El terror de Benzema y la solidez de Casemiro: el Madrid no para de crecer (1-3)
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El terror de Benzema y la solidez de Casemiro: el Madrid no para de crecer (1-3)

El Real Madrid gana al Celta en Balaídos con dos goles de Benzema, dos asistencias de Kroos, otro de Asensio y la solidez de un equipo en el que Casemiro es inexpugnable

placeholder Foto: Benzema y Kroos celebran un gol en el partido contra el Celta. (Efe)
Benzema y Kroos celebran un gol en el partido contra el Celta. (Efe)

Este Real Madrid no para de crecer. Tiene pegada y solidez. Benzema marca los goles y Casemiro los evita. El Real Madrid gana en Balaídos con una excelente primera parte en la que el francés marcó dos goles, con dos asistencias de Kroos, y un segundo periodo en el que el Celta fue más atrevido. Se topó con la solidez que da Casemiro al equipo. El brasileño desvió de cabeza un balón en el lanzamiento de falta de Iago Aspas que pudo ser el empate para los vigueses en los últimos minutos del partido. El tercer tanto fue de Marco Asensio, en un contraataque, a pase del inspirado Benzema.

Lo de Karim Benzema es ya algo habitual. No le hace falta poner una cara de salvaje para intimidar. Nunca ha sido un depredador del área, ni lo ha pretendido. Benzema siempre ha sido un delantero diferente por su clase y generosidad para participar en las acciones. Le gusta que le vean como un futbolista que genera fútbol, da asistencias y acaba las jugadas. Pero este Benzema tiene más ego y está en modo terrorífico. Hace goles con diferentes registros. Si no los fabrica, como el día del derbi en el Metropolitano, los ejecuta con la precisión de sus disparos. En Balaídos hizo dos goles y dio una asistencia a Marco Asensio.

Foto: Luka Modric celebra un gol con Sergio Ramos

Ahora sí que se puede decir que el ‘9’ que lleva en la espalda le queda impecable. Desde que regresó de la lesión, en el partido contra el Atlético de Madrid, el gol en el Real Madrid está monopolizado por Karim Benzema. Lleva 6 goles en los cuatro últimos encuentros. El del empate al Atleti, en el minuto 88, para rescatar un punto. Los dos al Elche que evitaron la derrota con el segundo de ellos en el minuto 91. En Balaídos ha hecho un doblete ante el Celta. Antes, contra el Atalanta, marcó el primero de los tres del equipo. Con Benzema y sus goles, el Real Madrid mantiene su persecución al Atleti y le mete presión en la Liga.

Magristral Kroos

El francés le hizo dos tantos al Celta en media hora del partido. El primero tras una excelente jugada de Kroos que finalizó con un disparo cruzado a la portería de Iván Villar. El alemán desarmó la defensa del conjunto céltico y el francés aniquiló con una seguridad asombrosa. Era el premio a un inicio de partido muy agresivo de los de Zidane. El segundo tanto tuvo los mismos protagonistas. Kroos robó la pelota en la presión a Tapia, asistió a Benzema y éste ajustó la pelota a la otra esquina de la portería. Con la misma seguridad y eficacia que en el primer tanto.

El Madrid estaba siendo muy superior al Celta. El equipo de Coudet no hacía ni cosquillas. No llegaba con peligro, estaba incómodo y a merced del dominio de los de Zidane. Pero el fútbol tiene estas cosas. El Madrid se debió confiar con lo fácil que manejaba el partido, con los dos goles de Benzema y, en una falta lateral, a falta de cinco minutos para el descanso, marcó de cabeza Santi Mina. Nadie estaba en el marcaje. El remate fue fácil y Courtois no pudo reaccionar. Un tanto que metió al Celta en el partido tras una primera parte controlada por el Real Madrid.

placeholder Casemiro presiona a Iago Aspas. (Efe)
Casemiro presiona a Iago Aspas. (Efe)

Zidane apostó por un once con Fede Valverde para darle más energía y verticalidad. Prescindió de Marco Asensio y también de Isco. El uruguayo tiene un despliegue físico mayor, es más potente y contundente. Se movió como extremo derecho cuando el equipo tenía la pelota y replegaba como cuarto centrocampista cuando había que defender. Con Fede Valverde y el regreso de Casemiro al equipo (no jugó frente al Atalanta por sanción) el Madrid se encuentra más seguro para ir a la presión en campo contrario. Funcionó mejor el equipo de Zidane con Modric y Kroos adueñándose del balón, la presión, la verticalidad de Vinicius y la efectividad de Benzema.

El francés está en un gran momento. Sigue creciendo como goleador y estos dos tantos le sitúan como el cuarto máximo goleador en la historia del Real Madrid en la Liga. Empata con Santilla con 186 goles. Benzema ha necesitado 373 partidos para marcarlos y Santillana los hizo en 461. Por delante están Di Stéfano (216 goles), Raúl (228 goles) y Cristiano Ronaldo (311 goles).

De un Real Madrid dominante en el primer periodo se pasó a un partido más equilibrado y la reacción del Celta tras el descanso. Iago Aspas tuvo la primera gran ocasión para el empate en un disparo lejano, potente, abajo y peligroso que desvió, con manos fuertes, Courtois. Era un Celta más ambicioso y un Real Madrid que retrocedió en el campo, demasiado, y que buscaba hacer daño con salidas al contraataque para aprovechar la velocidad de Vinicius. El brasileño, como contra el Atalanta, con espacios era un avión. Un avión de combate sin munición. Tuvo campo para correr, superó rivales por potencia y velocidad, pero le falta la precisión, también pausa para dar un buen último pase y, por supuesto, la definición.

A falta de veinte minutos para el final, el partido estaba abierto. Nacho tuvo que detener una contra del Celta con una entrada contundente a Iago Aspas en el centro del campo. Vio la tarjeta amarilla. Nacho jugó con Varane en la defensa. Sergio Ramos ni viajó a Vigo por un golpe que sufrió en la tibia en el partido frente al Atalanta. Zidane quitó a Kroos y metió a Marco Asensio, que salió peleón, con un mensaje: había que sufrir, meter la pierna y dar todo y más para sacar adelante los tres puntos. Coudet dio entrada a Augusto Solari y retiró a Nolito.

El Celta no encontraba la manara de progresar y penetrar. Chocaba con el bloque sólido del Madrid. El partido lo pudo sentenciar Benzema en un error de Araujo. El defensa mexicano perdió un balón, en la presión de Benzema, y el francés no se lo pensó. Robó, disparó con potencia y desvió el portero Iván Villar. Faltaban diez minutos para finalizar el encuentro y el árbitro señaló una falta en la frontal del área del Madrid por una acción de Modric, que se tiró al suelo a por un balón. El lanzamiento de Iago Aspas lo desvió Casemiro con la cabeza y pegó en el poste. Ahí tuvo el empate el Celta. Casemiro, en la barrera, demostró porqué es el dique de contención del Real Madrid. Benzema, arriba, pone la pegada.

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