 1990 sin ni siquiera poder verlo

Foto: José Antonio Sánchez Araújo. (Imagen cedida)
José Antonio Sánchez Araújo. (Imagen cedida)

Salvo que ustedes sean frikis del periodismo o sevillanos, es complicado que conozcan a José Antonio Sánchez Araújo (Alcalá de Guadaíra, Sevilla, 1944). Fue más que el periodista que cubrió al Betis y al Sevilla en sus partidos como visitante durante tres décadas en la SER. Tanto es así que lo apodaron ‘El Maestro’. Narró durante un cuarto de siglo la salida de La Macarena. Y también un gol sin haberlo visto. Ocurrió en octubre de 1990.

El Sevilla viajó a Salónica para disputar la vuelta de la Primera Ronda de la UEFA. En la ida, habían empatado a cero. El técnico era Vicente Cantatore y el equipo contaba con jugadores como Unzué y Anton Polster. El Maestro llegó al estadio junto a los narradores de Cope y Antena 3 Radio. “Cuando íbamos a entrar, el presidente había dicho que no accedería ninguno de los tres si no pagábamos 5.000 dólares. Llamé al director de Radio Sevilla, Ángel Botana, y me dijo que no íbamos a pagar semejante cantidad”, relata Araújo.

Foto: Luis Enrique y Juan Carlos Unzué durante su etapa como primer y segundo técnico del FC Barcelona. (EFE)

Sorteo para decidir el sitio

Las tres emisoras acordaron no pagar nada y se repartieron en tres sitios porque el partido había que narrarlo. Así lo cuenta el Maestro: “Hicimos un sorteo para decidir quién iría a cada lugar. Uno era el Instituto Cervantes, otro nuestro hotel y una peluquería de una española casada con un marinero griego. Yo quería ir a la peluquería, pero me tocó el hotel”.

El Maestro iba acompañado de Manolo Arenas, técnico de Radio Sevilla, que atiende a El Confidencial para explicar lo ocurrido: “La retransmisión se hacía tanto para el ‘Carrusel Deportivo’ nacional como para el local, así que tuve que alquilar dos televisores. Negociamos con los responsables del hotel para narrar el encuentro desde una sala que tenían, pero nos dijeron que no. Ellos nos proporcionaron los televisores y los coloqué en las dos habitaciones que teníamos”.

Aquello fue algo que no olvida Arenas por la cantidad de cables que se concentraron en un espacio tan pequeño. “Yo tenía controladas las líneas en el estadio, pero en el hotel tuve que inventarme otro sistema para hacer la retransmisión. Durante la emisión, yo estaba en una habitación y José Antonio en otra”, confiesa Manolo.

placeholder Unzué fue el portero titular aquel día. (EFE)
Unzué fue el portero titular aquel día. (EFE)

Cantó el gol en el pasillo

Araújo continúa: “Manolo alquiló el televisor, que iba por tiempo. No caímos en que podía haber prórroga y penaltis. Llegó el penalti decisivo y le tocaba lanzarlo a Diego Rodríguez. Cuando estaba a punto de tirarlo, se apagó la televisión”.

La situación era trágica, pero el Maestro fue resolutivo: cantó gol cuando ni siquiera había lanzado Diego. “El micrófono que le dejé tenía el cable muy largo. Le di ese por si tenía que salir a mi habitación. A mí se me apagó la televisión al mismo tiempo y noté algo raro cuando lo escuché cantar el gol. Cantó el gol por el pasillo del hotel mientras corría para encontrarme”, explica Arenas.

El locutor alargó al máximo la narración. “No sé qué hice porque desenchufé los televisores y luego los volví a conectar, quité las antenas… No me quiero ni acordar”, recuerda Arenas. “Yo me quedé cantando el gol mientras Manolo bajó, vio que había sido gol y me lo indicó”, expone Araújo, que va más allá: “Si no hubiera entrado, habría sido un escándalo”. La historia, sin embargo, tuvo final feliz.