Un equipo insuficiente y mediocre

El Barça juega horriblemente en Getafe, pierde y vuelve al victimismo (1-0)

El espejismo de un cambio radical por la llegada de Koeman se difumina completamente en un encuentro paupérrimo de los culés. El holandés se distrajo con quejas menores tras el final del partido

Foto: Messi conversa con el árbitro en presencia de Piqué. (Efe)
Messi conversa con el árbitro en presencia de Piqué. (Efe)

Lo peor del Barça no es perder contra el Getafe; un mal día lo tiene cualquiera. Lo peor es volver a tener la sensación de no saber a lo que juegan, que no hay plan ni idea, ni entusiasmo. Que lo de Koeman tampoco funciona, que este Barcelona tampoco encuentra su sitio. El conjunto culé firmó un partido penoso con una segunda parte en la que ni siquiera disparó a puerta y el técnico a la desesperada metió mano en el minuto 62’ y en el 80’ con unos cambios que desordenaron aún más a un equipo que terminó jugando con un 4-1-5 o algo parecido y con una ausencia de ánimo y alma que no auguran nada bueno. Un desastre, vaya.

Koeman, que en la previa lanzó el “aquí mando yo” ante las palabras de Griezmann después de jugar con su selección, terminó colocando al francés de ‘9’ y con Messi en la derecha. Una invitación en toda regla para el delantero, un ¿Lo quieres? Pues ahí lo tienes, que Griezmann no aprovechó en absoluto porque en la ocasión más clara del Barça en todo el partido ‘el principito’ envió el balón a las nubes después de un buen pase de Pedri, que fue sin duda lo único bueno que le pasó al equipo.

De Jong comete el penalti contra Djené. (Efe)
De Jong comete el penalti contra Djené. (Efe)

Y pese a todo, con 1-0 en el marcador, después del gol que Mata marcó de penalti en el 56’ porque un horrible De Jong atropelló a Djené dentro del área, Koeman retiró al bueno, a Pedri, en el 62’ y a un Dembélé que disputó su primer partido de titular después de su última lesión y que no se enteró en ningún momento de lo que iba el partido. Griezmann, que era una calamidad, siguió hasta el 80’, en el que fue sustituido por Trincao porque las jerarquías, y no los méritos, siguen valiendo en este nuevo Barça: como la nueva normalidad, está a años luz de ser ideal. Es eso, o que Koeman se está cargando de razones para dejar al francés en el banquillo y que no pueda decir ni esta boca es mía… El tiempo lo dirá.

El victimismo culé

En estos tiempos inciertos, si algo se mantiene estable es el victimismo culé. En el minuto 40’ Nyom le puso el codo a Messi, el árbitro le pitó falta, pero no le enseñó tarjeta. Junto a una falta a Pedri que el árbitro tampoco vio y después de que el Real Madrid perdiera en otro partido penoso ante el Cádiz, el posible candidato a las elecciones del Barça y ex presidente, Joan Laporta, publicó en twitter: ¡Clamoroso el codazo a Messi!!!! Era roja y no le ha sacado ni amarilla!!!! Debe ser que el árbitro está enfadado porque ha perdido el Madrid… Cuánto trabajo se deberá hacer…”

El populismo de Laporta era de esperar teniendo en cuenta los antecedentes. Lo inesperado es que el discurso de Koeman tras el encuentro fuera también por el camino de la queja. Desde: “No sé si era penalti o no, pero era buscado”, al “no me gusta hablar de los árbitros, si ves el partido, las faltas, las tarjetas, cada uno puede opinar sobre esto, pero intentábamos jugar y tener el ritmo de partido y no hemos podido hacerlo”, para terminar con un “no sé si ha habido VAR esta noche”. La única crítica hacia su equipo fue que en la segunda parte no habían entrado bien y tuvieron pocas ocasiones.

Antoine Griezmann se retira del campo. (Griezmann)
Antoine Griezmann se retira del campo. (Griezmann)

Nada sobre el pobre papel de Griezmann, de Dembelé, de De Jong, de no ser capaces de disparar a puerta en toda una segunda parte, del barullo en los minutos finales, de un Messi que es terrenal y no está para trotes y que el Getafe les pudo rematar con un tiro de Cucurella que atajó Neto en el 80’ y otros dos de Cucho; uno al palo y otro que lanzó a las nubes a punto de terminar el encuentro.

Lamentarse sobre la falta de educación y el juego sucio de Nyom, como hizo Koeman después del caos visto en la segunda parte con un último cambio de Riqui Puig en el 86’ para colocarle de mediocentro, es legítimo pero estéril. Este Barça es insuficiente, mediocre y un más de lo mismo que, por cierto, terminó con un 2-8 la temporada pasada (por si a alguien se le ha olvidado).

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
9 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios