El Valencia regala al mejor jugador juvenil del mundo
  1. Deportes
  2. Fútbol
Más problemas en el club che

El Valencia regala al mejor jugador juvenil del mundo

Lim da la baja a Kang-in Lee, Balón de Oro del pasado Mundial sub 20 de Polonia, que ficha por el Mallorca

Foto: Lee Kang-In celebra un gol en los Juegos de Tokio. (REUTERS)
Lee Kang-In celebra un gol en los Juegos de Tokio. (REUTERS)

En el episodio más escandaloso de descapitalización de sus activos, el dueño del Valencia, Peter Lim, le ha dado la baja a una de las jóvenes promesas del fútbol mundial, el mediapunta zurdo Kang-in Lee, de 20 años, con la excusa de dejar libre una plaza de jugador extracomunitario. Lee firmará por el Mallorca de Luis García Plaza.

El 15 de junio de 2019, la FIFA eligió al surcoreano, de 18 años, mejor jugador del Mundial sub 20 de Polonia. Sus cuatro asistencias y dos goles en siete partidos llevaron a Corea del Sur a la final perdida ante Ucrania (3-1). Su carrera en el Valencia había sido meteórica. Mejor jugador infantil en el torneo de Arona en 2013. Debutó en el filial a los 16 y en el primer equipo a los 17, bajo la dirección de Marcelino García Toral (marcó en su presentación en Mestalla, ante el Leverkusen, en el Trofeo Naranja en 2018). También el jugador más joven de la historia del club en debutar en la Champions: frente al Chelsea, en Stamford Bridge, ya con Albert Celades en el banquillo: 18 años, seis meses y 28 días.

El dorsal 10

El club presidido por Anil Murthy presumía entonces del impacto comercial en el mercado asiático de su joven centrocampista surcoreano. Hasta tal punto que, a principios de la pasada campaña, uno de los líderes del vestuario, el canterano Carlos Soler, se llevó un disgusto cuando Murthy le negó la posibilidad de lucir el dorsal 10 tras la marcha de Parejo al Villarreal. "No puedes llevar el 10 por razones comerciales", le dijo Murthy.

placeholder  Kang-in Lee, en un partido jugado en noviembre de 2020. (REUTERS)
Kang-in Lee, en un partido jugado en noviembre de 2020. (REUTERS)



Soler entendió que el mítico número se lo reservaban a Kang-in Lee. Pero este se negó a llevarlo para evitar la enemistad del vestuario y el 10 quedó desierto. Lee no llegó a congeniar con el nuevo entrenador, Javi Gracia, y su brillo empezó a palidecer en Mestalla. Hay quien piensa que Gracia se vengó del ninguneo que sufrió de Lim con el desprecio a Lee, el preferido de la propiedad. El jugador, además, se opuso a renovar con el Valencia; el último contrato se lo había firmado Mateu Alemany hasta 2022 con una cláusula de rescisión de 80 millones.

Foto: Peter Lim y su hija, durante un Valencia-Barça de 2014. (EFE)


Cuando Amadeo Salvo, actual presidente del Ibiza, entregó el Valencia a Peter Lim en 2014 dijo que se trataba de "la mayor transacción del fútbol mundial". El acuerdo tácito suponía una gran inversión del magnate asiático en fichajes de futbolistas de entidad. Así fue en los primeros años, pero Lim decidió cerrar el grifo inopinadamente tras ganar la Copa del Rey de 2019, año del Centenario del club, al Barça de Leo Messi. Lim prescindió de sus principales artífices: primero el técnico, Marcelino, después el director general, Alemany, y finalmente, las figuras, con el regalo de Parejo al Villarreal.


El relato de Murthy se escoró hacia la cantera y el valor de sus jóvenes estrellas: en esos momentos contaba con uno de los mejores atacantes de Europa, Ferran Torres, proclamado campeón de Europa sub 17 y sub 20 con la selección española, junto al mediático Lee. Ninguno de los dos sigue en el Valencia. Y en el caso de Ferran, el técnico del City, Pep Guardiola, reconoció el sábado, tras el doblete del valenciano al Arsenal, que el club de Manchester había adquirido a Ferran muy por debajo de su valor de mercado (25 millones).

El balance, pues, no puede haber sido más desolador en la gestión del talento procedente de Paterna, ni jugadores ni demasiado dinero. Lee llegó a Valencia con apenas 10 años después de haber participado en un 'reality' en Corea y de haber visitado al Manchester United para conocer a su ídolo, Park Ji Sung. En Paterna apostó por él un técnico de la casa, Xavier Mocholí, y su crecimiento parecía imparable hasta que Anil Murthy se cruzó en su camino: ni fútbol ni dinero.

Peter Lim
El redactor recomienda