SE HAN QUERELLADO CONTRA TEBAS

Hablan los pequeños accionistas de LaLiga: "Tenemos que refundar nuestro fútbol"

El Confidencial entrevista a Emilio Abejón, secretario general de FASFE, quienes anunciaron una querella criminal contra el presidente de LaLiga por sus relaciones y vínculos en el caso Fuenlabrada

Foto: Javier Tebas, en una imagen de archivo. (EFE)
Javier Tebas, en una imagen de archivo. (EFE)

La transformación del fútbol en las últimas décadas no es del gusto de todos. Su desarrollo también ha generado una corriente crítica entre los propios aficionados, que claman porque se ponga freno a la financiarización y comercialización extrema del deporte. Es lo que hace la Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español (FASFE), desde donde reivindican una refundación del modelo futbolístico imperante, cooptado por los grandes fichajes y operaciones multimillonarias.

Un modelo que la crisis propiciada por el coronavirus ha dejado tocado y, está por ver, si hundido. Prueba de este golpe, sostienen en esta organización, es el inicio prematuro de las ligas profesionales de fútbol, que tuvo como episodio crítico el viaje del Fuenlabrada a Coruña con varios positivos por covid en la plantilla. Aquello fue la punta del iceberg y ahora FASFE ha anunciado una querella criminal contra el presidente de La Liga, Javier Tebas, por los delitos de lesiones dolosas, contra los derechos de los trabajadores, negociaciones prohibidas, corrupción en los negocios y delito societario.

Emilio Abejón, secretario general de la organización, atiende a El Confidencial para explicar la motivación de la denuncia y analizar la situación del fútbol en España en plena pandemia.

Emilio Abejón, durante un acto. (Román Casado)
Emilio Abejón, durante un acto. (Román Casado)

PREGUNTA. ¿Por qué han decidido denunciar a Javier Tebas?

RESPUESTA. Después del extraño inicio de Liga, forzado por la necesidad que tienen los clubes de no perder los ingresos televisivos, llegó el viaje del Fuenlabrada a Coruña. Es un escándalo que se permitiera trasladar un foco de contagio a otra ciudad. Ahí entró la duda de qué estaba sucediendo, porque ya se habían tomado decisiones que iban en contra la integridad y usos habituales de la competición, como retrasar solo uno de los partidos. Tendrían que haber sido todos a la misma hora al ser la última jornada y haber mucho en juego.

Luego se descubre que el Fuenlabrada ha tenido una serie de tratamientos favorables porque se ha saltado clarísimamente y de forma impune el control financiero de La Liga, cuya aplicación estricta ha llevado a otros clubes al descenso administrativo. A esto se suma que mantienen unas relaciones increíbles con Javier Tebas, que van más allá del vínculo familiar con el secretario del consejo de administración del Fuenlabrada, porque su despacho profesional tiene contacto con el club. Al menos hay un contrato de asesoramiento y se han filtrado audios en los que aparentemente el presidente de La Liga les indica de qué forma realizar determinadas operaciones societarias.

"Algunos delitos están basados en las propias declaraciones de Tebas y seguramente se traducirán en un procesamiento"

Nosotros no tenemos nada contra el Fuenlabrada, pero creemos que sus propios aficionados tienen que estar preocupados por cómo lo gestionan sus dirigentes y su connivencia con Tebas. Si hay un desequilibrio competitivo porque se permiten determinadas prácticas que a su vez juegan con la capacidad de supervivencia de otros clubes, los aficionados entendemos que debemos querellarnos. La competición solo es justa y creíble si todos jugamos al mismo nivel, sin depender de las relaciones que tenga un club con el presidente de La Liga.

Habrá que ver también la actuación de la Fiscalía, que está investigando algunas de estas cuestiones y ver qué recorrido tiene. Algunos delitos están basados en las propias declaraciones de Tebas y seguramente se traducirán en un procesamiento.

P. ¿La vuelta del fútbol ha sido precipitada?

R. El modelo de fútbol de élite que ha ido tomando forma y es hegemónico hace que los clubes sean muy dependientes del negocio televisivo. Cuando tienes muchos huevos en esta cesta, haces lo que sea porque no se rompan e, incluso, fuerzas un arranque de temporada totalmente anómalo. Eso se hace sencillamente por salvar una parte de los ingresos. Las cantidades de dinero que ha traído la televisión han sido ingentes, sobre todo después del contrato centralizado tras el real decreto de 2015, que los ha multiplicado. Eso no se ha dedicado a fortalecer los clubes, sino a grandes salarios de jugadores y pago de sus traspasos.

El fútbol ha crecido en nuestro país y otros muchos por la identificación del club con una comunidad de aficionados a la que ahora han quitado de un plumazo de todos lados. Muchas veces ni podemos ir a los partidos porque los ponen en horarios impracticables para nosotros, pero buenos para la televisión. Además, con un precio cada vez mayor, porque el aumento de ingresos tampoco ha derivado precisamente en una bajada de las entradas.

