fiable por su condición física y concentración

Los datos que retratan a Marcelo y colocan a Reguilón como titular en el Real Madrid

Parecía impensable que Marcelo perdiera el puesto. Reguilón tiene más velocidad, repliega mejor, no se despista, tarda menos en recuperarse de la fatiga y pone buenos centros

Foto: Reguilón levanta los brazos para saludar a los aficionados del Bernabéu. (EFE)
Reguilón levanta los brazos para saludar a los aficionados del Bernabéu. (EFE)

Solari se carga de razones con los datos que la tecnología permite de los entrenamientos y partidos. La banda izquierda ha dado un giro impensable en el Real Madrid. De ser propiedad de Marcelo y Bale o Marco Asensio, a ganársela Reguilón y Vinícius. Forman una pareja clave en la racha de cinco victorias consecutivas del Real Madrid en los últimos partidos: Sevilla, el Girona en la Copa, Espanyol y Alavés. El caso del lateral brasileño es significativo, porque empieza a desaparecer del once. No ha sido titular en todos estos encuentros en los que se inicia el despegue del mejor Madrid de la temporada. Lo de Reguilón deja de ser sorprendente y Solari ha confiado en el joven (22 años) lateral zurdo para las citas más importantes y difíciles en este pleno de triunfos. Se ganó el puesto contra el Sevilla —el partido más completo y convincente desde que está el técnico argentino—, Espanyol y Alavés. Los datos y estadísticas que maneja el argentino dicen que tiene más velocidad, repliega mejor en defensa, no se despista, tarda menos tiempo en recuperarse de la fatiga y pone buenos centros.

“La competencia interna es muy sana y nos viene bien a todos. Que todos sientan que pueden jugar y perder el puesto. Esto aumenta el nivel competitivo”, repite Solari con la satisfacción de estar saliendo airoso con el plan que le sugieren los números. Para el entrenador (y la estadística), Reguilón está mejor que Marcelo. Desde el punto de vista físico, hay datos que así lo demuestran. El canterano es un peso pluma. Vuela y se recupera mejor de los esfuerzos. Lo que impresiona es cómo ha asumido la responsabilidad de no tener miedo a ocupar el puesto de Marcelo. El brasileño tiene liderazgo e influencia en el juego. Reguilón —como Vinícius—, lejos de desentonar, está brillando. Es fiable.

Solari ha ido encontrando aliados de su plan. Había que jugar por las bandas para dar velocidad y profundidad al juego y tuvo una respuesta inmediata de Lucas Vázquez y Vinícius como extremos. Hoy son más titulares que Bale y Marco Asensio. La competencia de la que habla el entrenador es fuerte en el lateral derecho, con Carvajal y Odriozola. Cualquiera de los dos interpreta las necesidades y coge el peso de lanzar al equipo por el costado derecho. Carvajal ha sido, incluso, necesario para una emergencia por la izquierda ante el Melilla y Huesca. La sorpresa ha sido la respuesta de Reguilón para llegar a jugar 11 partidos de titular desde que está Solari.

Lucas Vázquez intenta fajarse de un marcaje. (EFE)
Lucas Vázquez intenta fajarse de un marcaje. (EFE)

Lucas Vázquez, el más resistente

La condición física es la base para convencer al cuerpo técnico de que estás preparado para jugar en el sistema que propone el entrenador. Los jugadores más en forma —en cuanto a peso y recuperación de los esfuerzos—, los que aguantan mejor y son más resistentes son Lucas Vázquez, Carvajal, Odriozola, Reguilón y Benzema. No es casualidad que los laterales y los extremos cumplan con la exigencia para dar velocidad, profundidad, ritmo, vértigo y agresividad al juego. Aquí se ha colado Benzema. No es un llegador, pero aparece por fuera y dentro con un trabajo extraordinario para prolongar el juego vertical. Solari ha conseguido que el juego del Real Madrid sea desequilibrante por las bandas en un equipo que no echa de menos a Marcelo en el lateral izquierdo.

Heredó un equipo deprimido en lo moral y bloqueado en lo futbolístico. Lo primero que hizo fue trazar un plan para sacarlo del agujero con un patrón de juego que tiene un solo truco: la importancia de las bandas. Es la idea principal de un entrenador que se empecinó en convencer a la plantilla. Para dar profundidad al juego, los caminos más despejados son los carriles. Las posiciones que ocupan los laterales y los extremos. Por el centro estaba el atasco. La idea caló en algunos jugadores más que en otros y los que supieron entenderla la han aprovechado. Los dos más beneficiados han sido Vinícius y Reguilón. Con Bale y Vinícius sucedió algo extraño en el partido contra el Alavés: el galés jugó la primera parte en la derecha y entró poco en juego. Los ataques se volcaban por la banda de Reguilón y Vinícius. Solari le cambió a la izquierda en la segunda parte y coincidió con un bajón en el juego. Vinícius volvió a la izquierda. Es el contraste y la evidencia de quién participa o no en el juego.

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