Ortiz, el jugador que casi muere en el césped del Alcobendas y es feliz en la liga india
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un duro golpe que no le retiró

Ortiz, el jugador que casi muere en el césped del Alcobendas y es feliz en la liga india

A Jorge Ortiz le pusieron una malla de titanio con siete clavos después de sufrir una fractura en la parte frontal del cráneo. El fútbol es su pasión y en la India se siente valorado

placeholder Foto: Jorge Ortiz celebra un gol con el Football Club Goa de la India (foto jorgeortizz92)
Jorge Ortiz celebra un gol con el Football Club Goa de la India (foto jorgeortizz92)

Jorge Ortiz Mendoza (28 años) es uno de los muchos futbolistas españoles que han salido de nuestro país en busca de nuevos desafíos, experiencias y reconocimiento. Está jugando en la India. Hay diferentes maneras de hacer una larga carrera en el fútbol. La más conocida por todos es la de las promesas que despuntan y tienen un ascenso vertiginoso hasta la cima. Llegan para quedarse, como puede ser el caso de Ferran Torres, que con 20 años fichó por el Manchester City de Pep Guardiola. Hay una gran mayoría de futbolistas que tienen que recorrer otro tipo de camino. Más largo, duro, con sacrificios en lo personal y lo familiar, superando graves lesiones que pueden cortar la carrera y tienen tal vocación que una tragedia les hace todavía más fuertes.

Es el caso de Jorge Ortiz, manchego, del pueblo toledano de Villacañas, que tiene una historia de superación que hoy recuerda en El Confidencial y sirve para echar la vista atrás y darse cuenta de cómo una persona puede ir cumplir sus objetivos y superando las adversidades más fuertes. El 21 de septiembre de 2014 sufrió una fractura, en 17 partes, de la parte frontal del cráneo tras una jugada en la que chocó con un adversario en la disputa de un balón aéreo. Tuvo que ser intervenido de urgencia en el Hospital 12 de octubre de Madrid. Jorge, futbolista del Alcorcón, jugaba ese día contra el Alcobendas. "Sí fue duro, porque cuando pasó no tenía nada de visión y, claro, hasta que no llegué al hospital y me vieron no sabían si me había tocado algún nervio, alguno de los huesos. Luego cuando el doctor pasó y me dijo que me tenían que abrir y levantarme la cara imagínate... Me pusieron como 40 grapas y, la verdad, que verme con drenajes a cada lado de la oreja fue duro. Tuve que operarme. Tengo una malla de titanio con siete clavos para toda la vida. Por suerte todo fue bien y, aunque sigue la cicatriz, ahora lo tomo con humor y siempre quería el pelo corto. Toca reírme con los compañeros. Ahora que están de moda las rayas en el pelo no me queda tan mal”.

Foto: Tiger Woods en el Masters de Augusta en 2019. (Reuters)

Es impresionante el buen humor de Jorge para recordar lo que sucedió y cómo pudo peligrar no solo su carrera como futbolista. Pues no tiró la toalla. Ni se vino abajo. Fue a por todas y siguió con una carrera que empezó a los 13 años en la cantera del Getafe y que le llevó del Alcorcón al Fuenlabrada. Tuvo a Bordalás como entrenador, uno de esos técnicos que apostó por su coraje y talento. De ahí al Oviedo, al Atlético de Madrid B, la Cultural y Deportiva Leonesa, el Atlético Baleares la temporada pasada y aquí dio el salto a la Superliga de India para fichar por el Football Club Goa.

Sentirse valorado en el extranjero

El camino ha sido largo y, lo más importante, es que Jorge es feliz y se siente realizado y orgulloso con todo lo que ha tenido que trabajar y esforzarse para seguir haciendo lo que más le gusta. Está disfrutando. La oportunidad para buscar nuevos retos apareció con la llamada de este club de la India y Jorge no se lo pensó. Hizo las maletas. "Fue una decisión complicada para mí porque venía de un buen año y contaba con buenas opciones, pero me decidí por venir aquí finalmente. Creo que fue donde más se interesaron y donde me valoraron como alguien importante. Llevaba tiempo con ganas de afrontar una aventura diferente y creía que era el momento de hacerlo".

El momento, por la pandemia, tampoco era el más recomendable para salir de España. Pero a Jorge Ortiz ya nada le detiene y el fútbol es el motor de su vida: “Sí, es una experiencia un tanto particular por el tema del Covid. Es, quizá, el año más atípico para todos y aquí particularmente aún más porque estamos en una burbuja parecida a la que se hizo en la NBA. Vivimos todos los integrantes del equipo en un hotel, en una sola planta y donde tenemos los espacios restringidos. Solamente salimos para entrenar y para jugar, para tener controlado al máximo el tema de los contagios. No puedo contar muchas más experiencias por ese motivo, pero es algo increíble el nivel de control que tienen para evitar los positivos y que la liga se tenga que parar o suspender".

placeholder Jorge Ortiz en un entrenamiento donde se puede ver la cicatriz en la cabeza
Jorge Ortiz en un entrenamiento donde se puede ver la cicatriz en la cabeza

Ha llegado a un nuevo país, en tiempos difíciles, en el que no solo hay que adaptarse a otras costumbres sino también a la competición. En la Superliga de India ponen en valor la calidad del futbolista español: "El fútbol aquí es diferente. Influye mucho la importancia de los entrenadores y el estilo de juego que tenga cada uno. En India se sigue mucho la Premier League y les gusta el fútbol inglés, por eso muchos equipos juegan de esa manera y hace que los partidos sean más abiertos que en España. Quizá lo que más se nota es el aspecto táctico. En España se le da mucha importancia desde muy pequeños y te das cuenta que en eso quizá los jugadores que salen de España son mejores".

