El VAR calienta la Liga con una polémica mano de Militao (2-2)
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EL MADRID DESAPROVECHA SU OPORTUNIDAD

El VAR calienta la Liga con una polémica mano de Militao (2-2)

La Liga se calienta con las decisiones arbitrales de Martínez Munuera en el partido entre el Real Madrid y el Sevilla. La polémica está en la señalización de un penalti por mano de Militao

placeholder Foto: Los jugadores del Real Madrid protestan al árbitro. (Efe)
Los jugadores del Real Madrid protestan al árbitro. (Efe)

La pelea por la Liga va a estar más caliente por las decisiones arbitrales y la intervención del VAR que por el acierto de los aspirantes al título. El sábado decepcionaron el Barcelona y el Atlético. Dejaron la posibilidad al Real Madrid de depender de sí mismo si ganaba al Sevilla. No fue capaz porque hizo una mala primera parte, chocó contra un Sevilla rocoso y le faltó puntería. Pero las decisiones arbitrales y la tecnología también jugaron el partido y van a convertirse en un factor de polémica en lo que resta de campeonato. El empate deja la Liga igual que estaba antes de esta jornada gracias al gol de rebote de Hazard en el descuento.

Zidane acabó el partido entrando al césped para pedir explicaciones al árbitro. Al Real Madrid le anularon un gol en la primera parte por la intervención del VAR. Y le pitaron un penalti, por mano de Militao, en la segunda en una jugada que acabó en un contraataque de Benzema y el derribo de Bono al francés. Lo que era un penalti a favor del Madrid pasó a ser un penalti para el Sevilla en la jugada previa. El árbitro Martínez Munuera interpretó que la mano de Militao, en un saque de esquina, estaba demasiado extendida. Esto es lo que le dijo a Zidane. Nunca antes se había visto al técnico francés tan irritado con un arbitraje. Aquí no hay un solo criterio, a pesar de lo que diga la normativa de las manos que son punibles. Hay árbitros que interpretan la intencionalidad y la voluntariedad. Otros no. Militao saltó por un balón con Diego Carlos y cuando la pelota golpea en el brazo está de espaldas. No la ve. Para eso está el árbitro y su interpretación, que entendió que estaba demasiado desplegada del cuerpo y a la altura del hombro. Esta decisión no tengan dudas de que va traer polémica.

placeholder Zidane pide explicaciones al árbitro Martínez Munuera. (Efe)
Zidane pide explicaciones al árbitro Martínez Munuera. (Efe)

El partido tuvo de todo. Un tiempo para cada equipo. Intensidad, nervios, emoción y la polémica arbitral. El Real Madrid pasó de hacer una primera parte mediocre a tener una reacción de orgullo y corazón en la segunda. La fatiga está ahí, pero conserva la raza. El nuevo problema son los despistes defensivos. La pérdida de solidez. El gol de Fernando es propio de un equipo que ha perdido confianza y contundencia. Un despiste que no se puede permitir un equipo que aspira a ganar la Liga y cualquier error sale caro si enfrente está un rival como el Sevilla. La acción defensiva es imperdonable. Fernando estuvo cómodo para recibir el balón de cabeza de Rakitic, giró, se perfiló para disparar con la izquierda y Casemiro, el más próximo, ni Odriozola llegaron a taponar el lanzamiento. La pasividad de la defensa tiene su origen en la facilidad con la que centra Jesús Navas y la asistencia de Rakitic, de cabeza, a Fernando.

El gol viene precedido de una falta polémica de Casemiro. El brasileño fue a interceptar un balón dividido con Jordán y el sevillista cayó al suelo. El árbitro, Marínez Munuera, señaló la acción como falta. Casemiro protestó y recibió la tarjeta amarilla. De esta jugada nació el gol del Sevilla y el fallo en cadena de la despistada defensa del equipo de Zidane. El técnico francés pasó de alinear a tres centrales con el Chelsea a solo dos (Nacho y Miltao) y dos laterales con poco ritmo competitivo (Odriozola y Marcelo) ante el Sevilla.

Gol anulado a Benzema

La acción de Casemiro, discutible porque no hay pisotón a Joan Jordán, se produjo diez minutos después de un gol anulado a Benzema en una de esas jugadas en las que tienes que hacer un acto de fe con la línea que trazan desde el VAR. La tecnología congela el momento en el que arranca Odriozola en el pase en profundidad de Vinicius. El pie del lateral del Madrid está adelantado, según traza la línea. No es más que un pie, pero lo suficiente para anular el gol de Benzema que ponía por delante al Real Madrid. La jugada había continuado con el centro de Odriozola y el cabezazo del francés, superando a Koundé, y batiendo a Bono. Solo dando al botón de pausa se puede decir que por un pie se anula un gol.

