Chorreo de Vinícius con dos goles para humillar a un desconocido Liverpool (3-1)
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Chorreo de Vinícius con dos goles para humillar a un desconocido Liverpool (3-1)

El Real Madrid consigue una victoria contundente contra el Liverpool en el mejor partido de Vinícius. El brasileño fue una pesadilla. Hizo dos goles. Marco Asensio marcó otro

placeholder Foto: Vinícius celebra un gol contra el Liverpool. (EFE)
Vinícius celebra un gol contra el Liverpool. (EFE)

El partido más estelar que se le ha visto a Vinícius desde que está en el Real Madrid. Doblete y tomando decisiones acertadas en todas las acciones del juego. Una actuación brillante en lo individual para un chaval del que se sospecha que no tiene gol y un triunfo de prestigio para el Real Madrid en el primer asalto de los cuartos de final. Ahora sí que se puede decir aquello que tanto quiso ver Vicente Boluda cuando era presidente interino del club y apostó por un chorreo en Anfield. El Real Madrid dio un chorreo al Liverpool en la primera parte, sufrió en el inicio de la segunda tras el gol de Salah y volvió a activarse con el doblete de Vinícius.

Todo salió mejor de lo esperado. El único ‘pero’ es el gol en contra. El Real Madrid llegó a minimizar de tal manera al equipo inglés en los primeros 45 minutos que había que frotarse los ojos. Los de Zidane hicieron tres goles, pudieron ser más, jugaron con autoridad, pero no pudieron dejar la portería a cero. La renta es buena y las sensaciones son mejores, aunque en Anfield todavía hay tela que cortar.

Antes de empezar el partido, Jürgen Klopp menospreció al Real Madrid. “Esto es un campo de entrenamiento”, se quejó el entrenador del Liverpool por tener que jugar en Valdebebas. Las declaraciones debieron llegar al vestuario del equipo de Zidane, que salió al partido a hacer sangre. La primera parte fue un meneo al Liverpool. Los de Klopp se fueron al descanso con dos goles en contra y sin disparar a portería. La energía se la dejó el técnico alemán en esas declaraciones que tenían un tono de desprecio y su equipo hizo el ridículo en el campo de ‘entrenamiento’ de Valdebebas. Hasta el punto de que el bochorno de Klopp le llevó a quitar a un jugador (Keita), en el minuto 40, para meter a Thiago Alcántara. De alguna manera, Klopp reconoció la inferioridad y rectificó su plan inicial porque el equipo inglés era irreconocible. Manso arriba, frágil atrás y sin control de la pelota.

Foto: Juan Cala busca recuperar un balón ante el futbolista francés del Valencia, Kevin Gameiro. (EFE)

En el Real Madrid, jugaron con la tensión que hay que poner en un partido de cuartos de final, ante un rival peligroso y multiplicando el compromiso porque en el once no estaban ni el lesionado Sergio Ramos ni Varane, que por la mañana se cayó por dar positivo en coronavirus. Sin los dos centrales titulares, Zidane no experimentó. Jugó con Nacho y Militao. Buen partido del brasileño en defensa. Los acompañó de Lucas Vázquez y Mendy en los laterales. Un 4-3-3 en el que sobresalió el bloque compacto, sólido, intenso y profundo. Esto en lo colectivo. En lo individual, fue la noche de Kroos y Vinícius. También de Marco Asensio, que hizo el segundo tanto. Pero el partido lo rompieron el alemán, con sus pases largos, y el joven brasileño con sus galopadas y, por fin, la pegada.

Kroos dio un recital

Vinícius pasó de ser culebra a víbora. Tuvo veneno. Reventó al Liverpool por la banda. Con espacios es difícil de frenar, pero en la primera parte parecía la resurrección del mejor Ronaldo Nazario. Vinícius hizo el primer gol, en el 27’, tras un pase largo de Kroos. Lo bajó con el pecho, control que le perfiló para el uno contra uno y, de un derechazo, batió a Alison. Un buen tanto. De goleador puro. De los que hacen pensar que sí es posible que pueda mejorar la definición si sigue por este camino.

Era un gran Vinícius. Rápido, vertical y con mucha personalidad. Al chico no se le puede negar que juega cada pelota con atrevimiento y descaro. El gol no lo tiene de serie. Pero si hace más como el primero contra el Liverpool, podremos decir que ha nacido un ‘galáctico’. El segundo gol, de Marco Asensio, llegó en el 35’. El origen está en otro desplazamiento de Kroos, que dio continuidad Alexander-Arnold con una mala cesión que aprovechó Asensio. Lo mejor es la maniobra del balear. Picó la pelota ante la salida de Alisson y marcó con clase. Es el cuarto partido consecutivo de Marco Asensio haciendo gol. Otro que ha despertado en el momento más urgente y necesario para el Madrid.

placeholder Militao se impone a Mané. (EFE)
Militao se impone a Mané. (EFE)

Al descanso se fue el Madrid con una sensación de superioridad que no se había visto en toda la temporada. El Liverpool acabó rendido. Casi humillado. Pudo ser mayor el castigo, porque el Madrid llevó más peligro con Benzema y Modric acabando jugadas. También Vinícius, que tuvo otros dos disparos ajustados. Uno de ellos, de cabeza tras un centro de Mendy. Benzema pidió un penalti por derribo de Kabak. El árbitro no quiso saber nada. Como tampoco en una jugada en el borde del área con un derribo a Luka Modric.

El gol de Salah

Era de esperar que el Liverpool reaccionara en el segundo periodo. La bronca de Klopp debió ser contundente y el partido se equilibró. Compareció el Liverpool en una versión reconocible. Puso energía a sus acciones, pisó campo contrario con peligrosidad y amenazó. Debió sentir vergüenza y aparecieron sus mejores jugadores para hacer el gol que reducía las diferencias. Diogo Jota fue con todo al área, su internada acabó con una pelota rechazada por Modric y Salah estaba ahí con el gatillo preparado. Marcó el egipcio ante la salida de Courtois y quedaban 40 minutos por delante. Esto dejó de ser un entrenamiento. Se puso serio el Liverpool y el Madrid, algo tocado, buscó despejar dudas con jugadas individuales de Benzema y Casemiro.

Los de Zidane recuperaron el pulso tras un inicio de sufrimiento. Volvió a fluir el juego, se recuperó la seguridad, no perdieron la confianza y Vinícius, Asensio y Benzema, el tridente de ataque, activaron la verticalidad. El partido se rompió. Llegaba el Madrid y respondía el Liverpool. Ferland Mendy evitó el empate anticipándose a Mané. Respondió en una contra Asensio y falló en el pase a Vinícius, solo para el remate. Vinícius era el hombre.

Había que buscarlo y lo encontró Modric, en una jugada que se inicia en un saque de banda, que el brasileño definió desde el punto de penalti. Doblete de Vinícius, el hombre del partido, que acabó fundido y tuvo que ser sustituido por Rodrygo. El sábado llega el Clásico y el miércoles de la semana que viene toca la vuelta en Anfield. No está cerrada, pero si juegan como en Valdebebas, hay que apostar por este Real Madrid.

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