El Real Madrid suda sangre contra el Eibar con un polémico codo de Sergio Ramos (1-3)
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victoria sufrida en Ipurua

El Real Madrid suda sangre contra el Eibar con un polémico codo de Sergio Ramos (1-3)

El Eibar llevó al límite al Real Madrid, que tuvo que dar todo para conseguir su quinta victoria consecutiva. La jugada de la polémica es un penalti no señalado por el VAR en un codo de Ramos

placeholder Foto: Sergio Ramos pugna por un balón con Kike García. (EFE)
Sergio Ramos pugna por un balón con Kike García. (EFE)

El Real Madrid sale victorioso de Ipurua en otro de los partidos más completos de la temporada, aunque necesitó del VAR para sacar adelante el triunfo. Un cabezazo de Muto impactó en el codo de Sergio Ramos, en el minuto 80, y el árbitro Munuera Montero y el VAR (Cuadra Fernández) llegaron a la conclusión de que el brazo estaba en posición natural. Interpretaron que el codo del capitán del Real Madrid no tenía la intención de frenar la pelota. Por la mañana, se quejaba el presidente Florentino Pérez del VAR y las retransmisiones en la asamblea de socios. Por la noche, estuvo en el palco de Ipurua.

El Madrid tuvo que hacer de todo para llevarse tres puntos, porque delante tenía un Eibar que no regala nada. Era de esperar. El equipo de Mendilibar obligó al de Zidane a sudar sangre para sumar lo que es la quinta victoria consecutiva de los blancos. Este Madrid está en modo imparable. Sigue la racha. Desde que perdió dos partidos seguidos, contra el Alavés y Shakhtar, y se puso en entredicho a Zidane, la reacción es destacable. Victorias contra el Sevilla, Gladbach, Atlético de Madrid, Athletic de Bilbao y Eibar. Zidane ya puede estar satisfecho, porque su equipo sí tiene regularidad.

Pero lo más importante o la clave para hablar de esta reacción sensacional del Madrid es que es un equipo que tiene continuidad en su juego desde el minuto uno hasta el pitido final. En lo que dura un partido, hay tiempo para sufrir, jugar bien y que aparezca alguna de estas jugadas polémicas, como el codo de Ramos, que pueden caer del lado de cualquiera de los dos equipos. Ahora, parece que las manos se interpretan más que en otros partidos. Las quejas arbitrales van en función de si te benefician o perjudican. "No sabemos cuál es el criterio de las manos", dijo Carvajal al final del partido. Así funciona esto. Al Madrid le tocó sudar sangre hasta el final, en una acción, en el minuto 90, en la que Ramos se tiró a los pies de Bigas para evitar el empate. El tercero fue para Lucas Vázquez en una contra en el minuto 92 con el Eibar volcado en la portería de Courtois.

Foto: El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, durante su intervención en la Asamblea General (Efe)

Es mejor ir al bonito espectáculo. Cuando dos equipos saben a lo que quieren jugar, salen partidos tan divertidos y entretenidos como el que se vio en Ipurua. Eibar y Real Madrid hicieron honor al buen fútbol. En el que no se especula. El de dos equipos que salieron a ganar desde el primer minuto, donde todos los jugadores trabajan en ataque y en defensa, con intercambio de golpes, con intensidad, ritmo, velocidad de la pelota, fluidez y verticalidad para ir de área a área. El primer tiempo finalizó con tres golazos. Uno de Benzema, otro de Modric tras un jugadón del exquisito delantero francés y el de Kike García.

Exhibición de Benzema

Mendilibar y Zidane no fueron conservadores. Saben lo que quieren y cómo hay que interpretar los partidos para potenciar las virtudes y minimizar los defectos. La velocidad del partido fue brutal desde el inicio del encuentro. Se esperaba un Eibar agresivo en la presión alta, en el campo del Madrid, para robar la pelota, generar dificultades en la salida, ser incómodo. Apretó el Eibar y se encontró con un Real Madrid seguro, abierto, con Mendy y Carvajal, en los laterales; Lucas Vázquez y Rodrygo, en los extremos; Modric y Kroos más Benzema por el centro. El Madrid tejió buen fútbol con la precisión en el pase y al primer toque. La calidad desactivó la agresiva presión del equipo de Mendilibar.

En 13 minutos se vio, de nuevo, al mejor Madrid de la temporada. Rodrygo asistió a Benzema, con un pase elevado que superó a Bigas, el francés controló con la derecha y marcó con la izquierda ante la salida de Dmitrovic. Era el minuto cinco y el Madrid rompía la presión con el talento del joven brasileño y este instinto matador que tiene el ‘9’. El Madrid cogió alta velocidad. Todas las acciones eran de altísimo nivel, parecía imparable, intratable y quería más. Llegó el segundo en un robo de Lucas Vázquez a Kevin Rodrigues dentro del área, en la línea de fondo; el balón fue para Benzema y el francés hizo una maravilla. Regateó a Kevin Rodrigues en un palmo del campo, levantó la cabeza, dio el pase atrás a Modric y el croata fulminó a Dimitrovic. Era el minuto 12 y esto olía a goleada.

placeholder Benzema celebra con Lucas Vázquez un gol en Ipurua. (EFE)
Benzema celebra con Lucas Vázquez un gol en Ipurua. (EFE)

Benzema pudo hacer el tercero, al cuarto de hora, en un cabezazo cruzado. Parecía más fácil meter el balón en la portería que enviarlo fuera. Son las cosas del francés. Hace lo más difícil y hay ocasiones en que falla lo más fácil. El tercero podía haber provocado que el Eibar se rindiera. No fue así. Perdonó el Madrid y el Eibar no renunció a la batalla. Aumentó la presión, volcó la peligrosidad por la banda izquierda con las incursiones de Bryan Gil. Se tenían que multiplicar Lucas Vázquez y Carvajal para sujetar a este futbolista escurridizo y tenaz. El equipo de Mendilibar fue igualando el partido, el Madrid desaprovechando alguna contra para ampliar el resultado y en una de las tantas presiones altas del Eibar llegó el golazo de Kike García. Perdió Lucas Vázquez el balón en la salida, la pelota llegó a Kike y se transformó en algo parecido a Ronaldinho, Ibrahimovic u otro genio. Soltó una volea a la escuadra de Courtois fantástica. Un tanto que premió el mérito del trabajo del Eibar.

Era evidente que el cansancio podía aparecer en el segundo periodo, aunque se le notó menos al correoso Eibar. Algo más al Madrid, que volvió a perdonar el tercero en un uno contra uno de Rodrygo delante de Dmitrovic. Antes fue providencial el que más gasolina tiene en el equipo de Zidane. Mendy corrió para atrás para echar abajo una escapada en un contraataque de Bryan Gil. Aun así, la fatiga no disminuyó el gran espectáculo de los dos equipos entregados a la causa de ganar cada uno con sus armas. Zidane refresco el equipo con un doble cambio en el minuto 70: Asensio por Rodrygo y Fede Valverde por Modric. Marco Asensio tuvo la ocasión de hacer el tercero para cerrar el partido en una falta directa que pasó cerca del poste.

Fueron impresionantes el ritmo, las ganas y el esfuerzo que hicieron los dos equipos en un partido entretenido. Dos equipos con jugadores comprometidos para hacer sólido el bloque y dar rienda suelta a la inspiración para que se vean golazos de esta factura. La superioridad individual y técnica del Madrid la contrarrestó el ímpetu de un Eibar trabajado al detalle, en lo físico y en lo mental, por José Luis Mendilibar.

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