marca la política deportiva

El poder de Zidane en el Real Madrid para 'cargarse' a Bale, James y Ceballos

El criterio del entrenador vuelve a prevalecer en tres de las grandes decisiones que tiene que tomar el Real Madrid en el mercado de verano. Zidane no da su brazo a torcer con Bale, James y Ceballos

Foto: Gareth Bale, durante un calentamiento con el Real Madrid en el Bernabéu. (EFE)
Gareth Bale, durante un calentamiento con el Real Madrid en el Bernabéu. (EFE)

Zidane ha conseguido que el presidencialismo en el Real Madrid afloje y el entrenador tenga cada vez más capacidad ejecutiva. Florentino Pérez tiene que acudir a pactos con su entrenador para recuperar el camino del éxito, en una temporada en la que se demostró cómo hay que gestionar la amplitud de una plantilla. El campeón de la Champions (Klopp) es el ejemplo de cómo hacer una plantilla a la medida del entrenador. La política deportiva ya pasa el filtro de Zizou. El único entrenador que ha sido capaz de rebatir y aguantar sus argumentos ante el presidente es ZZ. El criterio del francés vuelve a prevalecer en tres de las grandes decisiones que tiene que tomar el Real Madrid este verano. Zidane no da su brazo a torcer con Bale, James y Ceballos. El galés y el colombiano fueron fichajes ‘galácticos’, y el del español se produjo después de una dura pugna con el Barcelona en la que el Florentino pagó 16,5 millones de euros. Un millón y medio más de la cláusula de rescisión al Betis. Tres jugadores que se sentían respaldados por el presidente y que comprueban cómo el poder de Zidane se impone en la confección de la plantilla.

“Hay personas dentro del club que mandan mucho y yo no puedo hacer nada”, es el mensaje de James en la Copa América cuando le preguntan por su futuro. El colombiano, protagonista por estar rindiendo a un alto nivel con su selección, reconoce que Zidane no le ha llamado. Al colombiano le encantaría seguir en el Real Madrid, donde tiene dos años más de contrato, y adonde llegó como un fichaje estelar después de un excelente Mundial en 2014. Le pueden los demonios cuando comprueba la capacidad de mando de un Zidane que recomienda que se solucione su situación lo antes posible y procure no presentarse en la pretemporada del Real Madrid. Lo mismo sucede con Gareth Bale.

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En el caso del galés, es el agente, Jonathan Barnett, el que tiene atravesado a Zidane por cómo el técnico ha gestionado la trayectoria del futbolista. La gota que colmó el vaso fue dejarle en el banquillo en el último partido de Liga, contra el Betis, en el Bernabéu. No jugó ni un minuto y Bale se marchó tocado. El representante no perdona que Zidane dijera, tras la derrota en Vallecas contra el Rayo, que no sabía si Bale estaba centrado. Esa guerra fría que tienen no es más que una estrategia de Zidane para demostrar a Bale y su agente que es capaz de imponer su decisión cada vez que llaman o visitan a Florentino para pedir explicaciones. Barnett choca con un muro. Florentino no desautoriza a Zidane cuando el entrenador le da los motivos, deportivos, por los que considera prescindible al galés.

Ceballos celebra un gol con la Selección española Sub-21. (EFE)
Ceballos celebra un gol con la Selección española Sub-21. (EFE)

La ironía de Ceballos

Dani Ceballos es el otro futbolista que empieza a tirar la toalla con la idea de poder quedarse o triunfar en el Real Madrid mientras esté Zidane. El utrerano es uno de los futbolistas más destacados en la Selección Sub-21 que disputa el Europeo en Italia. Está provocando que se abra el debate de la conveniencia de quedarse en el Madrid y no perder su calidad. Zidane busca otras cosas para un equipo en el que quiere que todos ataquen y defiendan. Basa su proyecto en un estilo diferente, con un bloque más sólido, intenso y un fútbol de transiciones en el que los jugadores se desplieguen en ataque y replieguen en defensa de manera coordinada, solidaridad en los esfuerzos y mucho trabajo. Ni a Bale, James o Ceballos, por mucha calidad que tengan, los ve consistentes para multiplicarse.

“A Zidane le gusta el fútbol, y seguro que está viendo el Europeo Sub-21”, es lo que responde Dani Ceballos cuando le preguntan por su futuro. Utiliza la ironía para aclarar que cuando un entrenador le da confianza, en este caso el seleccionador Luis de la Fuente, es capaz de rendir a un alto nivel y liderar el juego del equipo. La ironía no suele funcionar con Zidane. No conviene ir por este camino con un entrenador que tiene, entre ceja y ceja, la obsesión de hacer un equipo que garantice la regularidad. A los tres (Bale, James y Ceballos) los califica de intermitentes. Buenos, pero irregulares.

De esta forma ejerce Zidane su poder, en la parcela deportiva, con los jugadores que tiene a su disposición y sin permitir injerencias de los representantes que acuden al presidente a mostrar su malestar. En su día, fue capaz de poner en valor la fiabilidad de Keylor Navas y lo innecesario que era fichar a Kepa Arrizabalaga. No estuvo en consonancia con el club cuando se presentó la posibilidad de fichar al que hoy es el portero del Chelsea. Si antes de dar la espantada, tras ganar su tercera Champions consecutiva, fue capaz de negarse al fichaje de Kepa y mucho antes a dar salida a James al Bayern de Múnich o no poner en el once a Bale en las dos últimas finales, en su regreso tras una malísima temporada está más convencido de que puede prescindir del talento de Bale, James y Ceballos.

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