LA GESTIÓN DE LOS DÍAS LIBRES

La mano dura de Florentino Pérez con los jugadores del Real Madrid (y Bale a su bola)

Otra semana fantasma en el Real Madrid. Dura para el presidente y la afición. Florentino es partidario de ser más exigente con los jugadores cuando los resultados no acompañan

Foto: Florentino Pérez, presidente del Real Madrid. (EFE)
Florentino Pérez, presidente del Real Madrid. (EFE)

Si Zidane empieza a perder la paciencia con los jugadores después de la derrota contra el Rayo Vallecano, a Florentino Pérez se le acabó hace mucho tiempo. Concretamente el 5 de marzo, el día en que el equipo cayó eliminado contra el Ajax de Ámsterdam en la Champions y se dio por terminada la etapa de Solari y una temporada con un solo título: el Mundial de clubes. En los planes del presidente estaba acabar la temporada con dignidad y normalizar la crisis con Zidane. No está sucediendo, por la escasa actitud competitiva. Para Florentino Pérez, el diagnóstico está en la falta de compromiso. Si algo no soporta el presidente es que los jugadores hayan bajado los brazos y tengan, después de la mala imagen en Vallecas, dos días libres. Unas ‘minivacaciones’ que estaban pactadas antes del partido, pero que hacen todavía más daño con otra decepción.

Otra semana fantasma en el Real Madrid. Dura para el presidente y la afición. Florentino Pérez es partidario de un entrenador que sea más exigente con los jugadores cuando los resultados no acompañan. A Zidane se le ha escapado este detalle. El Real Madrid no vuelve a jugar hasta el domingo contra el Villarreal en el Bernabéu, y para que no se haga larga y tediosa la semana ha concedido estos dos días libres. La figura del entrenador en la gestión de las derrotas y los descansos queda, otra vez, en cuestión. A ZZ le ha faltado más mano dura con unos jugadores que han bajado el rendimiento y enganchan dos días para desconectar.

El daño se hace más grande cuando salen a la luz las imágenes de Gareth Bale cogiendo un coche particular que le lleve de Vallecas al aeropuerto para subirse a un vuelo privado. El galés no acompañó a sus compañeros en el autobús tras la derrota contra el Rayo Vallecano. Se acercó a coger la cena y se marchó sin el equipo. Un episodio que perjudica más la imagen de unos jugadores que tampoco han sido capaces de reaccionar con el regreso de Zidane. El entrenador se lo ha hecho saber con una bronca pública tras la derrota contra el Rayo Vallecano. Pero le ha faltado más mano dura para quitarles esas libranzas y reunirles el día después de perder contra el equipo vallecano.

Bale, durante el partido contra el Rayo Vallecano. (EFE)
Bale, durante el partido contra el Rayo Vallecano. (EFE)

Bale, señalado

El enfado de Florentino Pérez viene de lejos con el asunto de los días libres que, en opinión de los dirigentes, han sido excesivos esta temporada. El presidente se lo hizo saber a la plantilla en su reprimenda en el vestuario del Bernabéu cuando fueron goleados por el Ajax. “Es una vergüenza”, fueron algunas de las palabras de Florentino en un día en que reprochó a los futbolistas el pobre rendimiento, la falta de compromiso y el hecho de tener demasiados días libres. La fuerte discusión tuvo como protagonista a Sergio Ramos. El capitán replicó a Florentino. Pero ha vuelto a suceder lo mismo con Zidane. Los jugadores se han salido con la suya con los días de descanso, mientras en el club no entienden cómo se están gestionando estos asuntos en los que la competencia del entrenador o su modo de actuación tiene que ser más firme.

La reacción no se ha producido en el Real Madrid con la llegada de Zidane. Es lo que duele en la planta noble. Cuando ZZ cogió el equipo, quedaban 11 partidos de Liga y la distancia con el Barcelona era de 12 puntos. Ahora, a falta de tres jornadas, es de 18. También se han ampliado las diferencias con el Atlético de Madrid: de cinco a nueve puntos. Esa sensación de no hacer nada o de conformismo es lo que no soportan Florentino y sus directivos. Ha faltado más mano dura en determinadas ocasiones con una plantilla que tampoco se ha callado y comenta que parte de la culpa es de una mala planificación.

Quedan tres partidos para que finalice la temporada Villarreal, Real Sociedad y Betis— y Zidane ya ha tenido que pedir perdón públicamente por la mala imagen contra el Rayo. El siguiente encuentro es en el Bernabéu. La reacción de una afición decepcionada y que ha aguantado durante toda la temporada sin grandes broncas a un equipo que ha respetado por sus éxitos en la Champions puede ser la de castigar la falta de compromiso. El que más en peligro está es Bale. Al que el Bernabéu pita con facilidad y señalan como el principal culpable por no haber asumido el papel de líder. A Zidane le preguntaron en la sala de prensa de Vallecas si creía que Bale no tenía la cabeza puesta en el Real Madrid y la respuesta del entrenador fue la siguiente: “Preguntadle a él”.

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