NUEVO CONVENIO COLECTIVO DEL FÚTBOL FEMENINO

Eva Navarro, entre el mal gusto del Levante y los miedos del Real Madrid

Firmado un nuevo Convenio Colectivo del Fútbol Femenino, además de una sentencia de la Audiencia Nacional, la murciana está libre, pero su ex equipo le mete presión y el Madrid no se decide a ficharla

Foto: Eva Navarro, junto al presidente del Levante UD, Quico Catalán (Levante UD)
Eva Navarro, junto al presidente del Levante UD, Quico Catalán (Levante UD)

El asunto es tan farragoso que es normal que aburra. Sin embargo, se trata de los derechos de las futbolistas españolas, algunas de ellas directamente afectadas por una retención encubierta que les impide elegir libremente su destino y les obliga a pagar unas cantidades completamente desproporcionadas a los clubes donde se formaron. Un asunto, en definitiva, que al deporte femenino debería servirle para comprobar lo poco o nada que importan las mujeres, más allá del postureo de políticos y políticas.

Resulta que el pasado 18 de febrero, más de un año después del inicio de las negociaciones, la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino (ACFF) y los sindicatos AFE y Futbolistas ON firmaron el I Convenio Colectivo del Fútbol Femenino, aunque UGT, que también había formado parte de la Mesa Negociadora, decidió no firmarlo por entender que a última hora AFE abusó de su mayoría para imponer una cláusula que vulneraba preceptos legales.

Fue a raíz del juicio por la polémica Lista de Compensación celebrado el pasado 16 de julio en la Audiencia Nacional, donde Futbolistas ON denunció a ACFF y AFE, y la publicación en El Confidencial del documento que demuestra la impugnación de UGT, cuando desde la Dirección General del Trabajo —y es de suponer que a su vez a esta desde el Gobierno dado el ridículo que estaban haciendo— llamaron a capítulo a los protagonistas de este sainete para que se buscara urgentemente una solución. Así, AFE no tuvo más remedio que aceptar las condiciones para que UGT pudiera firmar el convenio, aunque lógicamente hablamos ya de uno nuevo. Con el mismo texto, salvo la modificación de las reglas de composición de futuras comisiones negociadoras, y que, en principio, se publicará en el BOE en septiembre.

¿Les da vergüenza anunciarlo?

Sin embargo, aunque resulta que casi dos años después parece que por fin habrá Convenio Colectivo del Fútbol Femenino, sorprende que ninguna de las partes, ni ACFF, ni resto de clubes ni ninguno de los tres sindicatos implicados, hayan informado de nada, es de suponer que por vergüenza, aunque en el caso de AFE posiblemente sea, además, para no quedar en evidencia. De este modo, mientras al colectivo de jugadoras se le tiene desinformado cuando no engañado, varias de ellas siguen a la espera de conocer su futuro precisamente por este desconocimiento o, lo que sería casi peor, porque algunos no se quieren enterar.

Como quiera que, según los expertos, la retroactividad de un convenio colectivo no puede afectar a situaciones ya consumadas, la Lista de Compensación se queda en una especie de limbo, más allá de que la propia sentencia de la Audiencia Nacional recoge el mayoritario rechazo de las jugadoras afectadas. Y es que no puede afirmarse que la compensación por la formación sea una cláusula favorable a las futbolistas y ello permitiría una aplicación retroactiva, sino que esta cláusula se introduce en beneficio de los clubes, que supuestamente han formado a las jugadoras, imponiéndoles una compensación económica que ellos percibirán una vez finalizado el contrato de trabajo con la futbolista, por parte del club que quiera ficharla.

Representantes de las partes que firmaron el Convenio Colectivo del Fútbol Femenino de la que AFE excluyó a UGT
Representantes de las partes que firmaron el Convenio Colectivo del Fútbol Femenino de la que AFE excluyó a UGT

Por si todo esto fuera poco, la Comisión Paritaria del Convenio Colectivo a publicar lógicamente es diferente de la que recibió la Lista de compensación parcialmente anulada por la Audiencia Nacional. De este modo, es normal que la RFEF no vaya a exigir la acreditación del pago de la cláusula por el club adquirente para dar validez a la licencia de las futbolistas implicadas. Una postura que no es sino una consecuencia del efecto puramente contractual entre clubes asociados a la ACFF y futbolistas afiliadas a AFE y Futbolistas ON incluidas en la citada lista, que al no tener eficacia normativa, no se pueden vincular a la reglamentación de la RFEF.

El Levante y la atención médica

Sirva el caso de Eva Navarro, por cuyo traspaso a pesar de acabar contrato el Levante UD pide 500.000 euros, quien la semana pasada recibió un ultimátum basado en el Artículo 20 del Convenio Colectivo y con fecha límite este lunes 10 de agosto para comunicar si va a ejecutar el referido derecho de seguir prestando sus servicios en el Levante UD con las condiciones que le ofrecieron. A diferencia de su compañera Ona Batlle, que decidió marcharse al Manchester United para no tener que pagar los 500.000 euros que el Levante también pedía por ella, la delantera murciana también ha dejado claro que no quiere renovar y maneja varias ofertas, entre ellas una del Real Madrid, aunque siempre a expensas de irse con la carta de libertad.

Claro que lo más triste es que desde el Levante se le comunicó también que únicamente podrá continuar con los servicios médicos del club en el tratamiento de la lesión que padece hasta la referida fecha, en caso, claro está, de no comunicar su continuidad. Y es que, efectivamente, Eva Navarro tuvo que ser intervenida quirúrgicamente después de una luxación en el hombro derecho que se produjo en uno de los últimos entrenamientos, es decir, todavía como una trabajadora más del club levantino y ahora también le quieren pisotear ese derecho.

Eva Navarro celebra un gol con el Levante UD. (EFE)
Eva Navarro celebra un gol con el Levante UD. (EFE)

Aunque con el nuevo Convenio Colectivo firmado por UGT poco más hay que decir, cabe recordar que el 21 de julio la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional declaró el carácter extraestatutario del Convenio Colectivo, su eficacia limitada a los firmantes, sus asociados/afiliados y quien decidiera expresamente adherirse, y, por tanto, que la Lista de Compensación no era aplicable a futbolistas y clubes no adheridos o asociados a las organizaciones firmantes del Convenio Colectivo, a saber, Real Madrid, FC Barcelona y Athletic de Bilbao.

Dicho esto, la pregunta es ¿a qué se supone que esperan el Real Madrid y el FC Barcelona para fichar a Eva Navarro y Damaris Egurrola, con quienes han negociado pero no terminan de cerrar sus respectivas contrataciones? ¿Se imaginan algo así en el fútbol masculino? Evidentemente, no. Pero esta es la cruda realidad del fútbol femenino, en el que los dos grandes —además del Athletic por pura inercia— no pertenecen a la ACFF por ser contrarios a Tebas en LaLiga y, en cambio, AFE, el sindicato mayoritario, va de la mano con la patronal y en contra de quienes se supone que debería representar. Un auténtico despropósito que las futbolistas no se merecen.

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