manuel vizcaíno, presidente del cádiz

Manuel Vizcaíno, presidente recién ascendido: "Puse todo mi dinero en el Cádiz"

El ascenso del Cádiz está basado en una gestión económica y deportiva que está alejada de las prisas. Su presidente, Manuel Vizcaíno, acabó con la deuda y apostó por la estabilidad del entrenador

Foto: La plantilla del Cádiz celebra el ascenso a la Primera división. (foto @Cadiz_CF)
La plantilla del Cádiz celebra el ascenso a la Primera división. (foto @Cadiz_CF)

5.173 días esperando este momento y en el día histórico del ascenso a la Primera división, a la élite del fútbol español, existe la prohibición de celebrar la gesta para evitar las aglomeraciones. Aún así, el día antes hubo aficionados que se saltaron el protocolo para esperar el autobús del equipo en el partido contra el Fuenlabrada. Una irresponsabilidad. La euforia provocó que se olvidara que el covid-19 sigue entre nosotros y los brotes se suceden en nuestro país. Había que hacer un llamamiento a la calma, la sensatez, y no era nada fácil con el ascenso conseguido en la noche del domingo. Las pasiones nos ciegan o como define Pedro Simón la nueva normalidad: "No significa volver a lo mismo de siempre, tampoco quiere decir que no haya que divertirse. Significa que hay que divertirse de otra manera".

No poder festejar un ascenso en Cádiz es una auténtica faena en una ciudad que lleva catorce años esperando una celebración de esta envergadura. Había que poner cordura, recodar que existe una pandemia y los riegos del contagio. El llamamiento era cometido del presidente del Cádiz, Manuel Vizcaíno, que públicamente y mediante un comunicado recordó la gravedad de la situación. “No podemos jugarnos ni una vida más por un rato que, al final, lo será dentro de nuestros corazones, y esa celebración valdrá igual. Ya habrá tiempo de estar otra vez juntos y ya contamos las horas para que eso sea. Pero, de momento, vamos a frotarnos los ojos porque lo hemos conseguido”, son las inteligentes palabras y postura de la cabeza visible de un proyecto que alcanza el objetivo de estar en la categoría de oro del fútbol español.

Manuel Vizcaíno junto con el entrenador, Álvaro Cervera, han logrado en cuatro años pasar de Segunda división B a Segunda y alcanzar la Primera. Es el sexto ascenso del Cádiz en su historia y lo consigue gracias a una gestión económica y deportiva que está alejada de las prisas y los nervios con los que convive este deporte. Manuel Vizcaíno, hombre con experiencia en el fútbol desde su etapa en el Sevilla, llegó al Cádiz en julio de 2014 para coger las riendas y convertirse en el máximo accionista. Conocía los entresijos de los clubes de fútbol y tiene una formación en gestión de entidades deportivas por la Universidad de Sevilla. Además de trabajar en compañías como Seditel Idea, Ufesa y Heinz Ibérica.

Cogió un Cádiz endeudado, en números rojos, insolvente, con cartel de liquidación judicial y seis años después está en una situación envidiable en lo deportivo, social y económico. El presidente del Cádiz habla con El Confidencial sobre el éxito que supone en lo deportivo y la marca de un club querido por todos. La primera gran noticia, tras el ascenso, la dio la noche del domingo anunciando el fichaje de un veterano delantero: Álvaro Negredo. El exjugador del Rayo Vallecano, Real Madrid, Valencia, Manchester City, Besiktas y Al-Nasr de Dubai regresa a España.

PREGUNTA. Hay una alegría generalizada en la sociedad, el mundo del deporte, y no solo en el sector del fútbol, por el ascenso del Cádiz. ¿Qué supone, desde el punto de vista del presidente, recibir tanto cariño y felicitaciones?

RESPUESTA. Nosotros somos un club de la calle, de la gente y tenemos una marca que preservar y también que potenciar. Somos el club de todo el mundo y por eso creo que se identifican con el Cádiz. Todos. Y eso es lo que tenemos que seguir fomentando porque Cádiz es algo más que fútbol, es la ciudad de las libertades, donde existe algo más que una mirada a un club normal y notamos ese sentimiento de afecto de todos los rincones de España y cualquier clase social.

P. ¿Por qué cree, entonces, que llega a todo el mundo?

R. Del Real Madrid o del Barcelona podemos ser cualquiera porque están habituados a ganar, pero del Cádiz se es porque el resultado nos da igual. De los grandes equipos, incluso el Sevilla que ya está instalado en la élite, hay una afición detrás que es exigente. El Cádiz es como una alternativa que tiene una amplísima aceptación en muchos sectores. Nadie se apunta al fútbol para sufrir y en Cádiz lo que se pretende es disfrutar por encima del resultado. En nuestra forma de ser y filosofía caben todos. El Cádiz no es contrario a nada ni nadie. No está enfrentado a nadie. Siempre hemos intentado ayudar a todos y tender la mano.

P. ¿Considera que el cariño es porque es un club que transmite una forma de entender este deporte que escapa a la exigencia del profesionalismo?

