"Queríamos que olvidasen que no hay gente"

Cuatro de cada cinco españoles eligen ver el fútbol con los sonidos enlatados del FIFA

La innovación tecnológica ideada por la Liga y Mediapro para "rellenar el vacío" del fútbol post-pandemia alcanza un éxito extraordinario entre los espectadores

Foto: Comparación entre la señal real y la virtual en un partido en el Camp Nou.
Comparación entre la señal real y la virtual en un partido en el Camp Nou.

Como cualquier aficionado al fútbol sabe, desde que regresó la Liga a nuestras vidas Movistar emite los partidos de Primera y Segunda División en dos canales diferentes. Uno recoge la señal original, hueca, sin edulcorantes auditivos ni aficionados en las gradas. El otro proporciona una emisión virtualizada, con sonidos enlatados de la afición y una textura de público artificial en las gradas. Contra lo que podía esperarse en un principio, una abrumadora mayoría de los espectadores españoles ha optado este mes por ver el fútbol con la señal virtualizada: según datos verificados por este periódico, aproximadamente un 80% de los espectadores elige el canal que ofrece partidos con graderío y sonoridad artificiales.

Los aficionados (como la prensa) se hicieron inicialmente ilusiones con el interés ‘periodístico’ que tendría escuchar a los jugadores dándose instrucciones, discutiendo con el árbitro o hablando con sus entrenadores. Algunas de estas frases protagonizaron titulares en páginas deportivas los primeros días de competición. Pero la resonancia desnuda de un partido a puerta cerrada, donde se escuchan los chuts y los gritos de los futbolistas, ha ido perdiendo interés tanto en el periodismo como, sobre todo, entre la afición.

GRAF5991. VALLADOLID, 23 06 2020.- Gradas vacías en el estadio José Zorrilla durante el partido entre el Valladolid y el Getafe, de LaLiga que se disputa este martes. EFE R.GARCÍA
GRAF5991. VALLADOLID, 23 06 2020.- Gradas vacías en el estadio José Zorrilla durante el partido entre el Valladolid y el Getafe, de LaLiga que se disputa este martes. EFE R.GARCÍA

Los espectadores “han votado con su mando a distancia”, en palabras de Joris Evers, director de Comunicación Global de LaLiga: el público prefiere hinchadas diseñadas por ordenador y sobrepuestas sobre el cemento, además de reemplazar los ecos del estadio vacío con los sonidos que utiliza la empresa EA SPORTS para su famosísimo juego FIFA.

Un 'DJ' en cada estadio

Estos sonidos (que grabó previamente la Liga en sus estadios para vender después a EA SPORTS) vuelven así a su propietario original con el nombre EA Sports Atmospheric Audio. Son un recurso “para mejorar cada vez más la experiencia del espectador”, afirma Evers: “LaLiga, al fin y al cabo, es entretenimiento”.

En cada partido la Liga coloca a un operador sonido con funciones de DJ: elegir los mejores sonidos pregrabados y disponerlos velozmente con precisión ante cada lance del partido (un gol, un penalti, una falta, un buen regate, una tarjeta o expulsión, etc). También intenta capturar las sensaciones de la afición real en cada fase del encuentro, según evolucione el resultado. No se silencia lo que pasa en el campo o se escucha por megafonía. Se mezcla. Los jugadores, por supuesto, no oyen este ruido virtualizado.

¿Qué hacer con los abucheos, pitadas y demás reacciones negativas? “Decidimos actuar solo sobre situaciones positivas del equipo local”, responde Óscar Lago, jefe de realización de Mediapro: “No podíamos generar un sonido ambiente virtual manipulado ni condicionado. La afición local es mayoritaria en los estadios, y la visitante no hace suficiente ruido generalmente como para que afecte a la retransmisión televisiva. Hubiera sido incorrecto por nuestra parte actuar sobre situaciones negativas y hacer críticas”.

No distraer al espectador

Estas innovaciones tecnológicas han sido desarrolladas en tiempo récord por el socio audiovisual de la Liga, Mediapro, en alianza con la empresa noruega Vizrt (especializada en grafismo y realidad aumentada). “Sustituir al público es imposible”, explican por videoconferencia los técnicos responsables de esta colaboración. “No queríamos un público virtual hiperrealista, eso podría acabar distrayendo al espectador. Queremos que la gente se concentre en el juego. No buscamos un público realista que se mueva. Nuestro objetivo es que la gente se olvide de que no hay nadie, de todo lo que está pasando, y que se concentre en el juego. La única manera era esa. Queríamos conseguir una sensación similar a la habitual, que olvidaran que el partido es a puerta cerrada. Si las gradas están vacías, se desconcentran del juego, que es lo que importa”.

Óscar Lago explica que para lograr ese fin empezaron a trabajar “en tres niveles de acción: reubicar las cámaras del estadio para evitar que en planos y repeticiones se viesen las gradas vacías, conseguir que el audio diese la atmósfera de gran espectáculo al espectador (en lugar de un sonido más parecido al de un entrenamiento) y, por último, la cámara máster” (que está ubicada en el puesto de mando centralizado de Barcelona, desde donde se dirige y mezcla la retransmisión).

La solución ideada por Mediapro y Vizrt no había sido puesta en práctica nunca con este nivel de complejidad (existían soluciones más esquemáticas que son aplicadas regularmente en Asia y Latinoamérica, pero no en Europa, más reacia a estas virtualizaciones). “Cuando llegó el virus empezó una carrera mundial en toda la industria televisiva y de gráficos para darle solución. Ha sido el mayor reto al que me he enfrentado tras treinta años trabajando en deportes en televisión”, dice Lago.

Contraposición de los dos canales de Movistar en un partido reciente en el Wanda Metropolitano.
Contraposición de los dos canales de Movistar en un partido reciente en el Wanda Metropolitano.

Los técnicos corroboran estas palabras: “Cuando llegaron los equipos a España teníamos solo una semana antes del primer partido”, cuentan. “Hubo muchas noches largas y mucho agotamiento, sólo la adrenalina de llegar a tiempo y hacerlo bien para más de cien países te mantiene de pie”.

La búsqueda de nuevas fórmulas de atracción y mantenimiento de audiencias en un negocio sostenido fundamentalmente por los derechos televisivos es una obsesión en la Liga. Los cambios en los hábitos de consumo de las generaciones más jovenes (multipantalla, aumento del 'streaming', déficit de atención) ponen en entredicho la rentabilidad del negocio como está ahora concebido a medio plazo.

“Este final de Liga ha sido una experiencia única en el mundo”, concluye Joris Evers: “Los datos dicen que una gran mayoría de los aficionados optan por el canal virtualizado. Hemos tratado de enriquecer la transmisión todo lo posible para rellenar el vacío. Mediapro ha convertido estos partidos en una experiencia fabulosa, el ‘feedback’ que nos llega es muy positivo. Ahora lo que queremos es que los espectadores reales vuelvan cuanto antes a los estadios”.

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