ausencia de explicación clara a lo ocurrido

El tirón de orejas de Sergio Ramos y el efecto en el Real Madrid

El vestuario del Real Madrid, al unísono, entonó el mea culpa tras la derrota liguera frente al Betis. Sergio Ramos lo personalizó ante las cámaras y también se lo hizo saber al vestuario

Foto: Sergio Ramos, este domingo, en el Benito Villamarín. (Reuters)
Sergio Ramos, este domingo, en el Benito Villamarín. (Reuters)

Sergio Ramos llegó al vestuario y tardó poco en comentar a sus compañeros, más o menos con las mismas palabras, lo que había dicho segundos antes por televisión en el césped, en caliente, y tras la derrota ante el Betis (2-1). A la autocrítica y el tirón de orejas del capitán del Real Madrid no hubo respuesta en contra. Todos coinciden que no ese no era el camino. No se buscó culpables con nombres y apellidos, sino que fue un mea culpa generalizado por mucho que Zinedine Zidane tratara de absorber él toda la responsabilidad.

Aquí no hay diferentes corrientes, jugadores que remen en direcciones opuestas, mal ambiente o falta de sintonía entre jugadores y entrenador. Todos están de acuerdo del mal partido de este domingo ante el Betis y, también, tal y como ha podido saber El Confidencial, en la plantilla existía una incomprensión generalizada de qué había fallado exactamente. La falta de actitud, gran culpable de muchas derrotas, no había aparecido en el Benito Villamarín. ¿Intensidad? ¿Desconexión táctica?Nos ha faltado todo, sobre todo posesión del balón. Hemos perdido muchos balones y ha sido un mal partido. Soy yo el responsable, pero no tengo explicación”, se sinceraba Zidane tras el choque.

En rueda de prensa se le preguntó por el partido de Toni Kroos, y el técnico francés, rápidamente, hizo ver a la prensa que si se iba uno a uno había pocos que se salvaran del mal partido, para volver a poner su nombre por delante de cualquier jugador. Y es Zinedine Zidane, precisamente, el que más cuestionado ha sido desde la directiva tal y como señala 'Marca' y ha podido corroborar este periódico.

El pasado viernes, en El Confidencial apuntábamos cómo Zidane tiene más que siete vidas y cuanto peor parecía estar una situación, mejor parecía irle al equipo dirigido por el francés. En cuatro días recibe al Eibar en Liga y en una semana viaja hasta Manchester para intentar una machada de las que marcarían historia: dar la vuelta el 1-2 del equipo de Pep Guardiola.

¿Hará efecto la reprimenda del capitán al equipo y las charlas de Zidane? Dar con la tecla psicológica y táctica para no caer, como el año pasado a estas alturas, de las tres competiciones en poco tiempo. Una derrota liguera y una victoria del Barça daría un espaldarazo a los culés este fin de semana y su efecto se multiplicaría con una eliminación en Champions. Por algo así se sentenció a Hernán Solari hace doce meses.

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios