el apoyo personal del entrenador blanco

Cómo la mujer de Zidane influye en el temperamento del técnico del Real Madrid

En Veronique, la esposa 'española' del técnico francés, y su forma de comportarse se pueden entender mucho de los rasgos que definen al Zidane persona y su gestión de grupo

Foto: Veronique y Zidane en la presentación del entrenador francés en su regreso al Real Madrid. (Efe)
Veronique y Zidane en la presentación del entrenador francés en su regreso al Real Madrid. (Efe)

Zinédine Zidane tiene un carácter tranquilo y equilibrado. Son dos virtudes que destacan en la plantilla del Real Madrid. Ni una charla subida de tono o un grito que le haya provocado perder los papeles. En el vestuario del Real Madrid recuerdan cómo se dirigió a los jugadores en el descanso del derbi, en el Bernabéu, cuando el equipo estaba bloqueado. Tomó la decisión de realizar un doble cambio: quitó a Isco y Kroos para meter en el campo a Vinicius y Lucas Vázquez. “No quiero señalar a nadie”, comentó el entrenador con tono respetuoso. La humildad apareció en un técnico que se hace respetar por el carisma y el liderazgo. Es la personalidad de Zidane la que transmite seguridad a un equipo que marcha líder en el campeonato español y tiene, en dos semanas, una cita de máxima exigencia en la Champions contra el Manchester City de Pep Guardiola.

¿Y en quién se apoya Zidane? o ¿quién ejerce una influencia en un exfutbolista con sobrada experiencia en la alta competición y una personalidad que genera empatía y se abstrae del ruido del exterior? El sustento personal y la confidente es su esposa, Veronique Fernández Ramírez, con la que lleva casado más de 25 años. En Veronique -y su forma de comportarse- se pueden entender mucho de los rasgos que definen a Zinédine Zidane en las distancias cortas y en su gestión de grupo. Ni en la sala de prensa, lugar donde el entrenador del Real Madrid no lo pasa bien porque es muy celoso de la privacidad en el trabajo y dar pocas explicaciones, se altera o tiene una mala contestación. No salta ni cuando se siente incómodo con la recurrente pregunta de si es un entrenador que tiene flor (suerte). Zidane tiene la calma, serenidad y la educación que refleja su esposa.

Veronique y Zidane, junto a Florentino Pérez, en el acto de presentación en el Bernabéu. (Efe)
Veronique y Zidane, junto a Florentino Pérez, en el acto de presentación en el Bernabéu. (Efe)

A Veronique, dos años mayor que Zidane, se la señala dentro del club blanco como la guía de la familia. El viernes de la semana pasada acudió al palco del estadio de los Juegos del Meditarráneo, en Almería, para presenciar el encuentro entre el equipo local (donde juega su hijo Enzo) y el Racing de Santander (en el que milita el portero Luca). Zidane se quedó con las ganas: tenía que dirigir el entrenamiento al día siguiente en Madrid. A Veronique la vieron en el palco feliz por poder disfrutar de un partido en el que estaban dos de sus hijos. Tranquila y segura, según transmitió a los que pudieron hablar con ella, por la derrota en la que el Real Madrid cayó eliminado de la Copa del Rey contra la Real Sociedad en el Bernabéu. Habló poco de fútbol, pero mostró su optimismo y seguridad por el trabajo que está haciendo su marido. Es una mujer discreta y optimista.

La energía de Almería

Esa felicidad también está motivada por la satisfacción que tiene una madre de volver a tener a Enzo en España. El mayor de los cuatro hijos ha tenido dos etapas fuera: una en Suiza (jugó en el Lausanne) y otra en Portugal (en el Desportivo Das Aves). Ahora ficha por el Almería de Guti o, mejor dicho, José María Gutiérrez. Gran amigo de la familia. La mujer de Gutiérrez (Romina Belluscio) también estaba en el palco del estadio almeriense. A Veronique le entusiasmó ver a sus dos hijos en la tierra de sus abuelos y sus padres. “Me transmite energía”, comentó a los asistentes en el palco.

Los orígenes de la mujer de Zidane están en El Chieve. Un barrio del municipio almeriense de Lubrín. Los padres de Veronique (Antonio Fernández y Anita Ramírez) tuvieron que emigrar en los años 60 a Francia para buscar trabajo. Allí nacieron, en la localidad de Rodez, Veronique y su hermana Sandrian. Los viajes en la infancia a Almería marcaron a Veronique. En Francia estudió biología y se dedicó a su pasión: el ballet. En esta etapa, donde compaginaba los estudios de danza clásica y baile moderno, conoció a Zidane en una discoteca en París. Fue un flechazo. A Veronique no le gustaba el fútbol. A Zidane le sedujo, además de su belleza, la personalidad de una mujer segura de sí misma y emprendedora. Se casaron en el Ayuntamiento de Burdeos, en 1994, y hasta hoy. Un matrimonio estable, familiar, que no se deja ver por los sitios públicos y que cambiaron su residencia de La Finca por una lujosa casa en el madrileño barrio de Conde Orgaz.

Se puede entender, conociendo la personalidad de Veronique y los más de 25 años que lleva junto a Zidane, cómo es y qué influencia tiene sobre el entrenador del Real Madrid. Una familia muy unida que pasa tiempo de sus vacaciones en Ibiza y hace escapadas a la tierra almeriense para coger la energía que le dan las playas y sus orígenes. Una mujer que marca el liderazgo personal de una estrella del fútbol.

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios