La rebelión de las futbolistas se la pone botando a Lozano: "Nos toman por tontas"
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ACUSAN A LA RFEF DE ADULTERAR SU LIGA

La rebelión de las futbolistas se la pone botando a Lozano: "Nos toman por tontas"

Si a la secretaria de Estado para el Deporte le quedaban dudas de cuál es el camino hacia la profesionalización del fútbol femenino, las quejas por el protocolo Covid-19 se las despejan

placeholder Foto: Irene Lozano, antes del Real Madrid-Barcelona de la Primera Iberdrola. (EFE)
Irene Lozano, antes del Real Madrid-Barcelona de la Primera Iberdrola. (EFE)

"Pedimos la ayuda de la RFEF, responsable de nuestra liga, para que modifique lo que sea necesario del protocolo contra el coronavirus y garantizar que nuestra competición pueda llevarse de manera continua y evitar así una liga adulterada y llena de incertidumbres". El pasado fin de semana las futbolistas españolas dijeron basta y emitieron un comunicado que ha dejado temblando a la Federación Española de Fútbol (RFEF). Y es que, desgraciadamente, el fútbol femenino no da nada, pero quita mucho, sobre todo si las jugadoras levantan la voz como por fin han hecho.

Sabido es, porque denunciado está, que en sus ansias por arrebatárselo a LaLiga, el presidente de la RFEF se empeñó en gestionar el fútbol femenino, con el claro retroceso que ello ha supuesto desde el punto de vista de visibilidad e incluso deportivo. Pero no solo eso, sino que a Rubiales también le molesta y se opone a que la secretaria de Estado, Irene Lozano, quiera profesionalizarlo. "Nos toman por tontas", se quejaron las futbolistas después de que Andreu Camps y María Tato, a saber secretario general y directora de fútbol femenino de la RFEF, respectivamente, les vendieron que tenían "el mejor protocolo del mundo".

Foto: La presidenta del Consejo Superior de Deportes (CSD), Irene Lozano, en la Comisión de Cultura y Deporte del Congreso de los Diputados. (EFE) Opinión

Las futbolistas de la Primera Iberdrola reclaman un protocolo "más concreto, con test y resultados más controlados". Se han rebelado hartas de vivir episodios como el del sábado 23 de enero en Valdebebas, donde el partido entre el Real Madrid y el Logroño fue suspendido diez minutos antes de empezar por un posible positivo en el equipo visitante, que finalmente no lo fue, y a pesar que el local ofreció realizar test a todas las jugadoras. Pero ahí no queda la cosa, sino que tan solo cuatro días después las riojanas jugaron en casa contra el Rayo Vallecano.

Las futbolistas acusan a la RFEF de no asumir su responsabilidad y trasladársela toda a los clubes, donde los médicos, se quiera o no, pueden verse forzados a velar por los intereses de sus equipos. De hecho, no son pocas las jugadoras que opinan que el hecho de que la RFEF anunciara que la competición pueda suspenderse con el 50% de los partidos disputados, podría estar llevando a algunos equipos a forzar la suspensión de aquellos encuentros que les enfrentan a los grandes, en los que dan por hecho que no van a poder sumar los tres puntos. De aquí también protestas como las de las jugadoras de FC Barcelona y Real Madrid en el Estadi Johan Cruyff antes de su partido, que arrancó con el balón detenido durante unos segundos.

El objetivo de las futbolistas es evitar que haya partidos aplazados casi cada jornada, como sucede desde que la competición regresó el pasado mes de octubre tras ser suspendida la anterior a causa de la pandemia sin ni siquiera consultarlo con los clubes, además de decidir que no hubiera descensos, pero sí ascensos. Es decir, una competición con más equipo y por tanto más compleja de gestionar, sobre todo sabiendo los problemas de calendario que iban a surgir y de hecho están surgiendo.