Le toca seguir sacrificándose, lejos de casa, con un calendario exigente, continuamente adaptándose a las situaciones que provoca la pandemia. Pero Jorge tiene un optimismo que le hace ser más fuerte. La ilusión y la vitalidad son sus señas de identidad y así nos explica su aventura. "Este año la liga está siendo un poco diferente por la situación que se está viviendo en todo el mundo. Jugamos partidos muy seguidos y no es como en Europa donde normalmente se juega cada fin de semana. Aquí se juega un partido de liga cada día, a veces dos, por el tema de televisión. Entonces hay semanas donde descansas seis días y otras en las que juegas tres partidos en una semana. La liga, la verdad, que es muy competitiva, y al existir unos playoff por quedar campeón hace que casi todos los equipos peleen por algo hasta final de temporada. También este año tenemos la ACL (Champions Asiática) en abril y la verdad que es una motivación extra y seguro que será una experiencia muy bonita, ya que es una competición especial y además es la primera vez en la historia que la disputa un equipo indio. Personalmente me he adaptado bien. Ya había hablado con compañeros que estaban aquí jugando y me decían que me adaptaría, aunque es cierto que el primer año siempre es el más difícil. Estoy muy contento y espero que sea mucho mejor a medida que pase el tiempo y conozca todo un poco más”.

Foto: Los galácticos celebran un gol. (EFE)

Lo fundamental es sentirse a gusto, pero también reconocido y valorado. Y en la India, nuestros futbolistas están cotizados. "El futbolista español tiene mucho valor. No solo aquí. Como te decía antes creo que somos unos privilegiados por la formación que recibimos desde pequeños en este deporte particularmente. Es la primera vez que he salido y que he podido darme cuenta de ello, pero la verdad es que es algo a tener en cuenta y que pienso que debemos valorar más aún si cabe en España. Nuestro fútbol tiene mucha repercusión. Siempre lo asemejan con el famoso “tiki-taka”, que es algo muy positivo para nosotros. Aunque aquí siguen mucho más la Premier, pero en cuanto les hablas de España o ves algún resúmen todos se ponen a mirarlo y te preguntan. En la liga hay muchos jugadores españoles, solamente en mi equipo somos cinco más el cuerpo técnico que son dos. Somos el equipo que más tiene, pero en el resto hay más de quince jugadores españoles y ahora hay cinco entrenadores de España. Lo que habla de la influencia que hay de nuestro fútbol".

Una vaca en la carretera

Hay una diferencia horaria con España de cuatro horas y media, tienen la costumbre de rezar antes de los entrenamientos y hacer sesiones de meditación. “Es un país diferente y con gente que siempre te quiere ayudar”, dice Jorge. "Aquí entrenamos por la tarde por el tema del clima, ya que la humedad y el calor es insoportable casi para hacer deporte. Luego cuando volvemos de entrenar, solemos cenar a las nueve de la noche y a dormir. Intento pasar el tiempo libre estudiando inglés, viendo series, leyendo y también hablando con la familia y amigos paso el tiempo. Más con las videollamadas, ya que aquí solo podemos comunicarnos mediante whatsapp”.

En la India está viviendo una experiencia enriquecedora y en esta etapa no solo va a disfrutar jugando al fútbol sino que va a poder contar todo tipo de anécdotas. Como la de las vacas en la carretera y cómo se tuvo que tomar las uvas de fin de año: "Quizá lo que más me impactó fue el tema de los viajes a entrenar, ya que al no poder salir del hotel no he tenido muchas experiencias. Pero estar parados porque está cruzando una vaca la carretera es algo que no creía que fuese tan común. Como anécdotas hay varias cosas que me han sorprendido. Como que te impidan entrar al estadio con teléfono móvil o cualquier aparato electrónico que pueda tener wifi, por el tema de las apuestas deportivas y los amaños. El tema de instalaciones, estadios y márketing que tiene esta liga es algo que también impacta por la repercusión y la importancia que se le da aquí. Recuerdo cuando antes de Navidad, los compañeros de España pedimos uvas para fin de año y los camareros del hotel y compañeros del equipo no sabían porqué lo hacíamos. Pusimos las campanadas de otro año en YouTube para que no se nos cortara y tomarlas al mismo tiempo. Todos las tomaron con nosotros y celebraron el año nuevo comiéndose las uvas. Luego se reían y nos preguntaban por ello”, cuenta con felicidad Jorge Martín Mendoza en su experiencia en la India.

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