Top, el dueño multimillonario del Leicester al que adora su hinchada: "Es un tipo modélico"
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Top, el dueño multimillonario del Leicester al que adora su hinchada: "Es un tipo modélico"

¿Cómo un multimillonario tailandés de 35 años acaba siendo un ídolo para los hinchas de su equipo y un amigo para los jugadores? Esta es la historia de los Srivaddhanaprabha

placeholder Foto: Aiyawatt Srivaddhanaprabha celebra el título de la FA Cup junto a la afición del Leicester. (Reuters)
Aiyawatt Srivaddhanaprabha celebra el título de la FA Cup junto a la afición del Leicester. (Reuters)

Aiyawatt Srivaddhanaprabha, más conocido como 'Top', fue uno de los hombres más felices del mundo el pasado fin de semana. Top es el presidente y dueño del Leicester City, que el sábado se convirtió en campeón de la FA Cup por primera vez en la historia del club. La plantilla pidió al magnate tailandés que bajara del palco en Wembley para que se sumara a la celebración del título, un trofeo que, pese a no ser tan emblemático como aquella Premier League de la temporada 2015/2016, significa la consecución de un proyecto deportivo asentado. Los 'foxes' se han ganado con honores ser reconocidos como cocos del fútbol inglés, incluso superando con amplitud de resultados y títulos a parte del Big Six (Liverpool, Manchester City, Manchester United, Chelsea, Arsenal y Tottenham) en las últimas temporadas.

Un golazo de Youri Tielemans desde la frontal fue suficiente para zanjar una final contra todo un finalista de la Champions League, el Chelsea de Thomas Tuchel. Mención especial para la espectacular actuación de Kasper Schmeichel, que siguió los pasos de su padre, Peter Schmeichel, hasta convertirse en un portero de la élite en Premier League. Fue precisamente el arquero danés quien corrió a abrazar a Aiyawatt, llevándolo hasta la celebración que la plantilla estaba teniendo en el césped. La imagen de unión y complicidad entre el dueño, los jugadores, el cuerpo técnico y la afición choca con la actualidad futbolística de otros equipos de Inglaterra. Clubes históricos cuya hinchada pide abiertamente la marcha de sus millonarios propietarios, amparándose tanto en los resultados deportivos como en la falta de identidad y comunión. Más aún tras el intento infructuoso de la Superliga.

Pero ¿cómo ha conseguido un magnate tailandés de 35 años ser tan querido por su afición hasta ser envidiado por los hinchas rivales? “Estamos en una época en la que todos los aficionados de los clubes parecen detestar a sus dueños, tanto en España como es el caso del Valencia y Peter Lim como en todo el Big Six en la Premier League. Especialmente grave es el caso de la afición del Manchester United y del Arsenal, donde la afición está harta. No es solo que les importe un bledo la institución en sí, es que sencillamente lo utilizan para tratar de sacar dinero, cargándolo de deudas. Por eso sorprende mucho ver el caso de Top y estas imágenes de la celebración con los jugadores. Es un dueño modélico”, explica Ilie Oleart, fundador de La Media Inglesa y escritor del libro ‘Dilly-ding, dilly-dong: Leicester City, el triunfo más improbable de la historia del fútbol inglés’, en conversación con este medio.

Foto: Peter Lim y su hija, durante un Valencia-Barça de 2014. (EFE)

Para entender esta peculiar relación entre afición y dueño hay que remontarse al padre de Top, Vichai Srivaddhanaprabha. La fortuna de este hombre de negocios tailandés reside en King Power, una de las compañías dedicadas al 'duty-free' (tiendas libres de impuesto en aeropuertos) más importantes del planeta: “Vichai era un tipo muy hábil políticamente. Para que te den el monopolio de estos 'duty-free' en los aeropuertos en Tailandia, que, claro, pertenecen al Estado, tienes que tener buenas relaciones. Él se llevaba bien con el que gobernaba en ese momento, con el que era del otro partido, con la junta militar que entraba… Se llevaba bien con todo el mundo”. Su entrada en el mundo del fútbol llegó en el 2010, cuando tomó las riendas del Leicester a cambio de 39 millones de libras. El equipo acabaría asentado en la tabla alta de la Premier League hasta ganarla en aquel maravilloso milagro del 2016.