A diferencia de lo que sucede con los equipos masculinos que pertenecen a la Liga Nacional de Fútbol Profesional, "la asociación deportiva de carácter privado e integrada exclusiva y obligatoriamente por todas las sociedades anónimas deportivas y clubes de Primera y Segunda División", los equipos femeninos están dejados de la mano de la RFEF. Así, se da la paradoja de que mientras los futbolistas de FC Barcelona, Real Madrid, Atlético de Madrid, Athletic Club, Real Sociedad, Sevilla, Betis, Valencia, Levante, Eibar, Espanyol y Rayo Vallecano están permanentemente controlados por LaLiga, las futbolistas de esos mismos equipos, no. ¿No es este un claro ejemplo de desigualdad?

placeholder Luis Rubiales, tras el Real Madrid-FC Barcelona disputado en Valdebebas. (EFE)
Luis Rubiales, tras el Real Madrid-FC Barcelona disputado en Valdebebas. (EFE)

Muchos nervios en Las Rozas

"La RFEF no renunciará a aplicar todas las normas necesarias para garantizar la salud de todos los participantes en las competiciones y de sus familias por mucha presión que le ejerzan desde cualquier colectivo o grupo, participante o no, en las competiciones", respondieron desde la Ciudad del Fútbol de Las Rozas al comunicado de las futbolistas con la prepotencia que les caracteriza, para insistir en que "la RFEF no renunciará en ningún momento a priorizar la salud por delante de finalizar la competición a cualquier precio".

Lo cierto, a la par que desesperante, es que desde el comienzo de la antes llamada Liga Iberdrola se han sucedido las suspensiones de partidos a causa de contagios, que, por cierto, no siempre se han notificado, algo que las futbolistas saben y también les preocupa. De hecho, hasta la fecha solo el Sevilla ha jugado las 18 jornadas, toda vez que los partidos se suspenden cuando una integrante de un equipo da positivo y el médico del propio club considera que esa persona ha sido contacto estrecho de las jugadoras.

Por contra, el FC Barcelona solo ha podido disputar 13 partidos, lo que no impide al equipo catalán liderar la clasificación. Tras volver a golear el pasado fin de semana en el mencionado encuentro contra el Real Madrid (4-1), suma todos sus partidos por victorias, es decir, 39 puntos, con 73 goles a favor —a una media de 5,6 por encuentro— y solo 3 en contra, por los 34 puntos y 35 y 18 goles, respectivamente, en el caso de las blancas, con tres partidos más.

placeholder La presidenta del Consejo Superior de Deportes, Irene Lozano, con las capitanas de los equipos de la Primera Iberdrola. (EFE)
La presidenta del Consejo Superior de Deportes, Irene Lozano, con las capitanas de los equipos de la Primera Iberdrola. (EFE)

Se sienten desamparadas por AFE

"No buscamos soluciones rápidas, sino eficientes, firmes y justas para los diferentes casos que existen", se justifican desde la RFEF. "Para ello propusimos diferentes reuniones y proponemos mediante este comunicado intentar priorizar los partidos aplazados en la primera vuelta, en la medida de lo posible, y disputar los encuentros si ambos equipos tienen el mínimo de jugadoras disponibles que se exigen para jugar", insistieron por su parte las futbolistas en un comunicado sin firmar, pero compartido en redes sociales por muchas de ellas. Este martes, la RFEF y los clubes se reunieron para buscar soluciones, pero veremos si de verdad las encuentran.

Aunque les ha costado, las jugadoras han llegado a la conclusión de que tienen que pelear por sus derechos, al igual que hicieron algunas de las más jóvenes junto al sindicato Futbolistas ON con motivo de la polémica Lista de compensación. Se sienten, y así lo confiesan, desamparadas por la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y de poco o nada les sirve que la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino (ACFF) les mostrara su apoyo y cargara duramente contra la RFEF, a la que acusa de poner en peligro la viabilidad de la competición por su falta de gestión. La pregunta es: ¿y por qué han tenido que ser las futbolistas las que dieran el primer paso? Al menos se la han puesto botando a la presidenta del Consejo Superior de Deportes para seguir en su empeño hacia la profesionalización y saber cuál es el camino, o al menos cuál no lo es.

Foto: La presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), Irene Lozano, con la camiseta de Iniesta. (EFE) Opinión

Qué diferencia con resto de ligas europeas, donde no solo no están teniendo tantos problemas de aplazamientos de partidos, sino que desde el primer momento entendieron que había que ser flexibles y se tendría que jugar con 13 o con 14 futbolistas al tratarse de una situación excepcional. Y esto es lo que más pena da del futbol femenino español y lo que más preocupa a sus protagonistas. Que después de haber logrado posicionarse, ahora mismo se han estancado y no solo a raíz de la pandemia del Covid-19. De manera que la competición no acompaña al nivel que han adquirido algunos equipos. Los que están al amparo del fútbol profesional, la única vía para ser profesionales.

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