la maquinaria para frenar la salida

El frente anti-Neymar en el PSG suaviza su postura y busca la reconciliación

La oveja negra de la familia vuelve al rebaño. En el Paris Saint Germain apuestan por recuperar la sonrisa de Neymar, que se sienta feliz y cambie su idea de marcharse

Foto: Neymar y Mbappé en el entrenamiento del Paris Saint Germain. (EFE)
Neymar y Mbappé en el entrenamiento del Paris Saint Germain. (EFE)

Le trataron como la oveja negra de la familia. En la última semana algo ha cambiado en el París Saint-Germain y Neymar. En el club y el vestuario suavizan el enfado que televisaron durante los pasados meses de junio y julio. Neymar era el culpable de todo. Lo tacharon de irresponsable, mal profesional, caprichoso y hasta de traidor cuando pidió que le dejaran salir al Barcelona. No estaba adaptado a la competición francesa y tenía nostalgia del vestuario del Barcelona. Echaba de menos a Messi, Luis Suárez, Piqué… Neymar, por esa época en muletas por una nueva lesión y con la imagen por los suelos después de pegar un puñetazo a un aficionado, pasó de ídolo a demonio. Se organizó un frente anti-Neymar que sacudió, desde diferentes posiciones, al brasileño.

Sorprendieron las declaraciones de Mbappé, en la gala de trofeos en la que le nombraron el mejor jugador de la competición en Francia, con ese mensaje en el que no descartaba otro proyecto. La reacción de la cúpula del PSG fue proteger a Mbappé y tomar la decisión de poner en venta a Neymar. Cambiaron de director deportivo para endurecer su posición con los caprichos de Neymar. Salió Antero Henrique y llegó Leonardo, compatriota de Neymar que le dejó claro que se había acabado el tiempo de los privilegios. El presidente Nasser Al-Khelaifi apostó por la mano de hierro. Algo impensable. Cuando Neymar no se presentó al inicio de la pretemporada, en el día señalado, se le aplicó el régimen interno. Dura sanción. Se le quitó el 'bonus ético'. La cantidad de 375.000 euros diarios. A Neymar (gana al día 90.000 euros) tampoco le debió doler esta medida.

Thomas Tuchel, el entrenador, también puso una línea roja a Neymar. No permitió que se entrenara con el resto de compañeros hasta que demostrara que tiene un estado de forma óptimo. Quedó apartado. Le exigió responsabilidad y compromiso en un proyecto que ha cambiado y en el que se señala a Mbappé como la estrella del equipo y se ficha clase media. Neymar ha tenido a todos en contra. Los Ultras le han insultado en el Parque de los Príncipes, hace unos días un obrero cercano al campo de entrenamiento le llamó 'pesetero' y las imágenes ensuciaban más su figura.

Neymar, sonríe, en el entrenamiento del PSG. (EFE)
Neymar, sonríe, en el entrenamiento del PSG. (EFE)

El papel del Barça y Real Madrid

Neymar sigue callado. Su entorno espera acontecimientos para resolver el futuro de un jugador que sigue teniendo como prioridad jugar en el Barcelona, pero que no le cierra las puertas del Real Madrid. En el Paris Saint Germain empieza a haber señales de arrepentimiento. Suavizan su postura y ya permiten a Neymar que sea uno más. Mbappé le pide que se quede, como otros compañeros, y hasta Tuchel sale en la rueda de prensa tras perder un partido en la Ligue1 manifestando que es difícil reemplazar al brasileño. Veremos si son suficientes estas muestras de cariño, el cambio de actitud, para que Neymar no se cierre en banda y siga pidiendo que escuchen ofertas para su salida. No es feliz en París, echa de menos el Barcelona… Aun así, el PSG no ve tan claro desprenderse de un futbolista por el que se gastó 222 millones de euros. Podría haber una segunda oportunidad.

Hay quien considera que cada día que pasa y el Barcelona no consigue avanzar en el fichaje de Neymar, el brasileño está más cerca del Real Madrid. No es tan descabellado viendo la postura que tiene Florentino Pérez en todo este galimatías. Le gusta y encaja el jugador en el modelo deportivo-económico si tiene la certeza de que se quedaría con, al menos, la mitad de los derechos de imagen. Neymar sigue siendo una multinacional en el marketing. Una máquina de facturar millones de euros y generar contratos publicitarios. Esto vuelve loco a cualquier club que busque multiplicar sus ingresos extraordinarios. Neymar es caro, pero tiene retorno. Para eso debería renunciar a un trozo de la tarta de estos ingresos por los que gana tanto como con su sueldo (más de 30 millones de euros). Florentino Pérez pretende favorecerse del desgaste de las negociaciones de Bartomeu para tener unas condiciones más ventajosas. En el PSG son días de buscar una reconciliación con Neymar.

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