España empata ante una Suiza con diez la noche que Ramos falló dos penaltis (1-1)
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Decepcionante partido de la Selección

España empata ante una Suiza con diez la noche que Ramos falló dos penaltis (1-1)

Pobre actuación de una selección que comenzó bien, pero pecó de blandura y poca definición (como Ramos desde el punto de penalti). Gol salvador de Moreno al final del partido, ya contra diez jugadores

Foto: Ramos, en el momento de lanzar su segundo penalti. (Efe)
Ramos, en el momento de lanzar su segundo penalti. (Efe)

España no mete goles; ni siquiera Ramos de penalti. Después de aquel espejismo eufórico del 6 de septiembre (4-0 contra Ucrania), con los récords de Ansu Fati y el propio Ramos, la selección de Luis Enrique ha marcado tres goles en cinco partidos. El último, este sábado in extremis, salva la cara de un equipo con un panorama a corto plazo muy preocupante: el martes reciben la visita de Alemania en Sevilla. A medio plazo, sin embargo, tampoco se percibe optimismo: nadie ocupa el hueco dejado por David Villa hace ya demasiados años. El partido, en todo caso, pasará a la historia como la noche en la que Sergio Ramos falló dos penaltis (después de haber anotado 25 seguidos).

Con la sorprendente presencia de Unai SImón en la portería y un atractivo tridente ofensivo (Oyarzábal, Dani Olmo y Ferrán Torres) que garantizaba la superioridad numérica en medio campo, España firmó un buen y entretenido inicio de partido. Los locales, prudentes ante un rival de mucho mayor prestigio, observaron la mejor versión de la Selección, ágil en el juego a primer toque y punzante por banda, aunque sin crear ocasiones más claras que un chut de Ferrán Torres, el futbolista más desequilibrante del equipo, en el minuto 15.

Akanji y Embolo

España llegaba con mucha facilidad, pero su dominio duró veinte minutos. El central Akanji demostraba que es demasiado rápido para los extremos y Embolo, el mejor jugador del partido, comenzaba a amargar la noche a la defensa española: primero Reguilón y Pau Torres, en la primera parte, y después Sergi Roberto y Ramos en la banda contraria.

Los suizos celebran su gol. (Efe)
Los suizos celebran su gol. (Efe)

Suya, en internada desbordante por la derecha, fue la jugada del golazo de Freuler (al primer toque) a la media hora, cuando los de rojo habían equilibrado el desequilibrio inicial. Fue un golpe muy duro para los visitantes, de blanco, que habían desperdiciado su momento y eran incapaces de detener la pesadilla de Embolo por la derecha y la creciente participación en el juego de la estrella suiza, el volcánico Shaquiri.

La selección coral de Luis Enrique, con representantes de 9 equipos en la alineación, tenía más problemas de los previstos en el repliegue y sufría otro mal inesperado: cierta imprecisión en los pases. También una debilidad esencial que se agudizaría en la segunda parte (hasta que el seleccionador refrescó el equipo): una blandura generalizada en los rechaces y balones sin dueño. Con demasiado taconazo y poca contundencia en el césped, España llegaba al descanso con 0-1 tras dos ocasiones postreras (Oyárzabal y Ferrán) que volvían a reflejar la carencia endémica del fútbol español.

La entrada de Morata

España regresó al campo sin cambios en el once, pero con Oyarzábal de delantero centro en lugar de Olmo (que se escoró a la izquierda). Morata entró pronto por Fabián y España trató de ser más vertical, pero se descosió un poco más por la mitad, renqueante Busquets tras un par de entradas duras y menguante Merino (de buena primera parte) en su despliegue.

Morata provoca el segundo penalti y la expulsión de Elvedi. (Efe)
Morata provoca el segundo penalti y la expulsión de Elvedi. (Efe)

Tales eran los riesgos asumidos que Ramos salvó milagrosamente el 2-0 (tras un fallo grave de Unai Simón) en esa fase francamente preocupante de España, superada física y tácticamente, inoperante en demasiadas pelotas sin dueño. Un minuto después, el propio Ramos propició un penalti por manos que lanzó él mismo con la seguridad que daban 25 disparos seguidos anotados desde los 11 metros Ramos. Lo paró Sommer, sin embargo, en una buena estirada.

El abuso de Panenka

Luis Enrique dio entrada a Koke, Traoré y Canales (después también a Gerard Moreno). La selección recuperó la autoridad en el juego, enviando centros obsesivamente al área, con Ramos sumándose frecuentemente a la posición de delantero centro. Morata, que había reactivado el ataque español, provocó un segundo penalti (con roja a Elvedi) en el minuto 78. Volvió a lanzarlo Ramos, tras evacuar consultas con Luis Enrique. El andaluz lo lanzó a lo Panenka, pero raso y blando: un toque insignificante y petulante a los brazos de Sommer, el héroe del encuentro. Quedaban diez minutos más el descuento. España se lanzó en tromba al ataque y encontró un empate probablemente justo al final con un remate de Moreno tras jugadón de Reguilón por la izquierda.

Para asegurar su presencia en la final a cuatro de la segunda edición de la Liga de las Naciones, España tiene que ganar el martes a Alemania. Ni el partido en Suiza ni los últimos enfrentamientos contra clubes alemanes auguran un buen resultado: los equipos españoles ya no mandan en Europa, y la selección tampoco. Se cayó en Ucrania y se empató en Suiza contra diez.

Sergio Ramos se convierte en el jugador europeo con más internacionalidades en toda la historia, pero importa poco: esta noche se hablará de sus penaltis fallados. Y los próximos días, con mayor reposo, de por qué España no encuentra un delantero titular indiscutible que, entre otras cosas, pueda lanzar un penalti con confianza. Quizá así no igualaría la peor racha como visitante en medio siglo.

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