Manchester colma la paciencia del Madrid: "Bale no volverá a manchar esta camiseta"
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Manchester colma la paciencia del Madrid: "Bale no volverá a manchar esta camiseta"

La renuncia al viaje a Inglaterra exaspera a Florentino Pérez y da un arma al club, que podría forzar un despido procedente por “una falta muy grave”

placeholder Foto: Bale, con una mascarilla, en un entrenamiento (Reuters).
Bale, con una mascarilla, en un entrenamiento (Reuters).

Gareth Bale no volverá a enfundarse la camiseta del Real Madrid. “No volverá a mancharla”, se ha escuchado en las últimas horas en los despachos del club. Las imágenes del galés jugando al golf en Madrid plácidamente el viernes mientras sus compañeros estaban concentrados antes de jugarse el pase a los cuartos de final de Liga de Campeones han colmado la paciencia de Florentino Pérez y los directivos blancos.

Horas antes de hacerse públicas esas imágenes, Zinedine Zidane, cansado de la actitud del futbolista, revelaba en rueda de prensa que fue el propio Bale quien se descartó de la convocatoria tras una conversación en la que pidió al técnico no viajar con el resto del equipo sabiendo que no iba a disponer de oportunidades. “Gareth ha preferido no viajar a Manchester”, reveló con su naturalidad habitual Zidane, activando una bomba que obliga al Real Madrid a vender a un futbolista convertido en un problema para el club. Su falta de compromiso y profesionalidad quedaba de manifiesto al revelar la petición del jugador. Zidane traspasaba así el problema de Bale a la directiva.

Alejado del grupo

En el vestuario hace mucho que se han desentendido del galés, cuya pasividad le ha llevado a faltar a cenas de plantilla y reuniones en las que se trataron temas importantes. Sus compañeros muestran indiferencia hacia Bale, a quien ni el intento de Sergio Ramos de integrarlo en el grupo logró evitar esa dejadez Una falta de compromiso que podría incluso provocar una suspensión de empleo y sueldo por su negativa a entrar en convocatorias como la de Leganés o a estar disponibles para viajes como el de Manchester.

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Bale, en San Mamés, durante el Athletic de Bilbao-Real Madrid (Reuters).

Se ha estudiado incluso la posibilidad de plantear un despido procedente por parte del Real Madrid, algo que sería lícito (puesto que lo que ocurrido se puede considerar una falta muy grave). Así está recogido en el convenio colectivo vigente entre la patronal y la Liga, que expiró el pasado 30 de junio, pero ha sido prorrogado hasta la firma de uno nuevo. De momento en el Real Madrid prefieren no tensar la cuerda, pero se guardan esa bala de plata para usarla si fuera necesario en algún momento.

El galés muestra desde hace tiempo una actitud indolente y se aferra a un contrato que le convierte en el jugador mejor pagado de la plantilla, con un sueldo de 15 millones netos de euros anuales (que se incrementarán hasta los 17 antes de que concluya su contrato con el Real Madrid en 2022). Gareth vive una dolce vita tras ser relegado por Zidane a un rol irrelevante, arrinconado en el banquillo, optando incluso por no viajar a para ahorrarse las incomodidades del desplazamiento.

Premier, China o EE. UU.

Ante esta actitud impropia de un jugador del Real Madrid, en los despachos se ha tomado la decisión de impedir que “siga manchando la camiseta del club” y el galés no volverá a vestirla. En estos momentos se sondea el mercado en busca de una oferta que deje algo de dinero en las arcas del club, aunque la prioridad “es sacar a Bale del Real Madrid lo antes posible”. Y parece que Inglaterra, China y la MLS son los mercados que estarían más interesados. El jugador se niega a salir, agarrado a su contrato, pero Florentino se ha cansado de él y el episodio de Manchester ha agotado su paciencia, además de provocar un profundo malestar entre algunas leyendas del club que han tachado de intolerable lo ocurrido. Y hasta algún compañero se ha extrañado de que el Real Madrid permita a Bale actuar así.

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Desde que el fútbol regresó del confinamiento, Bale ha jugado poco más de 100 minutos, siendo titular en un solo partido, ante el Mallorca, y marcando su último gol con la camiseta del Real Madrid el 22 de enero en el campo del Unionistas en Salamanca. La historia contará que no volvió a marcar con la camiseta del Real Madrid, porque los despachos han decidido que no la vista más. Y el vestuario y Zidane, que ya están de vacaciones, confían que esta vez sea la definitiva.

En el Bernabéu se han cansado de las medias verdades de su agente, Jonathan Barnett, quien ha desafiado públicamente a Florentino y a Zidane con sus declaraciones (además de intoxicar hablando de ofertas que nunca llegaron). Pero Barnett avisó hace no mucho en la BBC: “Bale está feliz en el Real Madrid y con la idea de seguir dos años más. Gareth no busca sobrevivir a Zidane. El señor Zidane ha tenido mucho éxito. No hay odio hacia él. Él entrena todos los días bien, es uno de los mejores jugadores del mundo y no saldrá a préstamo a ningún sitio”. Habrá batalla, pero en esta ocasión Florentino se guarda una bala de plata.

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