El vestuario del Madrid se rebela porque considera que sus rivales los infravaloran
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El vestuario del Madrid se rebela porque considera que sus rivales los infravaloran

El Real Madrid pelea por la Liga y la Champions. Pero no tiene el reconocimiento que, según sus jugadores, merecen. Molesta que se hable de equipo defensivo y que tenga suerte

placeholder Foto: Courtois celebra con Casemiro el pase a las semifinales de la Champions. (EFE)
Courtois celebra con Casemiro el pase a las semifinales de la Champions. (EFE)

Existe la sensación de que el Real Madrid va a morir en la orilla y, pese a estar peleando por la Liga y la Champions, no le llega para ganar uno o dos títulos. El primero que advierte que están tiesos es Zidane cuando dice que van al límite en lo físico. Así es más difícil creer que puedan plantarle cara al Chelsea, en las semifinales, o al Paris Saint-Germain o el Manchester City en una hipotética final. Esto, unido al ejercicio de supervivencia que hizo el Madrid en Anfield, provoca que los comentarios que se hacen sobre el juego del Real Madrid tengan poco valor. Algo que no está gustando nada en el vestuario del equipo.

Del empate del Real Madrid en Anfield se ha dicho que tiró de oficio y enfrente estaba un Liverpool en horas bajas. Paco Jémez, entrenador sin equipo, comenta, en Radio Marca, que “vio que los jugadores del Liverpool tenían malas caras”. Un síntoma de equipo venido a menos y con problemas para imponerse en su campo. Hacer este tipo de análisis producen rechazo en el Real Madrid porque deja la sensación de que el equipo no hizo méritos para estar en las semifinales.

Foto: Mbappé junto a Pochettino antes del partido contra el Barcelona en el Camp Nou. (Efe)

Lo que no se tolera es que Jürgen Klopp dijera, antes del partido en el estadio Alfredo Di Stéfano, que iban a jugar en un campo de entrenamiento. Y todavía indigna más que un excandidato a la presidencia del Barcelona tenga una reacción en las redes sociales para menospreciar el juego. “180 minutos defendiendo en tu propia área puede dar resultado. No será recordado tu fútbol, pero quizás consigues contentar a los tuyos”, escribió Toni Freixa en Twitter.

Modric no pasa una

Los jugadores del Real Madrid ya han empezado a sacar el colmillo para poner en valor los méritos que otros no le reconocen. Luka Modric, un tipo tranquilo, moderado, de perfil bajo y poco dado a comparecer ante los medios de comunicación, salió a morder el día antes de jugar en Liverpool. “Nada de lo que se dice fuera puede manchar nuestra historia. Siempre hay muchas quejas contra nosotros, pero cuando eres el mejor del mundo es normal”, manifestó el croata, que ya venía de tener un roce con Piqué en el clásico cuando el futbolista del Barcelona entró al final del partido al campo para recriminar al árbitro el poco tiempo que había descontado.

El malestar en el vestuario del Real Madrid ha ido en aumento desde que Piqué también hizo unas declaraciones en las que insinuaba que la Liga pasada estaba adulterada porque el VAR siempre caía del mismo lado y los árbitros son del Madrid. En el último derbi, en el Metropolitano, Lucas Vázquez tuvo un encontronazo con Luis Suárez al término de la primera parte. En el camino a los vestuarios, el exdelantero del Barcelona le dijo al madridista: “¿Os vais a quejar después de la Liga del año pasado? Tiene tela”. Lucas no se achantó. Hubo tensión.

Puede que el Real Madrid haya tenido un sorteo más asequible en cuartos y semifinales de la Champions porque evitó a rivales de envergadura como el Bayern de Múnich, Paris Saint-Germain y Manchester City. De esto también se hicieron análisis sobre la ‘flor’ de Zidane. Incluso de la fortuna de haber jugado el partido de ida contra el Atalanta con un jugador del equipo italiano expulsado en el inicio del partido. Todo un cúmulo de comentarios y análisis que disminuyen los méritos logrados hasta este momento. Pero que encuentran respuesta, cada vez más reivindicativa, de la plantilla madridista por la cantidad de bajas por lesión y coronavirus con las que han ido afrontando cada partido.

Contra el Atalanta, en la ida, no estuvieron Sergio Ramos, Benzema ni Hazard. Carvajal lleva fuera mucho tiempo. Los tres últimos partidos (el clásico y los dos contra el Liverpool) han jugado Militao y Nacho como centrales. En Anfield ya no estaba Lucas Vázquez y Zidane tiró de Fede Valverde, tocado, para el lateral derecho.

Un equipo defensivo

Es cierto que el Real Madrid hizo un esfuerzo titánico en defensa para dejar su portería a cero en Anfield y que sus dos mejores jugadores fueron Courtois y Casemiro. Al brasileño le dieron el premio del mejor jugador del partido (MVP). También es verdad que el Madrid acabó metido en su área en los minutos finales del clásico y el Barcelona pudo haber empatado el encuentro con el disparo al larguero de Ilaix Moriba. ¿Es realmente el Real Madrid un equipo tan potente como para estar entre los cuatro mejores de Europa? El debate, por el juego y el potencial, está ahí. Pero lo que no consienten en el vestuario es que se les desprestigie. Ya lo dijo hace unas fechas Zidane: “Nos han infravalorado”.

El Real Madrid estaba muerto en el mes de diciembre cuando perdió contra el Shakhtar y tenía la amenaza de caer a la Europa League. Fue el momento en el que hubo dudas, dentro del club, sobre la continuidad de Zidane. Una racha de tres victorias (Sevilla, Borussia Mönchengladbach y Atlético de Madrid) sacó al equipo y al entrenador del pozo. Pero luego llegó la eliminación contra el Athletic de Bilbao en la Supercopa de España y contra el Alcoyano en la Copa del Rey. Nadie podía apostar porque el Real Madrid estuviera en el mes de abril compitiendo por la Liga y la Champions.

Foto: El abogado chileno Gonzalo Boye. (EFE)

El Real Madrid lleva 14 partidos consecutivos sin conocer la derrota (11 victorias y tres empates) desde que perdió contra el Levante (1-2) en el Di Stefano el pasado 30 de enero. Ha jugado la mayoría de partidos del año sin Sergio Ramos, operado del menisco, después lesionado en el sóleo y ahora con coronavirus. Sin Varane, con coronavirus. Sin contar con Hazard. Ni los mencionados Carvajal y Lucas Vázquez. El equipo da síntomas de fatiga y la prueba es que Zidane ha tenido que sacar del campo a Kroos en los dos últimos partidos (Barcelona y Liverpool) en el minuto 70.

El mensaje que traslada ahora el entrenador francés es de manifestar su orgullo por la respuesta que está dando el equipo, pero las sensaciones son de preocupación por comprobar que acaban los partidos con el depósito en reserva. Surge, entonces, el planteamiento sobre si este Real Madrid no va tan sobrado como otros rivales que compiten por la Champions y si tendrá energías para aguantar las ocho jornadas de la Liga. Otra cosa es que haya quien diga públicamente que el juego es aburrido, conservador, muy defensivo y que tiene suerte. Por ahí no pasa el vestuario del Real Madrid.

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