Compartían una gran amistad

Cuando Luis Aragonés citó a Miguel Jones para defenderse de acusaciones racistas

A Luis Aragonés la famosa arenga con Reyes le costó un disgusto. El técnico se defendió de los que le acusaban de racista diciendo que algunos de sus mejores amigos eran negros. Jones le defendió

Foto: Luis Aragonés, durante un entrenamiento con la Selección española. (EFE)
Luis Aragonés, durante un entrenamiento con la Selección española. (EFE)

"¿Racista yo? Mire, mis mejores amigos son dos personas de color, negros, vamos. Uno es Miguel Jones, que jugó conmigo en mi época en el Atlético de Madrid, un tipo bárbaro, sensacional. A partir de ahí que no me vengan ya con ninguna historia. El otro es Samuel Eto'o. Racista yo, ¡por favor!". Las palabras de Luis Aragones aún tienen su eco en los anecdotarios del fútbol español. Poco sabía el por aquel entonces seleccionador nacional que la arenga a uno de sus jugadores, José Antonio Reyes, le iba a costar un serio disgusto. Fue en 2004, en una de las concentraciones del combinado nacional en Las Rozas.

Luis encaró al utrerano, futbolista del Arsenal, para motivarle de la forma más impetuosa posible. "Dígale al negro de mierda que usted es mejor", le espetó Aragonés. El "negro" no era otro que Thierry Henry, pareja de Reyes en la delantera londinense. Luis, en tono de broma, quería que el sevillano se soltara y fuera determinante en los encuentros contra Bélgica y Lituania, clasificatorios para el Mundial de Francia 2006. Sin embargo, la comparación se malentendió. Al madrileño buena parte de la prensa inglesa y gala le acusó de racista e incluso en España tuvo que defenderse pese a contar con muchos apoyos. Luis elevó un recurso ante la justicia ordinaria tras la resolución del Comité de Disciplina Deportiva, que califico su lenguaje de "conducta racista". El juez le dio la razón, pero el sambenito le persiguió durante años.

Compañero de vida

En su momento, Luis citó la figura de Miguel Jones con todas las de la ley porque el guineano, fallecido este miércoles a los 81 años consecuencia de una neumonía (también padecía cáncer), siempre le defendió de sus detractores. "Imagínese que Luis coge a Marcos Senna en un entrenamiento y le dice que es mejor que ese blanco de mierda. ¿Le llamarían racista?", indicó. Jones fue algo más que un simple compañero de vestuario para Luis durante cuatro temporadas (de la 63/64 a la 66/67), fue también un compañero de vida. Su amistad fue más allá del terreno de juego, siempre presumieron de ello. Durante años rivalizaron por la titularidad, pero desde la admiración mutua. Juntos consiguieron levantar una Liga y una Copa. Al guineano le caracterizaba su espíritu competitivo, igual que a Luis. Ambos casaron.

A Miguel siempre le quedó la espinita de no haber alargado mas su carrera como rojiblanco (jugó ocho cursos). Las lesiones hicieron mella en él durante sus últimos tres años y salió del club rumbo a Osasuna, donde puse el punto y final a su carrera. De haber continuado en la capital, a buen seguro que hubiera incremenado su palmarés. Jones fue uno de los goleadores en la final de la Recopa de Europa que enfrentó al Atlético contra la Fiorentina en la 1961/1962, con resultado final de 3-0 a favor de los madrileños. Fue el primer título internacional del Atlético. Jones también fue el encargado de anotar, un 27 de marzo de 1966, el último tanto en el viejo Metropolitano. Su gran rendimiento le valió la convocatoria con la Selección española, pero nunca llegó a debutar. Tampoco consiguió vestir la camiseta del Ahletic, pese a criarse en Bilbao y formarse en el Barakaldo y el Indautxu, ya que el conjunto vasco solo aceptaba por aquel entonces a jugadores nacidos en Vizcaya.

Jugador polivalente, no tuvo una posición fija en el campo. Se desempeñó como delantero (marcó 50 goles en el Atlético), extremo, centrocampista e incluso defensor. Luis admiraba su capacidad de sacrificio y de reconversión, siempre al amparo de las necesidades del equipo. Si en el verde destacaba por su carácter, fuera era un hombre discreto, afable y cercano. La afición colchonera ha vivido en las últimas semanas varias pérdidas de renombre: Joaquín Peiró, que también compartió horas de entrenamiento con Jones, José Luis Capón y, el pasado martes, Radomir Antic. La bandera rojiblanca ya ondeaba a media asta estos días y lo seguirá haciendo las próximas 24 horas como muestra de respeto al guineano. "Con la marcha de Jones la familia atlética pierde a otro de los símbolos que lo dieron todo por este club dentro y fuera del terreno de juego", dijo el Atlético en un comunicado oficial. Osasuna y Athletic también le rindieron tributo en sus redes. Jones ya es leyenda.

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