LA APUESTA POR VINICIUS Y REGUILÓN

El legado de Solari a Zidane (y Real Madrid) o los brotes verdes de una etapa oscura

Suele decirse de los canteranos, aunque vale para cualquier jugador joven, que tienen que tirar la puerta abajo para hacerse un hueco en el primer equipo

Foto: Solari da órdenes a Vinicius en el Santiago Bernabéu. (EFE)
Solari da órdenes a Vinicius en el Santiago Bernabéu. (EFE)

Suele decirse de los canteranos, aunque vale para cualquier jugador joven, que tienen que tirar la puerta abajo para hacerse un hueco en el primer equipo. Como casi todas las convenciones en el fútbol, hay una parte de verdad y otra de ficción. Las ganas, la ambición y, sobre todo, el buen juego son elementos decisivos para la promoción, pero en la mayoría de las veces hace falta ayuda. En ocasiones la puerta es un muro y no hay nadie al otro lado. Entre Vinícius y el primer equipo del Real Madrid había una puerta que estaba cerrada hasta que Santiago Solari sustituyó a Julen Lopetegui. El argentino la abrió, le dejó pasar y lo acomodó. El resultado fue la irrupción del brasileño, la mejor noticia del equipo esta temporada. Zinédine Zidane se encontrará a un futbolista que estaba verde y maduró a pasos agigantados.

A Solari le se pueden reprochar muchas cosas, bastantes más que aquellas que se le deben reconocer, y entre ellas está una buena gestión de Vinicius. La situación del brasileño no era sencilla en verano. Un chaval recién llegado de Brasil, por el que se han pagado casi 50 millones de euros y al que desde el palco veían como pieza clave en el futuro del equipo. Lopetegui resolvió esa papeleta enviándolo al filial (aunque entrenaba con el primer equipo), una decisión que Florentino no encajó bien, pero que no era extraña con un jugador tan joven.

En el Castilla, Vinicius destacó, pero Lopetegui no se atrevió a darle minutos. No debutó con el primer equipo hasta la séptima jornada, en el derbi contra el Atlético de Madrid. Una semana después volvió a jugar otro rato. En total, doce minutos. Eso fue todo lo que jugó antes del cambio de entrenador.

Solari charla con Reguilón. (Reuters)
Solari charla con Reguilón. (Reuters)

Solari, que lo tuvo en el filial y pudo ver de cerca sus virtudes, no dudó en ponerlo a jugar en cuanto fue nombrado entrenador. Primero poco a poco, con partidos de Copa del Rey y Champions poco importantes y algún rato en Liga. Y después dándole la titularidad en el extremo izquierdo tras la lesión de Bale ante el Villarreal el 3 de enero. A partir de ahí, Vinícius se convirtió no solo en indiscutible, sino en uno de los mejores del equipo. Ni el regreso del galés lo sacó del once titular.

La valentía de Solari

El Vinícius que no jugaba con Lopetegui era el mismo que empezó a hacerlo con Solari. Por eso es importante que haya entrenadores que abran la puerta a los jóvenes. Si no lo hacen, a veces no descubren lo que tienen delante.

Vinicius y Reguilón, otro joven jugador que le ha quitado el sitio a un peso pesado, en su caso incluso a uno más importante (Marcelo), son los brotes verdes en una etapa oscura. Los dos han estado por encima de la media en los dos últimos meses, una etapa quizá no muy propicia para que dos jugadores jóvenes asomen la cabeza en un equipo como el Real Madrid. Vinicius pasó de jugar con el filial a ser de los mejores con el primer equipo, ni su falta de gol puede empañar unos par de meses fantásticos en medio del hundimiento. Él mismo, con su juego, se ganó esos minutos, pero la confianza de Solari en él y la valentía para jugársela con un chaval de 18 años y sentar a jugadores con mucha más experiencia es destacable.

"¡Gracias por todo, mister! Por ayudarme desde mi llegada, por la confianza y las oportunidades. ¡Dios bendiga siempre y merece todo de mejor en su vida!", escribió el brasileño en Twitter para agradecer el trato a Solari. Lo mismo hizo Reguilón: "Eternamente agradecido al entrenador que confió en mí para jugar en el primer equipo del Real Madrid. Profesional y persona 'top'. Estoy convencido de que te irá genial porque te lo mereces. Gracias por creer en mí, míster". Un tercer jugador que ha se ha mejorado con Solari, Marcos Llorente, también se despidió de Solari: "Míster, gracias por darme la oportunidad, por confiar en mí y por ayudarme a sacar lo que tenía dentro. Te deseo lo mejor en el futuro".

Las lágrimas de Vinícius tras lesionarse en la vuelta de octavos de final contra el Ajax en Champions es una de las imágenes del triste año madridista. Sufrió una rotura de ligamentos en el tobillo y tiene difícil volver a jugar esta temporada. Viendo el estado y las aspiraciones del equipo a estas alturas, no se perderá nada. Le toca pensar en la siguiente temporada, donde ya no tendrá a Solari a su lado, sino a Zidane. Al menos al francés no tendrá que convencerlo para que le haga un sitio en el primer equipo. Eso se lo ha ganado.

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