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Vichai Srivaddhanaprabha, en una imagen de archivo. (Reuters)

Los Srivaddhanaprabha eran una familia “muy conectada con las élites de Inglaterra”, incluso con la Familia Real británica. “No se sabe bien si esto es verídico o si, sencillamente, nos contaron una historia, pero lo que vendía el padre es que estuvo en la final de la copa de la liga que jugó el Leicester en el 97 y que desde entonces se quedó prendado del equipo”, narra Oleart. En aquel 2010, King Power entró en el club como el patrocinador oficial del conjunto para tres temporadas. La idea era convertir al equipo en una especie de embajador para Tailandia, utilizarlo “desde un punto de vista promocional”. La operación acabó con la venta del club y el inicio de la presidencia de Vichai. Para poner algo de contexto, ese mismo año Abdullah ben Nasser Al Thani, jeque catarí, compró el Málaga. La sensación de desconcierto inicial por la afición del club inglés no tardó en transformarse en alegría por sus maneras de regir la entidad.

“Desde el principio, se implicaron mucho en el equipo, pero también en la comunidad. Hicieron donaciones a hospitales, a ONG de la zona de Leicester… A nivel personal. Es gente que adora al club y contrasta enormemente con los dueños del Manchester United, que hace dos años que ninguno pisa Old Trafford. Ni uno solo de la familia Glazer ha ido a ver un partido desde el 2019”, reflexiona Oleart, experto en fútbol inglés: “Es, posiblemente, el club que mejor trata a su afición del mundo. Cuando ascendieron a la Premier League en el 2014 invitaron a todos los aficionados del estadio a una cerveza y a tarta. Es el único estadio que yo conozco que invita a un pedazo de tarta a todos los que vayan si es el cumple del dueño, o a una cerveza o a una consumición. Parecen pequeñas cosas, pero son detalles que hacen sentirse queridos a los propios aficionados. Hay un cántico muy común entre los hinchas del Leicester: ‘Vichai had a dream / Vichai tenía un sueño’. ¿Qué club del mundo corea a sus dueños? Es un caso completamente atípico. Un éxito de manual”.

El accidente de helicóptero de Vichai y su importancia en esta FA Cup

27 de octubre del 2018. 20:30 hora local en Inglaterra. Vichai Srivaddhanaprabh acude al estadio a ver a su equipo, había partido contra el West Ham que acabó con empate a uno. El tailandés ya era querido entre la afición, tanto por su comunión con la entidad como por la famosa gesta histórica de la Premier League conseguido dos años atrás. Como era habitual, un helicóptero despegó del césped para llevarlo a su hogar tras el partido. A los pocos instantes, un fallo mecánico provocó que la aeronave acabase estrellada en los aledaños del estadio. Los cinco tripulantes de la expedición murieron en el acto, incluido Vichai. Espontáneamente, el lugar se convirtió en altar improvisado para flores y objetos que los habitantes de la ciudad y los aficionados 'foxes' dejaron en su honor.

placeholder Aledaños del estadio del Leicester, tras la muerte de Vichai Srivaddhanaprabha. (EFE)
Aledaños del estadio del Leicester, tras la muerte de Vichai Srivaddhanaprabha. (EFE)

“Me encantaría ganar esta FA Cup para Khun Vichai y su familia. Su espíritu estará con nosotros este sábado”, dijo Brendan Rodgers, entrenador del Leicester, antes de la final: “Una de las razones por las que vine fue por ellos, por la familia de Vichai. Quiero ganar por la afición y por los jugadores, pero, si tuviera que elegir, diría que lo que me hace más ilusión por Top y su familia”. “La muerte de Vichai le da el toque emotivo a esta final. Murió yendo a ver un partido del Leicester. El hijo llevaba un año sin poder ir por el tema de la pandemia y logró estar en Wembley para ver la final”, relata el director de La Media Inglesa.