Fotografía del Deportivo-Fuenlabrada, un partido repleto de polémica extradeportiva. (EFE)
Fotografía del Deportivo-Fuenlabrada, un partido repleto de polémica extradeportiva. (EFE)

P. En FASFE defienden que el fútbol no se tiene que reiniciar, sino refundar. ¿En qué se traduciría esa refundación?

R. El fútbol se dirige, si no lo ha hecho ya, a ser una actividad que parasita a la vida y a la sociedad, cuando debería ser todo lo contrario: una fiesta, una exaltación de los valores del deporte. Los clubes son entidades sociales y, como tales, se deben a la sociedad. Por eso hay que conseguir que el fútbol como deporte sea capaz de crear identidad y transmitir valores a sus propias comunidades con actividad social, actividad cultural y trabajo con la juventud. La parte social es como mínimo tan importante como todas las demás.

El modelo también tiene que redimensionarse económicamente y, por ejemplo, diversificar las fuentes de ingresos para que no dependan tanto de la televisión. Hace décadas, los abonos y los ingresos del día de partido eran el principal ingreso de los clubes, pero ahora es al revés: en los clubes de Primera, el 80% de los ingresos son televisión. También es cierto que los equipos más grandes tienen estadios mayores y cobran precios más altos de entrada, por lo que dependen algo menos. De todos modos, perder un 20% de ingresos es un palo muy gordo para cualquier empresa por lo que, económicamente, hemos pasado de ser imprescindibles a muy importantes para la supervivencia y estabilidad de los clubes.

"El fútbol sin espectadores es una cosa bastante insulsa y pierde bastante atractivo, como estamos viendo"

El fútbol tiene que volver a mirar hacia su propia comunidad de seguidores, se tiene que volcar en su propia gente, que fue la que la fundó y financió económica y sentimentalmente. Es la que ha hecho que los clubes y el fútbol español sean lo que son ahora. En el momento en el que falla la televisión, es a quien tienen que volver. Incluso si quieren venderlo como entretenimiento televisivo, el fútbol sin espectadores es una cosa bastante insulsa y pierde bastante atractivo, como estamos viendo.

P. ¿El fútbol español está preparado para una crisis como la que viene?

R. Es la gran incógnita. De la última gran crisis el fútbol salió razonablemente bien porque coincidió con un 'boom' de la televisión y la centralización de los derechos de retransmisión. Ahora la crisis va a ser más profunda porque el contenido futbolístico no va a ser tan imprescindible para las plataformas y probablemente decline un poco. Está claro que la situación no es tan boyante como se creía, porque no se puede permitir ni unos meses de parada. Solo hay que ver este reinicio de la competición, totalmente fuera de lugar.

Los aficionados llevamos más de seis meses sin ir al estadio y nos quedan todavía otros tres o cuatro, en las previsiones más optimistas. Partimos de que estamos fuera del fútbol y esa parte de ingresos se va a reducir. Este año ya hubo que devolver parte de los abonos y no se pudieron vender entradas en los partidos del último tercio de Liga. Aparte, la merma de ingresos que va a sufrir la ciudadanía puede hacer disminuir su gasto en fútbol y se van a perder otros ingresos importantes, como los de comercialización.

P. Hace meses propusieron recapitalizar los abonos para convertirlos en acciones del club. ¿Qué acogida ha tenido esta idea?

R. En estos momentos conviene crear más vínculo con la afición. En vez del derecho a reembolso por el abono no consumido, que puede llegar a hacer un quebranto de tesorería a los clubes, pensamos lo siguiente: ¿por qué no convertir eso en acciones? Técnicamente es sencillo. Se reconoce la deuda y una vez es vencida, líquida y exigible, se cumplen los requisitos para que una junta de accionistas vote una ampliación de capital compensando esos créditos con fondos propios.

Cada club es un mundo como para generalizar algo así, pero ninguno está trabajando algo parecido excepto el Málaga, que tiene una situación muy complicada, y el Recreativo de Huelva, que lo está trabajando con Supporters Trust, que son miembros de FASFE. No nos consta ningún otro ni nadie más se ha puesto en contacto con nosotros, que ofrecemos nuestros conocimientos en la materia y las experiencias de otros países europeos donde se han hecho operaciones similares.

Tebas, en una imagen de archivo. (Reuters)
Tebas, en una imagen de archivo. (Reuters)

P. Si esa recapitalización sucediera en grandes equipos, ¿no se correría el riesgo de pagar sueldos astronómicos a costa del aficionado de a pie?

R. Los futbolistas son los artistas. Tienen un tipo de vida laboral muy peculiar, muy corto, y deben estar bien remunerados, pero en todas las categorías y contratos profesionales, incluso en las consideradas no profesionales. Es verdad que los incrementos de ingresos de los clubes terminan yendo en buena parte a pagar salarios de futbolistas que en muchos casos son muy altos, por lo que defendemos una moderación salarial: un futbolista de élite puede vivir bastante bien sin ganar decenas y decenas de millones de euros. Los límites salariales probablemente van en contra del derecho comunitario, pero sí se podrían controlar. De todos modos, no consideramos una medida así mientras se siga apretando por la vía de aumentar ingresos, porque eso significaría que los clubes se convertirían en empresas que dan pingües beneficios a repartir entre sus dueños, sin arriesgar dinero ni revertirlos en fútbol.

