Cuando los alcaldes son forofos del fútbol: de pedir que siga Messi a 'copiar' a Mourinho
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los políticos tienen vena de hincha

Cuando los alcaldes son forofos del fútbol: de pedir que siga Messi a 'copiar' a Mourinho

Óscar Puente, alcalde de Valladolid, ha superado a todos con sus críticas al arbitraje en el Barcelona-Valladolid. En España afloran todo tipo de ediles que inflaman la polémica del fútbol

placeholder Foto: Los jugadores del Valladolid protestan al árbitro Jaime Latre. (Efe)
Los jugadores del Valladolid protestan al árbitro Jaime Latre. (Efe)

La mezcla de alcalde y fútbol tiene una infinidad de resultados. Los hay que hablan con serenidad, los torpes, interesados, pasionales, los más hinchas y los fanáticos. En la clasificación de alcaldes forofos hay un nuevo líder. Óscar Puente, edil de Valladolid, supera todo lo que habíamos visto hasta el momento y no es poco porque en los primeros puestos estaban José María González ‘Kichi’, con su encendida defensa al Cádiz, y José Luis Martínez Almeida besando el escudo del Atlético de Madrid en el césped del Metropolitano. En la cabeza de la tabla se encuentra también Abel Caballero, como ferviente hincha del Celta que fue capaz de denunciar presiones del Real Madrid cuando tuvo que suspender un partido en Balaídos por razones de seguridad.

Hay más alcaldes que no tienen ningún reparo en identificarse con su equipo en ciudades donde hay una intensa rivalidad. Como puede ser Sevilla, en la que Juan Espadas hace gala de su beticismo, pero mide cada palabra a sabiendas que puede herir las sensibilidades. También los hay que dan la cara cuando ven gestos feos y que consideran irrespetuosos. Es lo que sucedió en la final de la Copa del Rey, el derbi vasco entre el Athletic y la Real Sociedad, cuando Asier Illarramendi celebró el triunfo con una trompeta. Se lo ha reprochado Juan Mari Aburto, edil del Bilbao, por considerar que puede ser una mofa a la habitual celebración de Asier Villalibre tocando la trompeta en la consecución de la Supercopa de España. “Illarramendi no ha estado a la altura. Villalibre se había hecho con una imagen originaria y creo que imitarla no ha sido bonito por su parte” es el reproche.

placeholder Óscar Puente (izquierda) posa con Ronaldo y la camiseta del Valladolid. (Efe)
Óscar Puente (izquierda) posa con Ronaldo y la camiseta del Valladolid. (Efe)

Hay alcaldes, como decimos, que se mojan. Son futboleros y pasionales. También hay alcaldesas, como Ada Colau, que sin ser habitual su participación por los foros balompédicos, sí dan un paso al frente cuando la ciudad puede perder un activo. La alcaldesa de Barcelona reaccionó muy rápido cuando Leo Messi envió el burofax para pedir su salida del Barcelona. “Hay que hacer todo lo posible para que siga Messi en el Barça. Es el mejor jugador del mundo y es casi inseparable del Barça. Si se va es una mala noticia y dejaría triste la ciudad”, comentó en público para frenar la marcha del argentino.

Óscar Puente habla de 'atraco'

Pero, como decíamos al principio, el nuevo líder es el vallisoletano Óscar Puente con su reacción, en las redes sociales, durante y después del partido que disputaron este lunes el Barcelona y el Valladolid en el Camp Nou. El encuentro tuvo dos acciones para la polémica: una mano no pitada de Jordi Alba que podía ser penalti y la expulsión de Óscar Plano que dejó en inferioridad numérica al equipo pucelano con empate a cero. Desataron la versión más fanática del alcalde que, curiosamente, es socio del Valladolid y se declara fan del Barcelona.

La sucesión de mensajes de Óscar Puente son una bomba tras otra. Insuperables. Pueden valer para adelantar a ‘Kichi’ en el primer puesto, tras la denuncia del edil de Cádiz, el pasado 7 de febrero, cuando escribió lo siguiente: “Así no se puede competir. Es imposible. Ánimo, chavales y ánimo Cervera. Que no os roben la ilusión”. Esta es la protesta que hizo ‘Kichi’ tras el partido entre la Real Sociedad y el Cádiz en Anoeta por un penalti pitado y una expulsión de un jugador del equipo gaditano. Pues Óscar Puente lo ha dejado en nada con sus críticas al arbitraje de Jaime Latre en el Camp Nou.