El Sevilla empezó mejor el partido con una estrategia de superioridad en el centro del campo. Lopetegui, en la grada por estar sancionado, no salió con delantero. Puso a Fernando, Rakitic, Suso, Jordán, Papu Gómez y Ocampos. Todos juntos hicieron posible desactivar a Casemiro, Kroos, Modric y Fede Valverde. El Sevilla empezó mandón. Controló y se adueñó de la pelota. Metió al Madrid en su campo. Había muchos metros entre los centrocampistas del Madrid y los dos delanteros (Vinicius y Benzema). Vinicius pasó de jugar de carrilero derecho en Londres a extremo izquierdo contra el Sevilla. Cosas de Zidane, que dejó a Hazard en el banquillo. Salió al campo a falta de diez minutos tras el gol de Rakitic y se encontró con un el gol del empate, de rebote.

El inicio del partido fue para el Sevilla. Hasta el gol anulado a Benzema, que hizo dudar a los de Lopetegui. El Madrid avanzó, pero enfrente tenía un bloque compacto. El Sevilla puede ser lo más parecido al Chelsea en la Liga española. Un conjunto sólido, bien abrochado cuando no tiene la pelota y cierra los espacios. Aquí sufre el Madrid. No tuvo claridad en sus llegadas. Más aproximaciones que sensación de peligro real. Vinicius dio profundidad, agitó, pero no tenía puntería. Benzema sí tuvo una buena ocasión en un lanzamiento con la izquierda que obligó a Bono a una estirada. Lo demás, en la primera parte, eran disparos desde fuera del área de Modric y Casemiro. Así se fue el partido al descanso. Con un Madrid con problemas en las dos áreas y desactivado en el centro del campo cuando el Sevilla desplegaba a la cantidad de buenos jugadores y con experiencia que tiene en la zona media y de tres cuartos del equipo.

En la segunda parte entró más activo el equipo de Zidane, con otra energía y mentalizado.Estaba en juego coger el liderato. Lo intentó Modric con un potente lanzamiento que despejó Bono. Pidió penalti el Madrid por una mano de Jordán en un saque de esquina. No la pitó el árbitro. Estaba pegada al cuerpo. No ocupaba, como dicen los especialistas arbitrales, un espacio antinatural. El Real Madrid mejoró en agresividad y Lopetegui reaccionó con un cambio: En-Nesyri por el Papu Gómez. Puso un delantero en un escenario de partido en el que el equipo de Zidane estaba volcado en busca del gol.

Las dificultades eran las mismas para el Madrid. Con el Sevilla replegado, sin dejar espacios, la amenaza eran centros al área y disparos desde fuera del área. Los centros los resolvió con seguridad Bono con sus salidas. A los disparos les faltaba puntería. No cogían portería los lanzamientos de Nacho, que se fue arriba, ni los de Casemiro.

El gol de Marco Asensio

A falta de media hora, los de Zidane tenían que arriesgar. Dominaba, pero no finalizaba con acierto la cantidad de llegadas. La tuvo Vinicius en una fantástica conexión entre Modric y Kroos. El alemán, dentro del área, hizo una dejada al brasileño que no supo cómo rematarla. La más clara para empatar el partido. Hubo doble cambio: Marco Asensio y el canterano Miguel Gutiérrez por Modric y Marcelo. Ni un minuto en el campo llevaba Asensio y logró encontrar lo que se le resistía al resto de compañeros. Recibió un balón de Kroos y definió ajustando al poste de Bono. El origen del tanto está en una recuperación de Benzema en el centro del campo. El Madrid había sacado el carácter, pero le faltaba el gol. Asensio lo tiene, aunque parezca reñido consigo mismo.

El partido enloqueció con el VAR y la señalización del penalti por mano de Militao que no desperdició Rakitic. Una acción que se revisó después de que Benzema, en la acción de contraataque, fuera derribado por Bono. Se pasó de un penalti a favor para el Real Madrid a otro para el Sevilla, revisado por el VAR, para desequilibrar el partido. Kroos salió al rescate con un disparo en el minuto 93 que pegó en la bota de Hazard. El gol es para el belga. El Madrid sobrevivió, una vez más, y la Liga sigue abierta. Pero Zidane y Butragueño, portavoz del club, mostraron su indignación. "Nos deja inquietos y nos genera incertidumbre este tipo de decisiones", dijo Butragueño.

Zidane abandonó su perfil de entrenador calmado para protestar por el arbitraje: "Estoy enfadado. Hablé con el árbitro para que me lo explicara. Pero es muy complicado y es lo que hay. No me gusta hablar de los árbitros, pero hoy la sensación no es buena. No me sirven las explicaciones. Si hay una mano hay que pitar para los dos lados. Vamos a seguir peleando por la Liga".

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