alcanzado por un tiro en la cabeza

Droga, mafias y ultraderecha: las pistas del asesinato de Diabolik, el ultra de la Lazio

Fabrizio Piscitelli, uno de los cabecillas de los ultras de la Lazio, fue asesinado a tiros este miércoles en Roma. A lo largo de su vida estuvo envuelto en varios casos de narcotráfico y mafia

Foto: La policía investiga la muerte de Fabrizio Piscitelli, cabecilla de los ultras de la Lazio. (Foto: EFE /Montaje: EC)
La policía investiga la muerte de Fabrizio Piscitelli, cabecilla de los ultras de la Lazio. (Foto: EFE /Montaje: EC)
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Eran las siete de la tarde, el sol aún iluminaba el paisaje, y Fabrizio 'Diabolik' Piscitelli, uno de los cabecillas de los ultras del equipo de fútbol italiano de la Lazio, personaje conocido en Roma por su ideología fascista y su vinculación a oscuras tramas de droga y corrupción, se encontraba en el parque público de los Acueductos, en la periferia sureste de la capital italiana. Allí, de acuerdo con las primeras reconstrucciones, Piscitelli fue alcanzado la noche del miércoles por un tiro en la cabeza, supuestamente a manos de un asesino que, según relató un testigo, iba con el rostro cubierto y prendas similares a las de tantos corredores aficionados que a esa hora pululan en la zona.

El crimen de Piscitelli, de 53 años y un historial de condenas por diversos delitos, ha disparado las alarmas en Roma. En una ciudad donde en 2018 hubo apenas 10 homicidios, y donde ya en el pasado los ultras de los dos equipos de fútbol locales —la Roma y la Lazio— se han visto involucrados en turbias tramas y actos de violencia, las autoridades reaccionaron de inmediato desplegando un amplio operativo policial en el lugar de los hechos, a lo que luego ha seguido la apertura de un caso judicial.

Esta investigación no descarta por ahora ninguna de las hipótesis, pero es significativo que el caso lo esté investigando la Dirección Antimafia de Roma, el organismo que se ocupa de los delitos relacionados con los grupos mafiosos organizados. Una circunstancia, esta, que no permite descartar que el crimen tenga otras imprevisibles repercusiones o culmine en actos de venganza. "Te saco la cabeza" fue una de las amenazas a periodistas de algunos conocidos de Piscitelli que se presentaron en el lugar del homicidio, según denunció el diario 'La Repubblica', reflejando así el clima de tensión que el suceso ha creado.

Los 'Irriducibili', en la Curva Nord del Estadio Olímpico de Roma durante un Lazio-Udinese. (Imago)
Los 'Irriducibili', en la Curva Nord del Estadio Olímpico de Roma durante un Lazio-Udinese. (Imago)

La víctima, jefe de los 'Irriducibili' (Irreductibles), una de las hinchadas más agresivas del campeonato italiano, no era un personaje ajeno a las polémicas. Más bien al contrario. Ya en el pasado había sido relacionado con varios escándalos ligados a la delincuencia romana, entre ellos un reciente caso de corrupción conocido como Mafia Capital, una red de políticos, funcionarios e incluso un exterrorista de ultraderecha (Massimo Carminati) que se destapó en 2014.

La ultraderecha

Tampoco la ideología de ultraderecha de Piscitelli era un misterio. Él mismo lo decía abiertamente. Después de que un rudimentario artefacto explosivo detonara en mayo pasado delante de una de las sedes de su club de aficionados en la capital italiana, incluso había dicho que estaba preparado para el regreso del traumático periodo de la violencia de los llamados Años de Plomo, la época en los setenta en que terroristas de izquierda y de derecha —junto con los llamados servicios secretos 'desviados' del Estado— cometían asesinatos, secuestros y atentados.

“Si quieren regresar a los Años de Plomo, nosotros estamos listos. No veo la hora, seguro que no nos echamos para atrás", dijo en declaraciones a la agencia de prensa romana Adnkronos. "Nosotros somos fascistas, los últimos fascistas, y no renegamos de nada", añadió. "Esto que ha ocurrido podría tener relación con lo ocurrido en vía Buenos Aires en Milán", aclaró asimismo, al hacer referencia al provocador homenaje a Benito Mussolini hecho en abril pasado por los Irreductibles antes de un partido de vuelta de semifinales contra el Milan en la plaza Loreto de la ciudad, donde el difunto dictador fue colgado por los partisanos italianos en 1945.

En los últimos años, también había provocado indignación la decisión de los Irreductibles de llevar pancartas mofándose de Ana Frank, la niña judía asesinada por los nazis en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, y después por haber tenido comportamientos misóginos al exigir que las mujeres se sentaran después de la décima fila en el Estadio Olímpico de Roma. "Si otras mujeres no pueden ir, estaré yo en primera fila de la Curva Nord", fue entonces la respuesta de una conocida monja italiana, Sor Paola.

No son pocos, en todo caso, los personajes que por las buenas o por las malas se han cruzado en su vida con Piscitelli. En otro episodio controvertido, el ultra incluso había sido acusado de amenazas contra el presidente de la Lazio, Claudio Lotito, en el marco de una también ambigua operación cuya finalidad al parecer era hacerse con la propiedad de la Lazio.

Flores y una bufanda de los 'Irriducibili' en el lugar de la muerte de Piscitelli. (EFE)
Flores y una bufanda de los 'Irriducibili' en el lugar de la muerte de Piscitelli. (EFE)

Narcotráfico

Todo esto, sumado a su vinculación al narcotráfico, son algunas de las principales pistas que siguen ahora los investigadores, los cuales conocen bien el currículo de Piscitelli. En julio de 2014, la Guardia de Finanzas italiana le confiscó bienes por más de dos millones de euros, tras vincularle al tráfico de hachís (hechos por los cuales había sido arrestado el año anterior) procedente de España y enviado a Italia a través de ‘mulas’ de la droga.

No era la primera vez. Ya en los años 1991 y 1992, su nombre había sido relacionado con el entonces jefe de la Camorra napolitana, Michele Senese, y su hermano, Gennaro Senese. Con ellos, según las acusaciones de la época, Piscitelli había intentado organizar un transporte de heroína proveniente de Turquía y de hachís procedente de España. "Lo que ha pasado no tiene nada que ver con el fútbol. Fue algún criminal", dijo uno de sus allegados, en declaraciones a la prensa italiana.

"Se ha tratado de una verdadera ejecución mafiosa en Roma, cuya víctima es un jefe ultra al que la policía había secuestrado millones de euros. Números y hechos reflejan un nexo entre la delincuencia y el mundo del deporte”, abundó el presidente de la Comisión Antimafia, Nicola Morra. "Es necesario que reaccionemos contra los clanes históricos de Roma. No hay que dar ni un paso hacia atrás" añadió. "Estoy siguiendo este caso muy de cerca", dijo, por su parte, el ministro de Interior, Matteo Salvini.

En este contexto, una de las preguntas que más se hacen ahora los romanos es si Piscitelli fue asesinado porque había perdido poder, tras acabar en numerosas investigaciones de la Policía. "Una realidad es que las primeras acusaciones contra él son de los años noventa. No obstante, hasta hace poco, no había sentencia alguna sobre él. Nada", llegó a destacar a esta periodista un hincha de la Lazio.

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