Foto: Juan Cala busca recuperar un balón ante el futbolista francés del Valencia, Kevin Gameiro. (EFE)

“El robo es manifiesto. Es una vergüenza inconcebible”, fue el primero de los mensajes incendiarios. “Madre del amor hermoso. Qué desvergüenza. Minuto 80 y aún así vamos 0-0. Hay 11 héroes de blanquivioleta hoy. Qué indecencia”, fue el siguiente. Era un no parar. El calentón del alcalde de Valladolid iba en aumento. “Yo creo que el árbitro debe entrar al vestuario del Barça a echarles la bronca. Por poco no ganan. No han estado a la altura de su gran labor. Ha estado muy por encima de ellos”. Con esto ya se puede hablar de Óscar Puente como el ‘Mourinho de los alcaldes’. Por llevarlo al terreno del balón, porque el portugués no se callaba, ni se cortaba si había que entrar en polémicas.

El rajadón de Óscar Puente es monumental y no parecía tener final: “Las cosas por su nombre. Al pan, pan y al vino, vino. ATRACO”. Todo este arsenal de mensajes siguió con declaraciones en varios medios deportivos que se frotaban las manos con tener, por fin, a un personaje relevante poniendo a parir a los árbitros, inflamando la polémica, dando guantazos, uno detrás de otro… Como si hubiéramos regresado a los tiempos de los difuntos Jesús Gil y Lorenzo Sanz. Pero en esta ocasión en versión alcalde.

placeholder José María González 'Kichi' en la grada del Carranza
José María González 'Kichi' en la grada del Carranza

De estos calentones tiene culpa la llegada del VAR, que multiplica la polémica porque se desconoce cuándo tienen que ir los árbitros a revisar las jugadas al monitor y porqué unas veces lo hacen y otras no. Y, por supuesto, las redes sociales. No hay que tener más que la cuenta de twitter para pasar de la indignación a la acusación de robo y decir que la competición está adulterada.

Abel Caballero y Martínez Almeida

Óscar Puente ha superado a todos por el impacto de los mensajes. Los hay algo más comedidos, pero que también cogen protagonismo y son capaces de enfrentarse al poderoso. Uno de ellos es Abel Caballero, que frenó las gestiones del Real Madrid para jugar un partido en Balaídos por razones de seguridad. El temporal había levantado unas planchas de una grada y no quiso correr riesgos. Hubo tensión con su amigo Florentino Pérez. Porque Abel y Florentino son amigos desde que se conocen, en los años 80, cuando Abel Caballero era ministro de Fomento y Florentino empezaba a crear su empresa.

Abel se declara celtista y después madridista. Pero no cedió en este episodio. Es un alcalde peculiar que dice que “de fútbol sé muchísimo. De política lo justo, para ir ganando”. También sabe cómo picar a su máximo rival. “¿Le gustaría que subiera el Deportivo?”, le preguntaron un día. “¡Qué pregunta hace! En el derbi lo pasamos bien, sobre todo si gana el Celta”, contestó como buen gallego.

En el apartado de futbolero e hincha incondicional está José Luis Martínez Almeida, el socio 97.493 del Atleti y alcalde de la ciudad de Madrid, que de niño iba al estadio Vicente Calderón a emocionarse con las carreras de su ídolo Paulo Futre. Almeida hace gala de su pasión por el fútbol y los valores rojiblancos en diferentes eventos, deportivos y no deportivos. En el último derbi, en el Wanda Metropolitano, tuvo la ocasión de hacer el saque de honor y, en su regreso a la grada para subir al palco, se agachó y besó el escudo del Atleti que está en el césped.

placeholder José Luis Martínez Almeida choca la mano de Koke en el Metropolitano. (Efe)
José Luis Martínez Almeida choca la mano de Koke en el Metropolitano. (Efe)

Almeida no pasa la línea del alcalde fanático con el fútbol. Eso sí, le gusta llevar una corbata rojiblanca para presumir que es del Atleti y en su estado de whatsaap tiene un lema de Simeone: ‘Tenés todo, tenés nada”. Le gusta el carácter del Cholo. Se inspira en la energía que transmite el técnico argentino. “Yo he estado cuatro años en la oposición en el Ayuntamiento de Madrid y siempre he dicho que me ha ayudado mucho ser del Atleti. Muchas de esas frases de ’si se cree y se trabaja se puede’, ‘ir partido a partido’ y ’nunca dejes de creer’ me han ayudado a hacer política”, confesó en Marca.

José Luis Martínez Almeida parece inofensivo, bromista, pero sabe cómo pinchar a los madridistas repitiéndoles esta frase: “Los del Atleti vemos el fútbol de una manera distinta y ser del Atleti no es solo ser de un equipo de fútbol sino de una determinada forma de entender la vida”.

