Vinícius evita un descalabro en otra noche nefasta del Real Madrid con el gol (1-1)
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empate sufrido ante la Real

Vinícius evita un descalabro en otra noche nefasta del Real Madrid con el gol (1-1)

El Real Madrid no tiene gol. Zidane tuvo que quitar a Mariano, Marco Asensio e Isco para meter a Vinícius, Rodrygo y Hugo Duro. El gol de Vinícius evitó el descalabro

Foto: Vinícius celebra el gol a la Real Sociedad. (EFE)
Vinícius celebra el gol a la Real Sociedad. (EFE)

Vinícius evita otro descalabro del Real Madrid en la Liga. El gol del empate del brasileño, en el minuto 88, rescata un punto para un equipo que estaba viendo perder sus opciones de pelear por la Liga. El empate no es bueno. La derrota podía ser definitiva para las aspiraciones, pero lo que provoca el gol de Vinícius es no desengancharse definitivamente en la persecución al Atlético de Madrid. El punto sirve para empatar con el Barcelona y ponerse a cinco puntos del equipo de Simeone. Los rojiblancos tienen un partido menos. El derbi del próximo domingo en el Metropolitano aclarará más el campeonato.

Zidane tuvo que tirar de todo para encontrar el gol. Empezó con Mariano, Marco Asensio e Isco. Quitó a los tres, tras el gol de Portu, y metió a Vinícius, Rodrygo y Hugo Duro. Dos frentes de ataque para hacer un gol. Este es el verdadero problema del Madrid. No tiene gol. No hay dinamita. Le da para un punto en una noche que empezó bien en la primera parte y fue un sufrimiento en la segunda por la mejoría de la Real Sociedad. La Liga está hoy más difícil para los blancos. Lo que debería ser un fortín es un infierno. En el Di Stéfano, sigue perdiendo muchos puntos. El equipo de Zidane ha hincado la rodilla contra el Cádiz, Alavés y Levante, y la Real Sociedad lo tuvo en la lona hasta el gol de Vinícius en los minutos finales, que llegó con un centro de Lucas Vázquez y un remate del brasileño que pegó en Zubeldia. En la Champions, también perdió contra el Shakhtar y tiene la cita clave con el Atalanta.

Foto: Agentes del Área Central de Delitos Económicos de los Mossos entran a las oficinas del Barcelona. (EFE)

El Real Madrid se desangra en el Di Stéfano. Venía de ganar en el campo del Atalanta con un gol de Mendy, de enganchar una racha de cinco victorias seguidas y cuatro encuentros sin recibir un gol. Tuvo que recurrir a la heroica. El equipo de Imanol Alguacil no pudo contener la épica de un Madrid que mejoró, por coraje y arrojo, con los cambios tras el gol de Portu.

Zidane se agarra a los centrocampistas

Lo que más claro tiene y de lo que más convencido está Zidane es de que el equipo tiene que hacerse fuerte en el centro del campo. A partir de aquí, se puede ser más sólido, encontrar el equilibrio y hacer sufrir al rival. Contó, de nuevo, con Isco en el once junto a los que lo juegan todo: Casemiro, Kroos y Modric. El Real Madrid tuvo seguridad y más autoridad para gobernar el partido. Isco engancha dos titularidades seguidas. Atalanta y Real Sociedad devuelven a la escena a un jugador que estaba ausente, que no entraba en los planes y que en una fase delicada de la temporada está haciendo un servicio útil. Con los cuatro centrocampistas, Zidane logró que la Real Sociedad se metiera atrás el primer tiempo. El segundo fue otra historia.

