Victoria agónica ante el Betis (1-0)

Resistir es subsistir: Diego Costa rescata a un Atlético que ya es equipo Champions

Los rojiblancos estuvieron siempre a merced de una de las mejores versiones del Betis este año. El Atleti sufrió lo indecible para mantener su portería a cero y finiquitó el duelo con un gol de Costa

Foto: Diego Costa celebra con rabia su gol ante el Betis en el Metropolitano. (EFE)
Diego Costa celebra con rabia su gol ante el Betis en el Metropolitano. (EFE)

El Atlético no ha esperado más. Con su agónica victoria ante el Betis esta noche en el Metropolitano (1-0) se consolida en la tercera plaza de la Liga y lo que es más importante, certifica matemáticamente su clasificación para la próxima edición de la Champions. El conjunto rojiblanco no tendrá que estar ojo avizor con el Villarreal. Un objetivo del que dependía el futuro del proyecto de Simeone y que se había complicado mucho antes del parón, cuando eran sextos. Pero ha vuelto la Liga y con ella la mejor versión atlética. 21 puntos de 27 posibles y la sensación, ya conocida, de que a este equipo es muy díficil hacerle daño. Tal es la cosa que sería una auténtica necedad descartarles en el camino a 'la orejona' del próximo agosto en Lisboa. Algo cambió en Anfiled y este Atleti ha recuperado la fe en sí mismo y sus armas.

Ahora, para amarrar Europa tuvo que sudar la gota gorda ante el Betis del provisional Alexis, mandamás en el banco hasta que llegue Pellegrini. Ya podrían haber mostrado los verdiblancos esta cara más a menudo durante la temporada, decepcionante a todas luces. Un equipo construido para cotas altas que ha acabado coqueteando con el descenso por su falta de gol y evidente fragilidad defensiva. La mala senda por la que han transitado le costó hace menos de un mes el puesto a Rubi, técnico que llegó torero, despertó toda la ilusión del mundo y se marchó por la puerta de atrás. Una plantilla con Fekir, Guardado, Canales o Borja Iglesias (suplente), entre otros, que por segundo curso consecutivo se ha estrellado en la clasificación. Este sábado, a pesar de trabajar para ganar, sucumbieron por los mismos problemas de siempre y eso que el VAR les dio oxígeno: el Atlético tuvo que anotar hasta tres veces para adelantarse en el marcador.

El VAR anuló el primer y segundo gol del Atlético, este último de Morata. (EFE)
El VAR anuló el primer y segundo gol del Atlético, este último de Morata. (EFE)

El Betis, de notable

Y es que la tecnología vetó el gol de Correa y también el de Morata antes del descanso. Una mano de Llorente impidió que el tanto del argentino rompiese las tablas en el 23' y, posteriormente, en el 34', fue Morata el que arrancó en fuera de juego. Su definición, con clase ante Dani Martín, de nada sirvió. El Atlético ponía los goles en la primera manga mientras el Betis llevaba la batuta y achuchaba a Oblak. Defensa adelantada y ataque por bandas, la receta contra los pupilos de un Simeone que al disgusto por los goles anulados le sumó otro: la lesión de Trippier, que abandonó el campo mareado. A lomos de Canales, pero sobre todo de Fekir, el Betis se fue sobreponiendo a los baches y agigantándose por momentos. Guardado la tuvo, al igual que Loren de vaselina. Al Atlético la primera parte se le hizo excesivamente larga en lo anímico, con un rival que pese a los palos le estaba jugando valiente, rápido, eléctrico y decidido. Por supuesto, no tenían nada que perder.

A la vuelta de vestuarios el panorama no cambió ni un ápice. El Betis seguía insistiendo, buscando una victoria de tronío, con el Atlético en el alambre. Simeone lo vio tan negro que introdujo hasta tres cambios de golpe para darle algo más de verticalidad a su equipo: Diego Costa, Carrasco y Vitolo por Morata, Correa y Llorente. Sin efecto. Los andaluces seguián a lo suyo, cada vez más cerca de la recompensa: Loren, Álex Moreno, Emerson... las llegadas eran constantes y Mario Hermoso, acelerado, recibió la roja tras una fea entrada. Parecía que el Atlético, con uno menos y la fortuna en contra, no saldría con los tres puntos del Metropolitano, donde solo ha ganado el Barça y apenas se han concedido empates, pero en el momento más inesperado, en el 77', Diego Costa acudió al rescate tras falta botada por Carrasco.

Costa celebra el tanto que, a la postre, le dio al Atlético el billete a la Champions. (EFE)
Costa celebra el tanto que, a la postre, le dio al Atlético el billete a la Champions. (EFE)

He aquí la principal característica de este equipo: la resistencia. El Atlético es especialista en sacar resultados positivos de situaciones desfavorables. Su capacidad de supervivencia es digna de admirar. Como ocurrió en Liverpool, este sábado también se defendió hasta la extenuación para conseguir su objetivo. No por gusto, sino por necesidad porque al Betis solo le faltó introducir la pelota en la red para cuajar un partido notable, de los mejores de este curso. Pero en el oficio de la defensa el Atlético se maneja a su antojo, como nadie, y ahí los verdiblancos tienen mucho que aprender. El gol de Costa es un claro ejemplo. La zaja no defendió bien y el de Lagarto, completamente solo en el área, no desperdició la oportunidad con un remate un tanto defectuoso, con el escudo, pero eficaz, que es lo que cuenta.

Esta vez el VAR, que revisó la jugada por posible mano, no interpretó nada y el Atlético está en Champions. Será la octava participación consecutiva para los de Simeone, casi nada. Lo que parecía tan lejos antes del coronavirus ya es un hecho a falta de tres jornadas para la finalización del campeonato. El Atleti ya se reconoce en el espejo.

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