Fuenlabrada y A Coruña enfrentados

Ser alcalde, como se puede comprobar, te permite decir lo que te dé la gana y de cualquier manera si el tema es el fútbol y, no digamos ya, si los intereses perjudican a la ciudad. Es una de las razones para ser políticamente incorrecto. Se puede pasar de ponerse la bufanda a amenazar con ir a los tribunales. Es lo que sucedió en julio del año pasado entre Javier Ayala, el alcalde de Fuenlabrada, y su homóloga de A Coruña, Inés Rey. Javier enseñó el colmillo para defender al equipo fuenlabreño tras las acusaciones de Inés sobre el viaje a la ciudad coruñesa con el conocimiento de que había casos positivos en la plantilla.

Resultó un conflicto duro y también desagradable. Había fuego con los intereses futbolísticos de fondo. Los mensajes del alcalde de Fuenlabrada, también en las redes sociales, fueron contundentes para mostrar el apoyo al equipo de la ciudad y decir que las acusaciones de la alcaldesa de A Coruña eran injustas. “Fuenlabrada no actúa de manera irresponsable ni negligente, sino que ha seguido al pie de la letra los protocolos que marca la Liga de Fútbol Profesional”. En un segundo mensaje fue todavía más directo: “No es momento de protagonismos políticos que no nos corresponden. Fuenlabrada merece más respeto”. Esto supuso un conflicto entre dos ciudades.

Foto: El exjugador del Valencia CF Ricardo Arias, durante la entrevista para El Confidencial. (Miguel Lorenzo)
Ricardo Arias: "Los líberos éramos los kamikazes del fútbol"
Cayetano Ros. Valencia Fotos y vídeo: Miguel Lorenzo

Más mano izquierda tiene que tener el alcalde de Sevilla en una de las ciudades de España donde hay una agitada rivalidad entre el Sevilla y el Betis. Con el riesgo de convertirse en impopular para una parte de la población o los aficionados, el alcalde Juan Espadas decidió identificarse con el Betis. No debió ser fácil, por la polarización, pero resultó sincero y se agradece su postura cuando dice que “mi corazón es bético. Lo mejor es reconocerlo con todo el respeto del mundo que merece el otro equipo de la ciudad”. Para que los sevillistas estén más tranquilos, la hija del alcalde sí es del Sevilla.

El que no ha tenido mano izquierda ha sido el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, cuando en el mes de julio del año pasado le reprocharon un mensaje, de nuevo en las redes sociales, con el que se sintieron defraudados los aficionados del Zaragoza en la disputa de la fase de ascenso. “Mis felicitaciones al Huesca por su ascenso a Primera. Se lo han merecido. Y por nuestra parte, sólo queda encomendarnos a la Virgen del Pilar para que se haga un milagro en la promoción. Es lo que hay”.

Jorge Azcón se relajó al hablar de fútbol y las consecuencias fueron el enfado de los aficionados y la dura respuesta del presidente Christian Lapetra: “Me siento francamente decepcionado con nuestro alcalde, al que suponíamos un zaragocista de verdad y no de palabra o de interés. El zaragocista de verdad siempre está al lado del equipo, en toda circunstancia. Nos gustaría que el alcalde de Zaragoza estuviera con nosotros”. Esto es lo que se denomina tirarse piedras contra su propio tejado. No estuvo afortunado el alcalde de Zaragoza.

Joan Ribó batalla con Peter Lim

Valencia es otra de las grandes ciudades de España con dos equipos en Primera división, el Valencia y el Levante, que tiene una gran tradición futbolera. A la altura del cargo quiere estar un alcalde, Joan Ribó, cuando tiene que atender los intereses de ambos clubes. Ribó tuvo un hijo jugando en la cantera del Valencia y eso ya dio que pensar que tiraba más para este bando que para el granota. No ha querido mojarse con este asunto, pero sí que se declara “futbolero” y cuando le preguntan por el derbi de la ciudad da una respuesta diplomática: “En el derbi se me parte el corazón por la mitad. Tiene que ser un partido que sirva de ejemplo de convivencia”.

Aquí no se moja, pero si se trata de otro asunto que afecta al urbanismo de la ciudad o los incumplimientos, su guerra está abierta con Peter Lim por no tener en marcha las obras del nuevo estadio del Valencia. Se refiere a este recinto como “un esqueleto inservible”.

En la España diversa caben muchos alcaldes que solo con hablar de fútbol y, no digamos ya ejercer de cabeza visible que defiende los intereses y denuncia las injusticias, aglutinan a diferentes ideologías porque con la polémica en el fútbol puedes unir. Hasta para pedir que no se vaya Messi de la Ciudad Condal.

"Como alcalde vuestro que soy os debo una explicación…" es la famosa escena de Pepe Isbert en la mítica película de ‘Bienvenido, Mister Marshall’. De alguna manera, los alcaldes más forofos explotan para defender los intereses de los equipos de sus ciudades y como no encuentran una explicación se produce la sacudida.

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