Reforzar el centro del campo significa prescindir de alguno de los que juegan arriba. Contra el Atalanta, el sacrificado fue Mariano, y ante la Real Sociedad le tocó a Vinícius. Marco Asensio mantiene el puesto en el once porque es uno de los jugadores que el entrenador está dispuesto a recuperar como sea. Asensio es versátil y conviene tenerle en el campo si el plan es tener superioridad en el control del juego. Asensio puede hacer de quinto centrocampista. Todos juntos mezclan bien. Tienen buena relación con la pelota. Otra cosa es la finalización. Eso cuesta más. En estos jugadores basó la estrategia Zidane para tener más tiempo la pelota y generar más peligro que la Real Sociedad en la primera parte.

placeholder Portu celebra el gol de la Real Sociedad. (EFE)
Portu celebra el gol de la Real Sociedad. (EFE)

Con más dominio, jugando más tiempo en campo de la Real y con jugadores de calidad, enlazó el juego y dio profundidad a las acciones. La Real Sociedad, que empezó con ganas de llevar la iniciativa, menguó. Los donostiarras se encontraron un Madrid presionante y dominante. Un bloque compacto. Incluso activo en el repliegue de las líneas cuando llegaba la amenaza de una transición. El Madrid ha mejorado en fase defensiva. La Real, con Silva, Guevara, Zubimendi, Portu, Oyarzabal e Isak quedó desarmada en el primer tiempo por un Madrid más decidido, ofensivo y consistente para desactivar la peligrosidad del equipo de Imanol Alguacil.

El equipo de Zidane estuvo más fino, preciso e incisivo. De la primera parte se marchó con dos balones al larguero en una acción larga. Empezó con un centro de Lucas Vázquez, el remate de cabeza de Mariano, desviado por Gorosabel y el rechace de Asensio que despejó a córner Le Normand. El saque de esquina acabó en otro remate de cabeza de Varane al larguero. Eran los mejores minutos del Madrid, a partir del minuto 20, en los que arrinconó a la Real Sociedad. Llegaba el Madrid con peligro a base de centros, a balón parado y disparos lejanos de Casemiro, Kroos y Modric. Remiro tuvo bastante más trabajo que Courtois.

Aún con más dominio del Madrid, al descanso se fue el partido con empate a cero. Más ocasiones de los de Zidane, con 12 disparos por dos del equipo donostiarra, y la sensación de tener maniatada a la Real. Pero no hubo eficacia. Estos buenos minutos, de dominio y peligrosidad, son los que sirven para darse cuenta de que si el Madrid tuviera un goleador (Benzema sigue lesionado), viviría con más tranquilidad los partidos.

La Real Sociedad salió con más agresividad en la segunda parte. Adelantó las líneas, subió la intensidad en la presión y la verticalidad. Puso en aprietos al Madrid en un extraño cambio de sistema de Zidane, que metió a Casemiro entre los centrales y adelantó a los laterales (Lucas Vázquez y Mendy). El centro del campo quedó debilitado con Modric y Kroos superados. El equipo donostiarra encontró más espacios, una defensa más frágil que atacar y rompió el partido, en el 55’, con la llegada de Monreal, un centro al segundo palo y un cabezazo de Portu que no tuvo oposición. Cogió a Mendy adelantado. Portu remató al poste más lejano de Courtois.

Zidane: "Merecimos mucho más"

De las buenas sensaciones que había dejado la primera parte del equipo de Zidane se pasó a sentirse superado por la determinación del conjunto de Imanol Alguacil. La reacción del Madrid fue otro disparo de Kroos, desde fuera del área, buscando la escuadra de Remiro. La de Zidane, desde el banquillo, la de hacer un triple cambio para meter a Vinícius, Rodrygo (dos meses ha estado inactivo por una lesión) y el canterano Hugo Duro. Quitó a Mariano, Asensio e Isco.

La primera gran ocasión para empatar el partido la tuvo Casemiro con un cabezazo que salió rozando el poste. El Madrid tenía que tirar de carácter y la explosividad de Vinícius y Rodrygo para agitar un partido controlado por la Real. De la seguridad de la primera parte pasó a los nervios de tener que remontar y el recurso era poner centros y más centros al área. Fede Valverde por Modric fue el siguiente revulsivo que utilizó Zidane, ya a la desesperada buscando algo diferente a lo que poder engancharse al partido y la Liga. Se lo dio, de nuevo, la insistencia de Vinícius. "Para nosotros son dos puntos perdidos porque jugamos en casa. Nosotros tenemos que estar tranquilos ahora. Hicimos ocasiones, pero hoy no ha querido entrar. También hay un equipo enfrente que te genera ocasiones de goles", comentó Zidane con tono de resignación al final del partido.

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