Por otro lado, debe haber una racionalización del mercado de traspasos, que es el otro gran capítulo donde se suele ir el dinero, con muchos intermediarios que se llevan incluso un 20% de la operación. Cuando son grandes fichajes, estamos hablando de millones y millones de euros que salen del bolsillo del aficionado, entre otros lados, pero que se pierden por el camino.

P. También hablan de un reparto "más democrático" de los ingresos del fútbol. ¿En qué consistiría?

R. El fútbol es un todo. No es la Primera ni la Segunda División o las competiciones europeas. Son todas las categorías base, las ligas amateur, las de formación... La élite es un porcentaje mínimo del fútbol que no existiría sin la formación, donde también hay pequeñas escuelas que hacen labor social en sus pueblos, ciudades o barrios. El sistema actual de reparto de ingresos hace que haya una cantidad obscena de millones en la élite. Entre Primera y Segunda hay unos mil futbolistas y 43 clubes. En España, en cuanto bajas de lo considerado no profesional, ya hay clubes con grandes carencias, deportistas mal pagados o que no cobran nóminas puntualmente...

"La Premier League nació como una forma de apropiarse solo de los ingresos televisivos y no repartirlos con el resto de categorías profesionales"

Todos esos ingentes recursos que vienen de la televisión o la comercialización deberían fluir hacia abajo. A partir del real decreto de 2015 y el Pacto de Viana se ha trabajado en esa línea y parte de los ingresos que recibe LaLiga los va a filtrar al fútbol que gestiona la Real Federación Española de Fútbol, y también a otros deportes. Es interesante que haya una solidaridad del fútbol, el deporte que más genera, con otros que tienen una utilidad social y cuya práctica ha de ser promovida. Eso está bien y se debería profundizar más en esa idea.

Cuando se segrega una parte del fútbol, la parte profesional, para que la gestione una entidad que encima está constituida solo por los clubes que juegan en esas categorías, se tiende a desequilibrar el fútbol. En España es muy bestia, pero también en Inglaterra. La Premier League nació como una forma de apropiarse solo de los ingresos televisivos y no repartirlos con el resto de categorías profesionales. Es la historia del fútbol en las últimas décadas.

P. Los grandes fichajes se han ido comiendo las oportunidades de los canteranos en estas últimas décadas. Ahora ya no habrá dinero para esas operaciones ¿Se volverá a dar la vuelta a la situación?

R. Hay que fomentar la cantera, es importante y como aficionados nos gusta que se haga, porque un futbolista de cantera normalmente tiene una mayor identificación con el club y, además, restringe la locura de los mercados de fichajes y los intermediarios. Hay que tener en cuenta que los futbolistas que se contratan han sido formados en alguna parte por otros clubes.

Es un caso claro de los conflictos de intereses de los agentes: hay tanta gente que está pescando dinero en los grandes fichajes y operaciones de traspaso que muchos gestores tienden a preferir un fichaje en el que gastan varios millones de euros a un chaval de la cantera. Incluso el chaval de la cantera es traspasado por varios millones en los que también aparecen estos intermediarios. Es un problema característico del mal gobierno de nuestro fútbol. Los clubes de nuestro país están sometidos al albur de una serie de agentes y toman decisiones sobre la valoración de sus plantillas que quizá no son lo mejor para el propio club.

Irene Lozano, Javier Tebas y Luis Rubiales, reunidos para planificar el sorteo del calendario. (EFE)
Irene Lozano, Javier Tebas y Luis Rubiales, reunidos para planificar el sorteo del calendario. (EFE)

P. Para acabar, ¿qué futuro le queda al fútbol no profesional en España?

R. Hacer una PCR a las plantillas más el personal técnico y de apoyo por cada partido puede rondar los 4.000 o 5.000 euros. Eso no lo puede aguantar durante 15 o 20 partidos un club de Segunda B, excepto las filiales de los equipos de élite. Es una situación en la que no se puede aplicar el mismo protocolo, es imposible, porque buena parte de los futbolistas no pueden estar concentrados porque son personas que trabajan aparte, no viven en burbujas como los de élite.

Con el dinero de la televisión tenía sentido económico el rearranque... ¿Pero para quién van a jugar en Segunda B? Ni para la televisión ni para el público en el estadio. ¿Para qué existe ese partido? Es la nada total. Esperemos que esto se supere pronto y el fútbol vuelva, pero también que todo esto nos dé que pensar y refundemos el fútbol. O hay un salvamento, que solo podría venir de los derechos televisivos de Primera y Segunda, o va a haber quiebras en Segunda B y Tercera. Lo estamos viendo ya y es una pena: si la base es débil, el fútbol es un gigante con pies de barro.

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