EL FRANCÉS quiere jugadores más fiables

Zidane no quiere a Bale y pone a prueba al Real Madrid y a Florentino Pérez

Zinédine Zidane ha regresado al Real Madrid para tomar decisiones que no son sencillas de ejecutar y quitarle la venda de los ojos a Florentino con el caso de Gareth Bale

Foto: Zidane saluda a Bale durante la temporada pasada. (Reuters)
Zidane saluda a Bale durante la temporada pasada. (Reuters)

Lo primero que necesita conocer Zinédine Zidane para planificar la reconstrucción de un nuevo Real Madrid es si el club está dispuesto a desprenderse de Gareth Bale. La venta del galés es la clave en los fichajes que quiere hacer el entrenador para despejarle el trabajo de diseño y hacer los retoques que le gustaría en la plantilla. Zidane no puede ni quiere en su grupo de jugadores a un Bale que no asuma que puede entrar en las rotaciones o perder el sitio en el once. La experiencia que tiene Zizou con el galés le dice que no puede estar atado de manos con un futbolista irregular en su rendimiento por las lesiones y arisco cuando no juega. Todo lo contrario a lo que pretende llegar el técnico francés cuando se inicie la próxima temporada: un equipo que incremente la competitividad como bloque, sea más regular y tenga continuidad. Esto se consigue con futbolistas implicados, que garanticen esfuerzo y compromiso para entrar y salir del once.

En el Real Madrid escucharán el análisis de Zidane y trazarán la mejor estrategia para sacar la mayor cantidad de dinero posible por Bale. Definir por cuánto y cuándo es el momento oportuno para venderlo. El club está obligado a hacer fichajes y algunos de ellos se pueden ir por encima de los 100 millones de euros. Tanto Eden Hazard como Sadio Mané o Paul Pogba —algunos de los que están en la agenda de posibles fichajes— son operaciones elevadas que obligan a una gran salida. El hueco lo tiene que dejar Bale, que es la pieza que no le encaja a Zidane. Busca jugadores ofensivos más robustos. Fiables. La fragilidad del galés no le convence.

El Madrid tiene que poner precio a Bale —como hizo con Cristiano Ronaldo— para permitirse entrar, de nuevo, en un mercado caro. Afinar en una negociación que tiene dificultades porque si bien es un jugador que tiene caché en la Premier League, también depende de las condiciones que exija el galés. Cristiano Ronaldo se lo puso más fácil a Florentino Pérez. Llegó con la oferta de los 110 millones de euros de la Juventus y la voluntad de marcharse. Dio facilidades y liberó un sueldo de más de 20 millones de euros netos. A Bale le cuesta más aceptar que tiene que salir del Real Madrid y entender que si el Madrid ha recuperado a Zidane es para hacer cambios importantes. Él no se libra de la purga.

El plan para subir la cotización

Desprenderse del galés es tan importante por el dinero que deje en caja y el sueldo —15 millones de euros netos— que también ayude a respetar el equilibrio salarial de la plantilla. Bale se ha devaluado esta temporada y es el principal obstáculo que tienen que salvar Florentino, Zidane y José Ángel Sánchez director general ejecutivo. Hay que subir su cotización y hacerle jugar. No sería nada extraño si le vemos en todos los partidos de aquí al final de la temporada, y lo que mejor le vendría al club es que sobresaliera para elevar ese precio de venta. Si tiene buenas actuaciones, hace goles y muestra su potencial, se dirá que es un jugador muy útil para el Real Madrid. Pero la realidad es que Zidane tiene otras preferencias y quiere seguir con su idea de reforzar esa posición de extremo-atacante con otro futbolista.

Zinédine Zidane ha regresado al Real Madrid para tomar decisiones que no son sencillas de ejecutar y quitarle la venda de los ojos a Florentino con el caso de Gareth Bale. Es un jugador que defiende el presidente y al que considera especial porque ha tenido brillantes actuaciones en finales. Pero esto es pasado y Zidane quiere construir y mirar al futuro. En el análisis de Bale se habla de un futbolista con cualidades físicas por su velocidad y técnicas por su pegada, pero irregular por las lesiones, con falta de carácter, ausencia de liderazgo y comportamientos de indisciplina. Venderlo a un buen precio, por encima de los 110 millones de Cristiano Ronaldo, sería un éxito para el Real Madrid.

El puesto de Gareth Bale, al margen de los fichajes que puedan realizarse, tiene jugadores más jóvenes. Marco Asensio (23 años) y Vinícius (18 años) son dos futbolistas que entran en los planes del entrenador. Bale, que cumple 30 años en julio, no ha sabido aprovechar su condición de estrella y jugador franquicia con la salida de Cristiano Ronaldo.

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