R. A mí me encanta lo que representa el club desde hace muchísimos años y lo que yo he ido recogiendo es su historia para preservar la esencia del Cádiz. Hay mucha más gente que es normal que la que está instalada en la élite y nosotros no excluimos a nadie. Queremos ser cercanos a todos. Somos un club abierto. Yo soy de los que piensan que el 98 % de las sociedad es de las que salen a la calle y se ven reflejados en la forma de ser del Cádiz. Es nuestro ADN desde hace muchísimos años. Tenemos, por ejemplo, la figura de Mágico González que era un jugador que se convirtió en estrella, pero que no siguió el patrón del futbolista convertido en negocio. Aquí, en definitiva, no hay políticas ni intereses. No somos ni de izquierdas ni de derechas. Somos de todos. Y en política caben todos sea el presidente de la Junta o el alcalde que sea de cualquier formación.

Manuel Vizcaíno, presidente del Cádiz, en el estadio Carranza
Manuel Vizcaíno, presidente del Cádiz, en el estadio Carranza

P. ¿En qué situación se encontró el club desde que llegó en 2014 y cómo ha sido su evolución hasta este ascenso a Primera división?

R. Cuando llegué teníamos una situación grave, con una administración concursal que se convirtió en judicial y con informes de liquidarlo inmediatamente. Había 20 millones de euros de deuda y hoy se puede decir que es, prácticamente, de cero. Permanece una pequeña cantidad de dos millones, que en realidad son los propios del funcionamiento y la actividad con los que te permiten la normativa poder seguir funcionando. El valor del Cádiz, a día de hoy, es el de un club con crecimiento financiero, en infraestructuras, una estructura organizativa seria y una excelente labor de la Fundación. Yo, por ejemplo, digo que el césped del Carranza es el mejor de España por cómo está y el clima que hay por aquí.

P. ¿Qué recuerdos se le vienen a la cabeza desde que cogió el club hasta este momento histórico del ascenso?

R. Cuando llegamos había muchos conflictos internos. Se debían mucha nóminas y había que hacer una gestión muy seria, con mucho trabajo para recuperar patrocinios y dotar el proyecto de estabilidad, seriedad y solvencia. No hemos hecho otra cosa que trabajar con seriedad. No soy de los que cree en la suerte del fútbol. Soy de los que tengo muy claro que el trabajo da sus frutos y creo en una buena gestión de un proyecto.

P. ¿Ha tenido que poner dinero de su bolsillo desde que llegó al Cádiz?

R. Mejor no hablar de esto. No soy rico. Pero todo lo que tenía lo puse. Daba vértigo, pero había que hacerlo. Puedo decir ahora que no hay cosa más bonita que esto que estamos viviendo. Luego, la temporada que viene, cuando estemos en Primera división y perdamos tres partidos seguidos vendrán las críticas. Lo sé. Ahora todo son halagos. Entiendo que esto funciona así. No paro de recibir felicitaciones de ministros, políticos, presidentes de todos los clubes, Javier Tebas, Luis Rubiales...

P. ¿En cuánto dinero se va a disparar el presupuesto del club con el ascenso?

R. Nosotros somos el décimo presupuesto de la Segunda división, con 9 millones de euros de los que uno es para el filial. Espero que el nuevo presupuesto, con los derechos de televisión, supere los 50 millones de euros. Pero ahora lo bonito, nuestro reto, es consolidar el equipo para la nueva categoría y creo que tenemos una buena base. Es lo bonito y, a la vez, lo difícil.

P. ¿Mantener al entrenador Álvaro Cervera en el cargo cuando otros presidentes apuntan al banquillo si viene una mala racha es una de las claves del éxito?

R. Nunca nos hemos mirado al ombligo. Soy de los que piensa que al entrenador hay que ayudarlo y no echarle toda la responsabilidad. Aquí no hay egos. Creíamos en Álvaro Cervera y hemos apostado por él. Creo mucho en la figura del entrenador porque si le das tranquilidad y estabilidad puede crecer contigo. Su figura suele ser el eslabón más débil en esto del fútbol. A nosotros nos ha salido bien. A base de talonario no se puede gestionar un club.

P. ¿Qué supone el fenómeno del ascenso para la ciudad de Cádiz?

R. Para la ciudad y la provincia supone ilusión, dinero y prestigio. Para las personas y las empresas. Vamos a crecer en muchos aspectos debido a mucha gente que llevaba muchos años sin poder disfrutar de su equipo en la élite del fútbol. Hay estudios que se refieren al impacto con respecto al entorno y la inyección económica será importante. La alegría también trae dinero.

P. ¿Se ilusiona ya con la llegada de Messi o el Real Madrid de Zidane al Carranza?

R. Intento ser lo menos catetillo posible y prefiero ilusionarme con los míos. Yo ya tengo una experiencia en el fútbol y para mí lo más importante es que no perdamos la humildad por el ascenso. También digo que no hay que tener miedo a competir en la élite.

P. ¿Cuál ha sido el éxito deportivo, en el césped, para el ascenso?

R. La solidez. En la Segunda división tienes que tener un equipo que sea lo más fiable en este sentido para estar tantos partidos en los puestos de arriba y mantener la regularidad. Necesitas un 60% o un 70% de trabajo colectivo y sólido. En Primera división requieres más talento para decidir partidos, aunque también es importante lo colectivo y el sacrificio. Nuestro ADN es el trabajo. El lema de nuestro entrenador es que ‘la lucha no se negocia’. Ha sido una temporada atípica por el parón de la competición con el coronavirus y hemos visto que hay clubes que se han desplomado cuando han regresado a la actividad. Era un fútbol nuevo y sabíamos que teníamos que sobreponernos para conseguir el objetivo, que no iba a ser nada fácil. Lo hemos conseguido y ahora nos falta un punto para ser campeones.

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