JOSÉ RAMÓN SANDOVAL, EN EL ALFREDO DI STÉFANO

Un sobrino de Florentino celebró el título del Madrid saltándose el protocolo de LaLiga

Además del privilegio de estar donde solo un puñado de madridistas pudieron hacerlo, dadas las delicadas circunstancias por el Covid-19 fue una irresponsabilidad y un pésimo ejemplo

Foto: El sobrino de Florentino Pérez, con la copa de campeón de Liga ganada por el Real Madrid, en Valdebebas
El sobrino de Florentino Pérez, con la copa de campeón de Liga ganada por el Real Madrid, en Valdebebas

Las imágenes no dejan lugar a dudas y su exhibición en redes sociales confirma la inconsciencia del protagonista, pero también la irresponsabilidad de quien o quienes le permitieron estar donde —y, sobre todo, cómo— presuntamente no debía. Por más que tuviera autorización del Real Madrid para estar el pasado jueves en Valdebebas al ser familia de quien es, José Ramón Sandoval, sobrino político del presidente Florentino Pérez, no cumplió el riguroso protocolo de LaLiga contra el Covid-19 al celebrar el título del equipo blanco en el césped del Alfredo di Stéfano sin ningún tipo de protección.

Aunque solo sea por aquello de que a Florentino le gusta quedar siempre por encima de Tebas, es cierto que el Real Madrid puso en marcha su propio protocolo de seguridad, hasta el punto de que nadie podía acceder a sus instalaciones sin haberse hecho antes una prueba PCR. Es de suponer que el sobrino de Florentino se sometería a uno, aunque lo que es evidente, y así se encargó de airearlo José Ramón Sandoval en su cuenta de Instagram, es que accedió a una zona a la que LaLiga no permitía y no guardó medidas obligatorias como llevar mascarilla o incluso guantes, con los riesgos de contagio que ello conlleva.

Más que un privilegiado, que también, lo suyo fue además un agravio comparativo, especialmente hacia todos aquellos miles de madridistas que no pudieron ver en directo a su equipo proclamarse campeón de Liga ante el Villarreal, ni tampoco celebrarlo en las gradas y con sus jugadores, como a buen seguro les hubiera gustado. Una cosa es que tu tío, por ser quien es, te enchufe para ser recogepelotas en el Santiago Bernabéu y otra muy distinta que puedas unirte a la reducidísima celebración en la que no pudieron estar ni los familiares de los futbolistas del Real Madrid. Puestos a pedir explicaciones, quizás Manolo Redondo, director de gabinete de presidencia, las pueda dar...

El protocolo de LaLiga lo deja claro

El protocolo de LaLiga no puede estar más claro: mascarillas, guantes, hidrogel, la mal llamada distancia social pues en realidad la distancia debe ser física. Antes de disputar el partido, test a todos los futbolistas convocados. En cuanto a los viajes, un sistema para tener hoteles de concentración exclusivos para los equipos, sin riesgo de contagio para las horas previas a los partidos. Desplazamientos a los estadios en dos autobuses y toma de temperatura, uno a uno a todos los jugadores, antes de poder entrar en las instalaciones.

Las estrictas medidas sanitarias obligan también a que todos los futbolistas, miembros del cuerpo técnico y empleados de los clubes accedan a los estadios e instalaciones con mascarilla y guantes, mientras que el equipo arbitral debe acreditar haber realizado sus pruebas médicas en las 24 horas anteriores al partido. Antes de saltar al calentamiento y justo antes del partido, tanto los jugadores de ambos equipos como el árbitro se lavan las manos con hidrogel alcohólico.

José Ramón Sandoval, de recogelotas en el Bernabéu, en su cuenta de Instagram
José Ramón Sandoval, de recogelotas en el Bernabéu, en su cuenta de Instagram

La zona verde, solo para 94 personas

Además, todos los campos están divididos en tres zonas: verde, azul y roja. La primera abarca desde el acceso exclusivo a futbolistas hasta el terreno de juego, incluyendo los vestuarios y salas anexas. A esta zona tienen acceso un total de 94 personas en Primera División (46 futbolistas) y 92 en Segunda. Toda la zona se desinfecta 24 horas antes del partido, lo mismo que los vestuarios y sus salas anexas, para después ser precintados hasta su posterior uso.

La zona azul corresponde a las gradas, tribuna, preferencia e interior de la instalación, donde puede permanecer el personal necesario para que se dispute el partido, así como los representantes autorizados de los clubes. En total, unas 105 personas entre los dos clubes y es aquí desde donde se supone que el sobrino del presidente del Real Madrid siguió el partido, aunque una vez que este terminó saltó al terreno de juego para unirse a la celebración del equipo. Es decir, que se pasó de zona.

Sabido es también que la zona mixta para las entrevistas a los protagonistas pasó a tener una presencia mínima de medios de comunicación. Por último, la zona roja es la exterior del estadio, sus aledaños e inmediaciones, donde apenas pueden estar unas 30 personas. Una zona que no debe estar abiertas ni en las horas previas ni durante el encuentro, lo mismo que las áreas de restauración, merchandising, el museo o la tienda oficial del club.

El sobrino de Florentino Pérez, a pie de campo junto a Courtois
El sobrino de Florentino Pérez, a pie de campo junto a Courtois

El ejemplar comunicado del Real Madrid

Después de ver a José Ramón Sandoval campando a sus anchas por el Alfredo di Stéfano se antoja ridículo que no haya saludo entre equipos, ni con el equipo arbitral, ni foto de la alineación o intercambio de banderines. Que incluso las protestas al árbitro deban realizarse respetando una mínima distancia de seguridad y que el balón sea desinfectado antes del partido, como el resto que se utilicen durante el encuentro. Por último, tanto al descanso como al final del partido, los equipos deberán cambiarse completamente la vestimenta, la cual se deposita en un contenedor para que sea desinfectada.

Pues sí, mientras el Real Madrid, una institución siempre ejemplar, daba una lección de responsabilidad y civismo al pedir a sus socios y aficionados que no acudieran a Cibeles para la celebrar el título de Liga, un sobrino de su presidente se unía a la fiesta sobre el terreno de juego, cogiendo la copa sin guantes, posando junto a los jugadores sin mascarilla... para luego presumir y colgar las fotos en las redes sociales.

"Todos debemos contribuir, como hasta ahora, con absoluta responsabilidad a evitar riesgos de contagio de la pandemia", rezaba el mencionado comunicado del Real Madrid, en el que se aseguraba que "somos conscientes de que los tiempos que estamos viviendo nos obligan a extremar las medidas de prudencia necesarias". Vamos, que el sobrino del 'Tito Floren', como cariñosamente llama Sergio Ramos al presidente del Real Madrid y ahora podemos entender un poco mejor por qué, debió de ser la excepción que confirmó la regla. Normal que a muchos madridistas —del Real Madrid, no de su presidente— les moleste que su club sea gestionado como un cortijo y no duden en denunciarlo.

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