Fue el propio Schmeichel, uno de los pesos pesados del vestuario, quien atrapó los hombros de Top para que fuera un protagonista en la celebración sobre el césped de Londres: “Los dueños del Arsenal o United no conocen personalmente a los jugadores, ni de nombre conocen a muchos, Top, y en su momento su padre, tienen una relación personal e íntima con muchos de los jugadores y hasta con sus familiares. De ahí las escenas que vimos en la celebración”, explica Oleart.

placeholder Top Srivaddhanaprabha y Kasper Schmeichel, tras el triunfo. (Reuters)
Top Srivaddhanaprabha y Kasper Schmeichel, tras el triunfo. (Reuters)

La imagen de unidad entre la plantilla y su dueño, que cuenta con la complicidad de la afición, no solo despertó envidia en hinchas del United o del Valencia, sino en propias leyendas de otros equipos. Ian Wright, segundo máximo goleador de la historia del Arsenal solo por detrás de Thierry Henry, aseguró para los micrófonos de la BBC sentir “celos” al ver la escena de la celebración: “Saber que un dueño puede ser así… honestamente, me rompe el corazón. Estoy encantado tanto por el Leicester como por él. Esto es magnífico, brillante”.

Un proyecto deportivo alejado de la inversión sin cabeza

“Al contrario de lo que se suele escuchar en España, en Inglaterra solo ponen dinero a fondo perdido el jeque Mansour del Manchester City y Abramóvich en el Chelsea. Los dueños de la Premier League están ahí para ganar dinero. Los dueños del Leicester no son queridos por haber puesto ingentes cantidades de dinero, a ver, cuando estaba en segunda sí apoyaron más económicamente. Pero la viabilidad deportiva de los últimos años obedece a un proyecto serio, a haber hecho las cosas bien”, explica el autor.

Hubo inversión, por supuesto, pero la política de fichajes fue sosegada tanto en ventas como en compras. No se pudo retener a Kanté o Mahrez, que dejaron en las arcas del club más de 100 millones de euros en su momento, pero se protegió a jugadores determinantes como Jamie Vardy. Esta misma temporada se fichó a Wesley Fofana por 30 millones de euros y a Timothy Castagne por 20, como principales movimientos, aprovechando la venta de Ben Chilwell al Chelsea por 50 millones. Una clara apuesta por la estabilidad económica y las cuentas saneadas. “Es verdad que van justos en sueldos, gran parte de su presupuesto va dedicado a las nóminas, van un poco ahogados, pero la forma de retener a futbolistas importantes y de acercarse al Big Six es esa", apostilla Ilie.

placeholder La plantilla del Leicester celebra el título de la FA Cup. (EFE)
La plantilla del Leicester celebra el título de la FA Cup. (EFE)

El Leicester (66 puntos) todavía tiene una batalla por delante antes de acabar la temporada, clasificarse para la Champions League de la próxima temporada. Algo nada fácil, “lo van a pasar mal, pero ya están ahí”. Se la juegan a la carrera frente al Chelsea (64 puntos) —con duelo directo incluido— y Liverpool (63 puntos). Lo más importante ya está conseguido, como remarca Oleart: “Era un equipo perdedor, que había navegado entre primera y segunda. Era, además, el conjunto que más finales de copa había perdido sin haber ganado el título nunca. De alguna forma, esta copa ha sido la redención de un equipo, la culminación de un club que ahora llega a las finales y las gana. Y una demostración de que aquella liga del 2016 no fue flor de una vez”. Pero la envidia de sus rivales no llega por títulos, sino por un modelo de relación entre club, afición, trabajadores y presidente, que es toda una excepción en el llamado fútbol moderno.

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